Jon ORMAZABAL
Pelota Campeonato del Cuatro y Medio

Sufrido doblete guipuzcoano

El mayor acierto ofensivo dio el triunfo a Albisu y Olaetxea en dos partidos decididos en los últimos tantos.

BEROIZ 17 ALBISU 22

OLAETXEA 22 JAUNARENA 19

La sesión de recuperación dirigida por Etor Mendia será especialmente plácida hoy para el grupo de Tolosa, después de que dos de sus integrantes, Jon Ander Albisu y Mikel Olaetxea, lograran ayer el pase octavos de final, donde se enfrentarán a Xala y Barriola respectivamente. En otra coyuntura económica, los corredores hubieran hecho su agosto ayer en el Beotibar -la cátedra pinchó en los dos partidos- ya que no hubo forma de ver por dónde y hacia qué lado se iban a romper los duelos hasta el último instante.

Con muchas similitudes en cuanto al desarrollo del marcador, los dos partidos de ayer resultaron antagónicos en cuanto a estilo, mucho más correctos y acertados los dos zagueros, por mucho que su forma de jugar fuera mucho más arcaica, y más anárquicos y revolucionados los dos delanteros, con bastantes más errores e imprecisiones.

Le dio la razón a Saralegi

Arrinconados a la condición de anécdota muchas veces, Jon Ander Albisu le dio la razón a su botillero Saralegi que, con 16 iguales en el marcador, lo animó a tomar riesgos, convenciéndole de que jugar a aguantar era una especie de lotería en la que Beroiz podía tener mucho que ganar. Dos dejadas, firmó cuatro preciosas, una cortada al ancho y un pelotazo a gran velocidad le resolvieron el camino a 22 al ataundarra.

Hasta entonces, el partido resultó un duro combate en el que comenzó mandando el guipuzcoano con cuatro saques consecutivos de inicio y adelantándose 2-7 sin emplear el aire. Sin embargo, Beroiz se metió en el partido al encontrarle las cosquillas a Albisu cortándole la pelota en la pared izquierda y obligándolo a agacharse.

Tras la igualada a 8, los empates se sucedieron ante la incapacidad de uno y otro de romper el partido a su lado hasta la última igualada, a 17, la séptima del partido, cuando Albisu sacó a relucir su abanico de recursos y su mayor determinación.

El saque salvó a Olaetxea

En el segundo partido, los momios se desplomaron hasta el 20 a 100 en cuanto Jaunarena se adelantó 0-3, -llegó a ir 0-5- y su pelota parecía doblar la mano de un Olaetxea impotente ante su mayor poder. Sin embargo, el navarro cometió piedre con todo a favor y, con una pelota antagónica, el de Lizartza igualó la contienda.

Sin ser, para nada, un especialista, el saque -metió tres consecutivos para un total de ocho-, fue su primer arma y aprovechó una desconexión del de Aspe para adelantarse 12-7. Sin embargo, los errores se sucedieron en ambos lados -Olazabal dio hasta tres chapas- y sin desarrollar todo su potencial en ningún momento, el navarro volvió a tener su momento de esperanza cuando se adelantó 15-18.

Sin embargo, una falta de saque en el peor momento dio vida a su rival. Olaetxea encontró entonces un filón en el ancho, volvió a encadenar un par de saques y un saque-remate y logró un triunfo que puede aclarar su horizonte más próximo.