Un autogol hace justicia con una gran capacidad de reacción
La Real volvió a reaccionar cuando se vio con dos goles de desventaja y tuvo ocasiones en el tramo final para consumar la remontada. La entrada de Agirretxe y Chory Castro cambió el encuentro.

REAL CLUB CELTA 2
REAL SOCIEDAD 2
La Real salvó un punto en un partido que parecía perdido cuando tenía dos goles de desventaja a veinte minutos para el final, pero los técnicos y los jugadores del equipo guipuzcoanos reaccionaron como lo hicieron en Anoeta ante el Real Madrid y solo les faltó un poco más de tiempo para consumar una nueva remontada.
Un equipo no puede habituarse a verse con dos goles de desventaja para reaccionar ni puede acusar como en los dos últimos partidos un gol encajado. Pero la Real volvió a reaccionar como ante el Madrid al verse en el partido, Arrasate acertó más en los cambios que en su planteamiento inicial porque Vela todavía no está para jugar de inicio y a partir de la entrada de Chory Castro y Agirretxe se vio otra Real que consiguió recortar distancias y tuvo en los últimos veinte minutos otras cuatro ocasiones, tres de ellas muy claras, para la remontada.
Por eso el autogol de Jonny, afortunado, premió el acoso al que sometió la Real al Celta desde el 2-1, que el equipo vigués acusó tanto como los de Arrasate el 1-0. Los blanquiazules se crecieron y ni tan siquiera se conformaron con el empate y en el minuto que quedaba tras el 2-2 buscaron la victoria y tuvieron una clara ocasión en un cabezazo de Chory Castro a centro de Alberto de la Bella.
Tampoco hubiera sido justo porque el empate final refleja lo que fue un partido de alternativas, en el que la Real fue mejor en los primeros 25 minutos, el Celta en los 35 siguientes y los guipuzcoanos en los últimos 23, incluido el tiempo añadido que se quedó escaso porque si el partido dura más lo más probable es que habría acabado con vicoria. La Real terminó mucho mejor ayudada también por el mayor rodaje que le ha dado su participación en las dos previas de la Europa League.
Buen inicio sin premio
La Real salió bien y sus primeros minutos fueron muy buenos, con una agresiva presión a la salida del balón del Celta, buen juego tras recuperación y una clara ocasión al rematar Xabi Prieto un servicio de Granero que el portero céltico desvió.
Luego fue Vela el que buscó un remate que salió fuera por poco y además Elustondo cabeceó un saque de esquina de Pardo. Pero en otro corner a favor el Celta salió en una contra que los de Arrasate no supieron cortar y Orellana aprovechó que Granero estaba en una zona en la que no estaba habituado, dentro del área defendiendo por fuera, y cabeceó a placer un gran centro de Krohn Dehli.
A partir de ahí cambió el partido de manera radical. La Real acusó el golpe y el Celta se adueñó del balón y del control del juego. Cuando se presenta un once plagado de jugadores ofensivos como el que alineaba ayer la Real la clave está en tener el balón y, cuando lo tuvieron los vigueses, dejaron en evidencia las carencias defensivas de los cinco jugadores más adelantados que alineó Jagoba Arrasate.
Lo mejor que le pudo pasar a la Real fue aguantar los últimos 17 minutos del primer tiempo sin encajar ningún gol, pero en el inicio del segundo tiempo Larrivey demostró que el Celta ha sido el equipo que más ha acertado en fichajes en las últimas temporadas al sacar el máximo rendimiento a una parte de los nueve millones ingresados por la venta de Iago Aspas al Liverpool. Los que ha fichado son mejores que el que se fue.
Por 3,6 millones de euros tiene en su plantilla a tres jugadores -Nolito, Charles y Larrivey- que la pasada temporada marcaron 38 goles y por 1,2 llegó Orellana, que ya lleva tres en este comienzo de temporada.
El ex del Rayo planteó muchos problemas al centro de la defensa realista y marcó el segundo suyo de esta temporada en una jugada en la que se adelantó a Zubikarai y Elustondo.
Reacción desde el banquillo
Arrasate reaccionó con la vuelta al 4-3-3 y la entrada de los dos delanteros titulares ante el Real Madrid, Chory Castro y Agirretxe, que protagonizaron el tanto que metió a la Real en el partido con un disparo del uruguayo despejado mal por Sergio Álvarez, que aprovechó el delantero centro para marcar de vaselina.
El usurbildarra tuvo el empate en la siguiente jugada en una falta botada por Canales. Como en el primer tiempo el gol del Celta cambió el partido a favor del equipo local, la Real creció con el suyo y fue a más hasta que el pitido final de Hernández Hernández casi hizo el efecto del gong que salva de la derrota por K.O. a un boxeador que no para de recibir golpes.
Al equipo gallego le pasó lo mismo que al blanquiazul, que encajó mucho el golpe, perdió el balón y el control del partido y demostró las carencias defensivas de la cantidad de jugadores ofensivos que utiliza.
Tampoco acertó Berizzo con los cambios porque Alex López es un jugador importante en el centro del campo y cuando se fue del césped la Real se adueñó de esa zona y tampoco le ayudó la lesión de su capitán Cabral.
Así la Real fue muy superior en el tramo final del encuentro, en el que después del gol y de la ocasión inmediatamente posterior de Agirretxe llegó un remate de Granero al poste, otro de Gaztañaga, que dio más manejo de balón al equipo y evitó el riesgo de que Markel viera una segunda tarjeta. Fruto de ese acoso llegó la jugada del gol y todavía la Real tuvo tiempo para buscar el tercero que pudo marcar Chory Castro.
Por eso el partido dejó muy buenas sensaciones por los últimos minutos, aunque la Real tiene que ser capaz de alcanzar una mayor regularidad en su juego y no puede esperar a verse con dos goles de desventaja para ofrecer su mejor respuesta.
Ante un equipo en el que cuatro jugadores que han costado cinco millones han marcado cinco goles en tres partidos, la Real fue capaz de empatar en su campo sin los dos delanteros en los que se ha gastado 21,5. Marcar seis goles sin ellos en los dos últimos dos partidos y -cinco ante el Aberdeen- dice mucho a favor de la plantilla realista.
Primera titularidad de la temporada para Carlos Vela tras su fascitis plantar
La mayor sorpresa en la alineación de Jagoba Arrasate fue la presencia de Carlos Vela por vez primera de inicio esta temporada tras superar la fascitis plantar que le impidió realizar con sus compañeros los dos meses de la pretemporada.
Sorprendió sobre todo porque Vela había tenido un problema durante la semana relacionado con la fascitis plantar que le impidió entrenarse. Parecía que esa recaída podía invitar a Arrasate a dejarlo para la segunda parte, pero el técnico quiere que el mexicano coja el ritmo de competición cuanto antes y le dio la primera oportunidad de inicio para intentar adelantar en ese proceso.
La presencia del mexicano, autor de los goles en las dos únicas victorias realistas en Liga fuera de este año ante Málaga y Betis (0-1), no permitió lograr la tercera y fue necesario que saliera del campo para que su equipo reaccionara con la entrada de Chory Castro y Agirretxe, que dieron mucha más mordiente al equipo. Carlos Vela necesitará su tiempo. ITURRIA

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