«Estamos dispuestos a seguir en Moldavia pero solo si no se une a Rumanía»
Mihail Formuzal niega que sean unos peones de Rusia. Desde la sede del Gobierno aiutónomo explica a GARA en lengua gagauz, similar al turco, que ha sido el Gobierno moldavo «el que ha ido recortando nuestros derechos como pueblo y dando pasos hacia Rumanía», una línea roja ante la que decidieron organizar a principios de año un referéndum. «No es simple solidaridad con Rusia», insiste.

Formuzal reconoce, eso sí, los lazos culturales y comerciales con Rusia. Para él, los dos siglos de influencia no pueden ser sustituidos tan rápido por la UE. Antiguo soldado de la Unión Soviética que apura los últimos meses de su segundo y último mandato como gobernador, explica entre café turco y bombones con licor que la lengua «no es un problema en Gagauzia» y que Turquía será el país a donde «mirará mucho» su sucesor, más que a Rusia y que a la UE, cuyo modelo democrático asegura ver con buenos ojos.
¿Se siente usted más cercano a turcos, rusos o moldavos?
En Gagauzia hemos creado nuestro propio modelo. Hemos estado 200 años con los rusos y ahora somos cristianos (ortodoxos). Es parte de nuestra historia. No tenemos un país propio, practicamos la política de la buena vecindad. Por un lado hablamos turco y somos parte del mundo turcomano, pero también estamos conectados al mundo eslavo. También miramos a Europa por sus estándares democráticos, la lucha contra la corrupción y la Justicia.
Usted declaró que si Moldavia perdía su soberanía Gagauzia seguiría otro camino. ¿Eso que dijo se refería al acuerdo comercial con la UE o harían falta otras variables para que proclamasen su independencia?
Eso lo ha dicho la población este año, el 2 de febrero durante el referéndum. Se preguntaba a la gente de Gagauzia qué hacer si Moldavia perdía su soberanía y el 98,5% votó por seguir nuestro propio camino si eso sucedía. Pero no hay que tomárselo a mal. Si Moldavia mantiene su soberanía nosotros estaremos dentro porque queremos a este país y trabajaremos juntos por este país. Pero si Moldavia decide irse con Rumanía, nosotros, los gagauz, no estaremos.
¿Cree que Moldavia permitiría una Gagauzia independiente sin declarar la guerra?
Moldavia fue la que ofreció a Gagauzia una garantía constitucional de que no irá junto a Rumanía. En ella se dice que si Moldavia pierde su soberanía nosotros podríamos decidir nuestro futuro Ahora han decidido en Chisinau que el idioma moldavo ya no es moldavo sino rumano, pero nosotros nos aferramos a esa garantía constitucional. Si Moldavia se uniese a Rumanía y nosotros estableciésemos nuestro propio país y viniesen aquí a hacer una guerra Turquía debería proteger a los gagauz porque así lo estipula la Constitución.
Pero los tiempos han cambiado desde los años 90, ¿cree que Turquía mantendrá su palabra?
Los tiempos han cambiado en estos 20 años, pero si Turquía no quisiese ayudarnos quedaría como un mentiroso ante todo el mundo. Después de esto, ¿quién confiaría en Turquía? Los gagauz nunca formaremos parte de Rumanía. Nuestro país es Moldavia y queremos vivir aquí si esta frontera no se rompe.
Desde el referéndum, ¿ha cambiado la situación?
En los últimos 20 años ellos han maleado la Constitución y recortado y troceado los derechos. Han creado este entorno y ha sido uno de sus errores. Les hemos insistido en que no pueden usar la ley para acabar con nuestros derechos culturales reconocidos. Hemos trabajado por este Moldavia, pero hasta el momento no tenemos representación alguna en otros países, nuestra representación parlamentaria no es suficiente y no tenemos ningún puesto importante en los ministerios. Ninguna de las embajadas de Moldavia tiene a un gagauz al frente.
Pero los gagauz no nos callaremos. Por eso, cuando hicimos el referéndum todo el mundo nos miró. Por eso necesitamos hablar, llegar a acuerdos y establecer un proceso democrático. El referéndum fue una muestra de democracia y preguntamos de forma pacífica al 4,5% de Moldavia qué quería, pero allí (en referencia a los políticos de Chisinau) falta democracia y sobra corrupción.
Cada año ustedes reciben ayuda de Rusia para diferentes proyectos, ¿reciben más tras el referéndum?
Nuestras políticas se basan en buscar amigos. El país que más nos ayuda es Turquía, después Rusia y Alemania. El modelo de Gagauzia no da pie a enemigos y por eso recibimos la ayuda de estos países. Ahora, después del referéndum no ha venido ni un solo dólar desde Rusia. No hicimos el referéndum para ayudar a Rusia sino para denunciar cómo nos trata el Gobierno de Chisinau. Nos han tratado como a animales y por eso nos levantamos. Fue una señal para Chisinau, para decirles que ya es suficiente.
¿Para ser independiente cuánto dinero necesitaría Gagauzia de un actor externo?
La ayuda a Gagauzia es de 35 millones de dólares al año. Es muy poco. Nosotros mismos cobramos los impuestos en Gagauzia y los impuestos en Chisinau se quedan allí. Gagauzia aporta a Moldavia cerca de 400 millones y sólo recibe 160. Entendemos que el Estado tiene una serie de gastos conjuntos.
¿Podrían ser independientes?
Sí. Sin lugar a dudas.
Ustedes han revertido el veto de Rusia a sus productos y además tienen el mercado europeo. Son los únicos dentro de Moldavia que han conseguido jugar en los dos lados a pesar de rechazar el acuerdo con la UE. ¿Cómo lo han conseguido?
Rusia ha cerrado las puertas a Moldavia. Yo me dirigí a Rusia. Les dije que viniesen y les enseñé nuestras fábricas y mercancías. Nuestro vino es de una gran calidad y fuimos nosotros quienes abrimos esta puerta. El problema con Rusia es un error porque en Moldavia obtenía carne, vino y otras cosas y ahora ha completado su presión (con el veto). El embargo ha complicado la situación y Rusia puede obtener su demanda de vino de otros países como España, Italia y Argentina. La mayoría del vino de Moldavia está en Gagauzia, tenemos 13 fábricas y 30.000 toneladas de vino. En Europa vender nuestro producto es más difícil, hay que poner publicidad para abrir mercados y otras cosas más.
¿No teme que Rusia utilice a Gagauzia para llevar tensión a Europa y luego les abandone?
Nosotros vemos la situación y una posible solución. Nadie puede engañarnos porque somos gente inteligente. Somos pocos, pero hemos conseguido defender nuestros derechos respetando a los demás. Pero nosotros queremos estar bajo los estándares europeos.
Rusia no trata bien a las minorías, lo que son ustedes en Moldavia ¿Le convence más el tipo de gobierno que hay en Moscú o Bruselas?
A nosotros nos gusta un modelo democrático. En estos ocho años he creado un sistema democrático, con unos estándares mucho mejores que los que hay en el resto de Moldavia. Los procesos democráticos que hemos realizado en Gagauzia están más cerca de Europa. Nosotros no cerramos canales de televisión. Aquí se nos puede criticar pero no hay censura. Por eso estamos más cerca de los procesos democráticos que Moldavia. Gagauzia es democracia y ellos (Moldavia) son África.
Antes de 2012 la relación entre usted y el gobierno de Chisinau era correcta. Hicieron proyectos conjuntos como la Universidad de Komrat ¿Qué factores impiden que las relaciones sigan adelante?
Después de construir la Universidad de Komrat hemos llevado a cabo cinco proyectos más, incluido un hospital de 180 millones que hemos pagado juntos. Yo he trabajado con todos los gobiernos de Moldavia y no he empezado los problemas con Chisinau. Ellos vinieron en persona con un cheque de 30.000 euros para que fuese su hombre y me vendiese por Europa. Ahora han comprado a la oposición para forzar mi renuncia. Yo fui a Chisinau a decirles que eso no se puede hacer, que si los gagauz nos enfadamos luego será todo más complejo.
El Partido Democrático (el principal rival de Formuzal en Gagauzia) ha sucumbido a la corrupción y ha robado e intentado crear problemas dentro de Gagauzia. Tienen un programa de bandidos, pero yo soy un soldado y no me uno a esos progamas. Quien sea primer ministro puede venir a mi puerta y yo ir a su puerta y ser amigos y entendernos. Con Leanca (el primer ministro) puedo sostener una conversación por teléfono y hacer programas conjuntos.
Según me dice la relación es buena. Entonces, ¿por qué hicieron el referéndum?
Nosotros lo hicimos para abrir las puertas a nuestros productos a Rusia. Nosotros dijimos que no hicieran eso (firmar el acuerdo con la UE) ahora, para estar listos habría que esperar entre 5 y 10 años. Luego no habría ningún problema. La segunda razón fue por el presidente rumano Basescu. Él dijo que nuestra prioridad es unirnos con Moldavia. Nosotros escribimos una carta a los principales políticos porque había que cerrarle la boca. Hay que respetar los derechos y luego el presidente de Moldavia llega y dice que la lengua oficial es el rumano. Si ellos quieren ir en ese camino nosotros queremos otro. Queremos quedarnos en Moldavia, pero en Chisinau hay una élite política que solo piensa en Rumanía y lo que yo digo es que se vayan a vivir a Rumania y sean allí ministros o lo que quieran ser.
¿Qué opina de un sistema federal para Moldavia?
Es un sistema muy bueno para solucionar los problemas. Sería un proceso de unión entre Transnistria, Gagauzia y Moldavia. En Transnistria hay un conflicto y una federación podría hacer que entrase en Moldavia.
Existen muchos tipos, ¿querrían, como propone el Partido Socialista, un tipo de federación en la que ustedes o Transnistria pudiesen vetar decisiones nacionales?
Nosotros no necesitamos veto, queremos crear un estado juntos. Nosotros no le damos importancia al nombre, si es una confederación o un tipo de federación, sino a cómo sería en realidad, cómo serían los impuestos y qué se haría de forma privada o si habría una descentralización. Si miramos a Europa hay partidas que controlan cada uno de los estados y otras Europa, pero estando unidos. Para Moldavia algo parecido sería muy bueno. Lo importante es el estatus y lo que darían a las federaciones.
Nicolai Dudoglo, líder del Partido Democrático en Gagauzia, ha sido su principal rival. Este partido tiene una política pro-europea en Chisinau y prorrusa aquí. Ciertos estudios indican que puede ganar las elecciones municipales de 2015 ante la falta de otro líder carismático como usted ¿Si Dudoglo ganase acercaría Gagauzia a la UE?
Yo no pienso en él. Ese señor vive en las nubes. Nunca podrá ser el gobernador de Gagauzia. En estas elecciones (parlamentarias) ha obtenido el 10 % de los votos, que es muy poco. No tiene el potencial para ganar. Él está dentro del partido bandido, no el democrático. Su política es la de la corrupción y todo el mundo lo sabe. Aunque todos los gagauz estuviesen borrachos no le darían el voto para gobernar. Pero la persona que venga después de mí va a tener las cosas muy difíciles porque he creado un modelo en el que nos llevamos bien con todos. El error de Dudoglo sería el entenderse solo con Europa como lo hacen los políticos de Chisinau. La mejor política para Gagauzia es la que he llevado. He conseguido llevarme bien con Europa, Turquía y Rusia. El que venga después de mí creo que mirará mucho hacia Turquía y poco hacia Europa y Rusia.
¿Qué opina de lo que sucede en Ucrania?
Para nosotros lo que sucede en Ucrania es algo muy amargo. Nosotros no podemos entender el motivo por el que se ha sacado a un oligarca para poner en el poder a otros 15. Además, en Ucrania hay 40.000 gagauz dentro de una guerra civil. Les hemos ofrecido asilo aquí.

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