Joseba VIVANCO
El técnico del filial defiende que «están donde tienen que estar»

«Williams y Villalibre tienen muchísimo que mejorar aún»

Cuco Ziganda pone mesura entre quienes claman porque Valverde recurra a los filiales bajo el argumento de la falta de gol o incluso de delanteros.

Alguien dijo una vez que cuando el primer equipo va mal, todas las miradas se fijan en Lezama. Si las cosas marchan bien arriba, nadie o casi nadie repara en cómo se están haciendo las cosas en la cantera. Es verdad que los mayores, ahora mismo, vienen de una mala racha de la que este viernes ante el Espanyol se verá si han salido, pero el hecho de que los leones estén poco acertados cara a puerta, o que su referencia goleadora tenga ya 33 años, o que dos de sus potenciales relevos estén prácticamente relegados a la grada, hace que muchos, aficionados y prensa deportiva, vuelvan la mirada hacia Lezama. Y allí hay algunos nombres propios que ya llevan un tiempo en boca de los athleticzales, caso de los Iñaki Williams o Asier Villalibre, con permiso del `tapado' Gorka Santamaría, como futuribles para la delantera rojiblanca.

La verdad es que la información que genera la cantera bilbaina nada tiene que ver con la de hace unos pocos años. Hoy, la proliferación de lugares en internet dedicados a las categorías inferiores, así como las noticias relativas a sus jugadores en la propia prensa diaria que cubre la actualidad zurigorri, están a la orden del día. Si le sumamos en estos momentos un escaparate como la Youth League, no es de extrañar que a cada vez más aficionados les empiecen a sonar nombres de chavales de 16, 18 o 19 años aún en ciernes.

Esa falta de gol en el primer equipo ha hecho que todos se fijen en la sabia nueva que viene por abajo y que muchas voces aboguen porque jugadores como Williams tengan su oportunidad desde ya con el grupo de Ernesto Valverde, lo que supone un evidente desmerecimiento hacia la figura de Guillermo, que como quien dice, acaba de dar el salto hace dos días.

El domingo, tras el partido jugado por el primer filial rojiblanco, su técnico Cuco Ziganda no rehusó hablar sobre ello, al ser preguntado por Williams o Villalibre. Y sus palabras fueron de lo más acertadas. «Más que un tema de los jugadores es del exterior. Los jugadores tienen que ser conscientes de que aunque tienen hambre, aún tienen muchísimas cosas que mejorar, pero muchísimas, y ellos lo saben». El navarro recordó algo que les suelen repetir, dijo, en Lezama, «que uno no es lo que se dice de él, sino lo que hace, y está claro que dan pasos, pero no tiene nada que ver».

Ánimo a los de arriba

Ziganda quiso dejar claro que jugadores como Williams, de 20 años (Bilbao Athletic, 8 goles en 13 jornadas), o Villalibre, 17 años (Basconia, 8 en 13 partidos), «están donde tienen que estar». A su juicio, «son gente con una materia prima increíble, pero hay que moldear todo eso. Lo bueno que tienen es que son los elegidos, los de todas las plantillas que hay aquí, y saben que aquí el que vale, sale, y va para arriba. Y ellos están convencidos de eso», apuntó el entrenador.

Pero el navarro no quiso dejar pasar por alto, en defensa seguramente de Guillermo Fernández, que «cuando están aquí, en la cantera, les miramos lo bueno y cuando están arriba lo malo, cuando los que llevan más tiempo están más vistos».

Cuco Ziganda vino a poner con sus palabras un poco de cordura en las prisas que de manera periódica, como ahora, surgen en el entorno rojiblanco por ver dar el salto a gente de la cantera seguramente antes de lo previsto. Ahora mismo están arriba Bustinza, Morán, Aketxe, Unai López o Guillermo, con desigual fortuna. «Están llevando el proceso que tienen que llevar, haciéndose duros ahí, aguantando, porque están acostumbrados a jugar siempre, a tener muchas oportunidades y ahora tienen que estar preparados para cuando les llegue la oportunidad», reflexionó sobre el papel de estos cachorros.

Baste un dato revelador. De los 33 canteranos que han debutado en las últimas diez temporadas -sin incluir la actual- solo 14 superaron los 800 minutos en su primera campaña en el primer equipo. En la presente se han estrenando Unai López y Bustinza, el primero con 177 minutos acumulados hasta la fecha y el defensor con solo 8. Las excepciones son los San José o Susaeta, con más de 2.000 minutos en su primer año.

«Si ganamos miraríamos la Liga de otra manera»

Con Muniain y De Marcos ya integrados en el grupo y Aduriz e Iraola aún ejercitándose al margen, le tocó ayer a Mikel Balenziaga pasar por sala de prensa. El de Zumarraga es uno de los fijos e inamovibles de Ernesto Valverde, aun cuando sea evidente que su nivel no es el de la temporada pasada. «Cada partido lo juego como si fuese el último, pero es el entrenador el que elige al que juega y soy consciente que nos jugamos el puesto en cada partido y en cada entrenamiento», señaló. No es raro que se mostrara «muy contento» por estar jugando todos los minutos de competición en lo que va de temporada, ya que «cada jugador quiere jugarlo todo». Aún así, prioriza en buena lógica la situación del grupo y en ese sentido expresó su satisfacción por la reacción firmada los últimos partidos en Liga. «Vimos que estábamos en una mala dinámica, sin hacer nuestro juego e incómodos en el campo, pero ya contra el Celta demostramos una mejora y cuando fuimos a Almería el equipo se concienció de que era el momento de dar un golpe sobre la mesa e ir para arriba. Ahora el equipo está mejor defensiva y ofensivamente», valoró la nueva tendencia, aunque asumió que «ofensivamente no estamos haciendo tanto daño como otras veces» y tienen que «hacer hincapié», además de «en defender bien, en crear más ocasiones de gol».

El primer test será ante el Espanyol, un rival «muy incómodo de jugar», pero Balenziaga está convencido de que «es un partido importantísimo. Si lo ganamos ya miraríamos la Liga de otra manera». J.V.