Ainara LERTXUNDI DONOSTIA
Elkarrizketa
MARIO ISEA
EMBAJADOR DE VENEZUELA EN EL ESTADO ESPAÑOL

«La violencia ha sido sembrada para mostrar un Estado fallido»

Mario Isea, ingeniero de profesión y con una dilatada trayectoria política, fue nombrado embajador de Venezuela en el Estado español en mayo de 2013. Previamente, fue presidente del Banco Nacional de la Vivienda y Hábitat, así como diputado del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en la Asamblea Nacional, donde presidió la Comisión de Desarrollo Económico, y también participó en la Asamblea Constituyente para una nueva Constitución.

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Mario Isea, embajador de Venezuela en el Estado español, realizó entre los días 8 y 9 una amplia gira por Euskal Herria para conocer su experiencia industrial, establecer vías de cooperación y fomentar el «buen vivir» de ambos pueblos en un momento en el que «Venezuela está enfrentando el desafío de desarrollar su tejido industrial y de incrementar su producción para satisfacer la cada vez mayor capacidad de consumo de la población venezolana y, por ende, una mayor demanda de bienes y servicios». En la entrevista concedida a GARA, Isea también se refiere a la muerte de Robert Serra y a la infiltración de grupos paramilitares colombianos, detrás de los cuales estaría el expresidente de Colombia Alvaro Uribe para «crear una matriz de terror y presentar a Venezuela como un Estado fallido».

¿Qué le ha traído a Euskal Herria y cómo describiría la situación actual en Venezuela?

Venezuela es un país profundamente democrático; más de 19 elecciones nacionales han ratificado el apoyo de la mayoría del pueblo al proceso bolivariano que ha producido grandes logros. Podría mencionar algunos de ellos; el paro es del 7%; la deuda pública externa inferior al 30% del PBI; la matrícula estudiantil universitaria en universidades públicas y gratuitas ha pasado de unos 600.000 estudiantes a 2,6 millones; los jubilados tienen pensiones equivalentes al salario mínimo y de unos 400.000 pensionistas hemos pasado a más 2,5 millones; hemos alfabetizado en un año a 1,5 millones de personas y la UNESCO nos ha declarado libres de analfabetismo; hemos reducido la desigualdad y hemos crecido en el índice de desarrollo humano. Gracias a la Misión Vivienda Venezuela, creada por Hugo Chávez, en la cual yo trabajé como presidente del Banco Nacional de la Vivienda hasta hace año y medio, se han entregado 20.000 viviendas de entre 65 y 72 metros cuadrados con todo su equipamiento y con créditos subsidiarios inversamente proporcionales al ingreso del grupo familiar y a muy bajo interés, por lo que no hay riesgo de desahucio. Todas estas mejoras han traído consigo el incremento en la demanda de alimentos, porque la gente tiene una mayor capacidad de consumo. Aunque hemos mejorado la producción de carne, vacuno, leche, arroz y maíz, el crecimiento de la demanda de estos productos ha sido vertiginoso. Estamos en una etapa en la que necesitamos fortalecer nuestra productividad, industrializar el país y, precisamente, por ello se nos ataca con el contrabando de alimentos que son llevados por la frontera colombiana o hacia las islas del Caribe aprovechando que nuestro Gobierno proveía alimentos a bajo precio que no comían antes. Hugo Chávez encontró una hambruna en Venezuela, una pobreza muy alta, superior al 19%. Esto se ha hecho aprovechando los recursos petroleros, pero ahora puestos al servicio del pueblo y no de la acumulación de las transnacionales y unos pocos. En este empeño hemos priorizado la inversión social en vez del gasto social. Ahora queremos invertir en industrialización, por eso mi visita al País Vasco.

¿Qué impresión se lleva de vuelta y qué tipo de relaciones comerciales prevé?

Hemos fijado reuniones de trabajo para identificar las oportunidades estratégicas. Me siento muy satisfecho con la visita, creo que pronto podremos anunciar áreas susceptibles de firmar acuerdos, elaborando borradores de acuerdos y convenios para recorrer un camino de cooperación ganar-ganar, dada la necesidad de recuperación económica que tienen algunas áreas de Gipuzkoa y del País Vasco y la necesidad que tenemos nosotros de fortalecer nuestra productividad, pero sin rebajar los salarios o despedir a los trabajadores, porque eso es un aumento de la productividad artificial, sino incrementando la capacitación, las asociaciones económicas en distintos órdenes -económico, industrial y cultural-. He dejado constancia aquí del amor entre nuestros pueblos, de los lazos históricos que nos unen y del compromiso de seguir adelante explorando estos caminos de encuentro, de convenios y alianzas para el buen vivir del pueblo venezolano y del pueblo vasco.

Las imágenes de los saqueos en supermercados recorrieron el mundo, como también lo ha hecho la muerte del diputado bolivariano Robert Serra. Voces como la del expresidente colombiano Ernesto Samper apuntan hacia grupos paramilitares colombianos como autores de este homicidio. ¿Hasta dónde llega su infiltración?

La infiltración paramilitar viene de lejos; hubo planes de magnicidio contra Chávez y hay indicios de que pudiera haberlos también contra Nicolás Maduro porque la oposición intentó de manera fallida derrotarlo electoralmente y no pudo. Fue muy conocido el célebre «caso Daltary» durante la gestión de Chávez. Un grupo paramilitar penetró en Venezuela en una finca propiedad de Robert Alonso, hermano de María Conchita Alonso, activista a favor del terrorismo y que en múltiples ocasiones promovió públicamente la muerte de Chávez. Encontramos a más de cien paramilitares con uniformes y confesaron que estaban ahí para producir episodios de violencia que desembocaran en el asesinato del presidente Chávez. Al terminar su mandato, Uribe dijo que lamentaba no haber tenido tiempo para invadir militarmente Venezuela. Es harto conocido que Uribe fundó las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Ha sido fotografiado junto a los líderes más violentos de la oposición venezolana en Colombia. Es perfectamente verosímil la tesis de que detrás del asesinato de Serra está el paramilitarismo que buscaría generar una escalada de violencia; una reacción popular por el asesinato de un líder juvenil muy querido que diera paso a un escenario de confrontación o guerra civil, y que sería la excusa para promover una intervención militar extranjera en Venezuela. Pero no se han salido con la suya y la madurez de nuestro pueblo y de nuestro gobierno impide que se caiga en esas trampas. Se llevará a cabo una profunda investigación, se castigará a los culpables y el pueblo venezolano va a seguir trabajando en democracia para que la revolución bolivariana se mantenga y supere los problemas propios de cualquier país.

¿Qué representa para Venezuela y para la región Uribe?

El expresidente colombiano y todo lo que está detrás de él es una gran amenaza para la paz de Colombia y del continente. Es un instrumento del imperialismo para tratar de invadir Venezuela. Siendo presidente ya bombardeó una vez Ecuador. Ese señor es un sicópata que está relacionado con lo más negro del poder económico y de la violencia, como son el narcotráfico y el paramilitarismo.

¿Cómo son las relaciones con Bogotá tras la etapa de Uribe?

Son muy saludables y maduras. Tenemos nuestras diferencias, pero gracias a la madurez de ambos gobiernos y de nuestros pueblos hermanos, hemos encontrado la ruta de la articulación. Formamos parte de la Unasur, de la CELAC... de manera que compartimos espacios y hemos hecho compromisos inexcusables por la paz del continente. En ese trabajo por la paz hay un encuentro perfecto. El presidente Maduro fue canciller durante seis años y, por tanto, conoce bien a los diplomáticos colombianos y al propio Santos. Es la mejor oportunidad para consolidar el proceso consensuado de diálogo en Colombia.

La muerte en abril de la conocida actriz y miss Venezuela Mónica Spear junto a su esposo cuando viajaban por el país con su hija puso sobre la mesa el problema de la violencia. ¿Qué realidad se esconde detrás de esta alta tasa de homicidios?

Nos han sembrado muchas violencias desde afuera, por esa frontera caliente que tenemos con Colombia, donde se vive una guerra desde hace más de 60 años. Ese paramilitarismo y paraestado de la frontera exporta cualquier cosa. El mayor productor de droga del mundo y el mayor consumidor tratan de usar a varios países del Caribe, entre ellos a Venezuela, como corredores y colonizar barriadas populares para establecer allí su control y garantizarse territorios de libre acción. Hemos deportado capos, decomisado grandes cantidades de droga, hemos creado la Policía Nacional para suprimir algunas policías municipales y regionales corruptas. Eso está dando sus dividendos, pero, sin embargo, se sigue diciendo a nivel mediático que Venezuela es el país más violento del mundo, cuando en México acaban de desaparecer 43 estudiantes en un mismo día. Me pregunto cuántos muertos provoca el narcotráfico, cuántos mueren en la frontera entre México y EEUU, en Palestina, o cuántos iraquíes, sean o no yihadistas, están perdiendo la vida por la violencia que desató George W. Bush en 2003. Somos testigos del éxodo masivo de niños, mujeres, ancianos... todas ellas violencias que no son Venezuela. Sin embargo, persiste ese interés por desprestigiar a nuestro país para que la gente no quiera ir a sus destinos turísticos, no quiera invertir o trabajar allí. Al ser el nuestro un país petrolero, les interesa controlar este recurso, pero se encuentran con un Gobierno soberano, que no solo no ha sido entreguista sino que además ha propiciado la creación del ALBA, de Petrocaribe, de Unasur y CELAC. Venezuela está en Mercosur, junto a Argentina y Brasil que, a su vez, se relacionan con los BRICS, generando así polos que evitan que el mundo sea unipolar, como le gustaría a EEUU. Así que buena parte de la violencia ha sido sembrada para crear una matriz de terror y para mostrar un Estado fallido.

Vamos a seguir trabajando por desarmar, por pacificar, por combatir la inseguridad y la violencia no con palabras o represión, sino construyendo vivienda, porque sin vivienda no hay familia y sin familia no hay valores tempranos que se inculquen a los niños para que escapen al narcoconsumo, a la prostitución y a la delincuencia precoz. La vivienda es un requisito para luchar a medio plazo contra cualquier desviación de conducta de nuestra niñez. Vivienda, familia y educación es el trinomio. El proceso de cambio en Venezuela es muy joven, data apenas de 1999. ¿Cuánto ha durado la transición española?

Algunos sectores críticos no ven tal proceso de cambio...

Tenemos un salto de una cuarta república donde no se construían viviendas para los pobres, donde se privatizaba la educación, donde la salud pública era cada vez menos accesible... Saltar a mejores niveles de vida no se hace de la noche a la mañana ni con una varita mágica, pero lo estamos logrando aunque traten de escondernos como referente no solo a Venezuela, sino a Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Uruguay, Brasil... ¡Cómo se atacó a la presidenta brasileña Dilma Rousseff a través del Mundial de Fútbol o al Gobierno argentino con los fondos buitre! Quieren romper la posibilidad de un polo de desarrollo económico distinto al que dirige EEUU. Nos revelamos porque no somos más colonia ni patio trasero. Desde este bloque latinoamericano queremos actuar en igualdad de condiciones con la UE, con EEUU, con los BRICS.