Aritz Intxusta
Periodista
IKUSMIRA

No se arregla una chapuza sisando el IVA

Barcina soltó ayer que es «de las que prefieren un mal acuerdo a un buen pleito» con esto de los 1.513 millones de euros que reclama a Nafarroa la Hacienda estatal y que el simpático Montoro ya le ha propuesto dejarlo «solo» en 870. Y tiene toda la santa razón. Más que nada porque a Nafarroa le han pillado pero bien. Entiendo que el Parlamento cierre filas diciendo que no hay que pagar nada y tal, pero los que me critiquen tras leer esto habrán de entender que los periodistas tenemos un compromiso con la honestidad. Viene con la profesión o, al menos, debería venir. Y, siendo serios, no existe un puñetero papel en el que se recoja que la fórmula mediante la cual Nafarroa gestionaba el IVA de VW sea fruto de ninguna negociación con el Estado. Ayer Barcina habló de que existen actos positivos, es decir, que el Estado asumió las devoluciones y eso implica que aceptó el sistema. Ya, es lo que tiene sisar, que la víctima no se entera. Entiéndaseme bien. No digo que Nafarroa robara al Estado o que recibiera más dinero que el que corresponde. No, lo que digo es que como el Convenio es un calco exacto que el Concierto de la CAV -miento, se cambió una letra en la fórmula matemática: una «A» por una «B»- nunca se adaptó a las particularidades económicas de Nafarroa. Y por ello UPN se metió a trilero. Lo de que el Convenio sea un corta y pega (salvo por la «B») se debe a que los Fueros son, en la práctica, mera floritura y lo de la bilateralidad con el Estado es una memez para que los tontos farden en el bar. O en el escaño, que lo mismo da.

Al final, que Nafarroa pague al Estado mil millones o cien importa un pimiento. Aquí lo importante es que Nafarroa se garantice unos ingresos que le permitan afrontar la cantidad que se fije. Porque todo el mundo sabe que es más fácil devolver mil si se cobran 900 al mes que cien si se cobran cinco. Sin embargo, temo que Barcina se centrará en rebajar la cifra, que es lo que llama la atención y lo fácil: el mal acuerdo. Porque lo otro pasa por confesar la farsa de los Fueros, abrir el melón. Y eso les da pavor.