Mikel INSAUSTI DONOSTIA

«Relatos salvajes» es la película argentina más taquillera de todos los tiempos

Seleccionada por Argentina para los Óscar, arrasa en la taquilla argentina, donde se ha convertido en la película nacional que más entradas ha vendido desde que se tienen datos fiables.

No cabe duda de que las historias que cuenta Damián Szifron tienen algo que engancha, y ya lo tenían sus series televisivas «Los simuladores» y «Hermanos y detectives», como también sus películas. Pero la repercusión alcanzada por «El fondo del mar» y «Tiempo de valientes» no es nada comparado con los registros de récord histórico que ostenta ya «Relatos salvajes».

La Warner se ha hecho con la distribución internacional de la película, una vez que se ha convertido en la producción argentina más taquillera de todos los tiempos en su país. Ha superado con facilidad la barrera de los tres millones de entradas vendidas, con una recaudación total que multiplica por siete los 3.300.000 dólares que costó.

En cuanto a premios tampoco le va mal, porque ha sido seleccionada para los Óscar por Argentina. Ganó el Premio del Público en el Festival de Sarajevo, y en el de Donostia también, aunque dentro de la sección Perlas y para producciones europeas, por estar coproducida por los hermanos Almodóvar.

El episodio que protagoniza Ricardo Darín, titulado «Bombita», remite directamente al clásico «Día de furia», que dirigió Joel Schumacher y protagonizó Michael Douglas en 1992. Aquella película presentaba al ciudadano que estallaba, harto de sufrir abusos y humillaciones públicas teniendo que contenerse al límite de su resistencia humana. Damián Szifron ha ideado seis relatos protagonizados por personas que ya no aguantan más, y que se dejan llevar en un momento dado por sus instintos más primitivos. El título no ofrece matices al respecto, si bien la inspiración episódica procede de la serie televisiva de mediados de los 80 «Cuentos asombrosos», creada por Steven Spielberg.

No merece la pena perderse en la fútiles discusiones que inundan la red sobre si la película mantiene el nivel de la novela, porque puedo asegurar que engancha tanto o más, y te tiene clavado a la butaca durante casi dos horas, incluso conociendo de antemano los detalles del desenlace.

La versión cinematográfica cuenta con el aliciente de que la doctora que revela la información al grupo sometido a la prueba del laberinto está interpretada por nada menos que Patricia Clarkson. Como para perderse los últimos instantes.