Arnaitz GORRITI
Laboral Kutxa Baskonia logra en la Euroliga el primer triunfo de la temporada

Por fin se ven los primeros atisbos hacia la estabilidad

Heurtel, Bertans, San Emeterio y Shengelia dieron un paso adelante frente a un flojo Neptunas Klaipeda.

LABORAL KUTXA BASKONIA 88

NEPTUNAS KLAIPEDA 69

Pues llegó la primera victoria de la temporada para Laboral Kutxa Baskonia. Sin florituras, debiendo remar sin descanso hasta romper el partido al arranque del último cuarto frente a un rival inferior, pero llegó. La hinchada baskonista, que volvió a dejar a medias las gradas de Zurbano, pudo ver que los suyos hicieron sus deberes, mejoraron sus prestaciones defensivas -a pesar de todo- y supieron hacer valer su calidad.

No se puede decir que el Neptunas Klaipeda decepcionara, ni que se resignara a su suerte, pero lo cierto es que nunca dio la sensación de poder llevarse la victoria, sobre todo porque tuvo un día nefasto en el lanzamiento triple -4 de 26- algo que restó nerviosismo a los de Marco Crespi, mientras que los principales referentes gasteiztarras, Heurtel, Bertans y San Emeterio, decantaban el partido.

Sorprendía Marco Crespi al dar entrada a Tornike Shengelia y DJ White en el quinteto titular, así como por hacer coincidir a Bertans y San Emeterio en la cancha. Salvo en el puesto de pívot, los otros cuatro jugadores demostraron con su actuación que están llamados a liderar al Laboral Kutxa Baskonia de la presente campaña. En ese sentido, destacó la confianza del entrenador baskonista en un Shengelia que aún está lejos de su mejor forma, así como la soltura de un Thomas Heurtel, liberado al fin de los rumores que lo situaban en la órbita de distintos equipos de la Liga Turca.

Le costó a la escuadra gasteiztarra, pero lo cierto es que se impuso en todos y cada uno de los cuartos. Se notaron carencias, como en el desempeño de Kim Tillie o Iverson, o la falta de consistencia grupal atrás. Asimismo, Doron Perkins apenas si dio siete minutos de descanso a Heurtel, ya que cuando el ex de Maccabi y Besiktas pisaba el parqué, el nivel de la escuadra gasteiztarra descendía de manera muy sensible.

El Neptunas Klaipeda quiso competir, aunque al final, excepto Zavackas, no dieron un nivel muy destacable ante un rival cada vez más cómodo. Así, tras llegar 37-30 al descanso y 61-50 al final del tercer cuarto, los de Marco Crespi al fin rompieron el partido en los primeros compases del último período. La actividad baskonista hizo que la renta llegara a la veintena, mostrando los primeros atisbos hacia la estabilidad.

«Aún no es posible jugar bien, pero intentamos jugar serio»

«Este era un partido para ganar, y esta clase de partidos nunca son fáciles. Por eso estoy satisfecho», reconocía un Marco Crespi conforme con la «seriedad» del juego de los suyos.

«Todavía no podemos jugar bien, pero debemos intentar jugar serio, y todos lo han intentado. En ataque controlamos más el juego de equipo y atrás, paramos el balón al rival y por eso sus triples no han salido», dijo.

Mientras, Heurtel reconocía la importancia a la victoria de ayer tras caer ante Unicaja.

«Ganar en casa era lo más importante, sobre todo tras una derrota tan difícil como la última». A. G.