ATHLETIC Cuarta derrota consecutiva en Liga

El rival hace insuficiente la mejoría

El Athletic plantó cara al Villarreal, pero la falta de acierto en momentos clave no le permitió puntuar ante un equipo enrachado.

VILLARREAL 2

ATHLETIC 0

No puede estar contento el Athletic tras sumar su cuarta derrota consecutiva en Liga y verse en la cola de la tabla, pero lo cierto es que el partido de ayer tuvo poco que ver con las decepcionantes actuaciones del equipo en A Coruña o en casa contra el Celta, el miércoles pasado en Copa. Los rojiblancos ofrecieron una mejor cara en El Madrigal, donde el gran problema para poder puntuar fue la enorme solidez de un rival enrachado.

El Villarreal, además de tener una plantilla de gran calidad, atraviesa un momento de felicidad, que recuerda al Athletic del año pasado o incluso al del primer año de Bielsa. Tienen confianza, recursos, y si se ponen por delante en el marcador, como ocurrió anoche, se hace realmente difícil jugar contra ellos.

Y eso que los de Ernesto Valverde salieron al campo con las ideas muy claras, presionando muy arriba a los amarillos y evitando que sacaran el balón jugad con facilidad. Mikel Rico achuchaba a Bruno hasta en su área, y los de Marcelino comenzaron perdiendo varios balones en zonas muy delicadas.

En ese primer cuarto de hora los bilbainos crearon bastante peligro por la banda derecha, aprovechando la caraja de Jaume Costa, y pudieron adelantarse en el marcador en una clara ocasión de Aritz Aduriz, que ayer cumplió 200 partidos oficiales con la zamarra rojiblanca. Pero el remate del donostiarra, a saque de un córner, lo paraba con acierto Sergio Asenjo.

Como los buenos alumnos, los locales no tardaron en darse cuenta de la situación, y lejos de arriesgar jugando el balón en corto, cambiaron de táctica lanzando balones largos a sus rápidos delanteros y buscando los agujeros en la zaga visitante.

Así, tras un par de avisos de Uche y Vietto y después de que Unai López cabeceara fuera una jugada espectacular trenzada entre De Marcos y Susaeta, Cheryshev adelantaba al Villarreal a falta de cinco minutos para el descanso. El ruso controlaba a la perfección un balón en largo de Víctor Ruiz y marcaba tras regatear a Gorka Iraizoz.

Riesgos y alternativas

El Athletic estaba obligado a dar un paso adelante en la segunda mitad, con todo el riesgo que ello suponía. Porque si bien el dominio del balón era rojiblanco, las contras del Villarreal llegaban una detrás de otra. Un Cheryshev en estado de gracia tuvo dos nuevas oportunidades de marcar, a Uche le anulaban un gol con cierta polémica y Rico despejaba al poste un córner local -el Villarreal estrellaría después otro balón en la madera, en el minuto 80-.

Lo mejor para el Athletic era que el «submarino amarillo» no terminaba de sentenciar el choque, lo que mantuvo la emoción hasta el final. Además, Valverde dio entrada a Iturraspe en la medular y a Iñaki Williams en punta. Y el joven delantero, esta vez compartiendo minutos al lado de Aduriz, volvió a demostrar que tiene sitio en el equipo.

De hecho, el ariete estuvo a punto de empatar el encuentro en el minuto 78, cuando una acrobática asistencia de espuela por parte de Aduriz le permitió presentarse totalmente solo ante Asenjo. No remató mal el chaval, pero el guardameta redondeó el buen trabajo de su equipo con otra buena parada.

Una auténtica pena, ya que poco después llegaba la jugada del 2-0, en una internada de Jaume Costa cuyo autopase dentro del área pegó en la mano de Óscar de Marcos. Como sucede en este tipo de jugadas, y aunque el gesto del jugador rojiblanco no parecía voluntario, la decisión quedó en manos del colegiado, quien no dudó en señalar penalti. Bruno Soriano se desquitaba de un partido especialmente incómodo para él celebrando el tanto que cerraba el choque.

Sin tiempo para la reflexión, los bilbainos afrontan el miércoles la ida de los cuartos de final de la Copa en Málaga (22.00), pero con la losa que suponen los raquíticos 19 puntos obtenidos en la primera vuelta de la Liga, que les obligan a espabilar en la segunda.

Valverde: «Hemos tenido que arriesgar ante un equipo experto en jugar al espacio»

Ernesto Valverde calificó el partido como «parejo» en líneas generales y destacó que el mayor acierto de los jugadores del Villarreal fue la clave que decantó finalmente la balanza: «Hemos estado bien. Les hemos obligado a jugar más atrás de lo normal y su peligro llegaba por medio de pérdidas nuestras de balón. Hemos tenido nuestras opciones y pensaba que íbamos a poder marcar. No entraba en mis cálculos que ellos fueran a adelantarse antes del descanso. Después hemos tenido que ir adelante, cogiendo riesgos ante un equipo experto en jugar al espacio. Hemos podido empatar en la ocasión de Williams, pero no lo hemos hecho y con el segundo gol se ha terminado el partido», valoraba el técnico rojiblanco.

Sobre el penalti que finiquitaba el encuentro, Valverde opinaba que «desde lejos no lo he visto bien, pero he protestado porque no me ha parecido claro. Luego el jugador me ha dicho que primero le da en el cuerpo y luego en la mano. En pretemporada nos dieron una charla de una hora diciendo que si ocurría así no era penalti. Nos tendrán que dar otra charla para explicarlo», se quejaba con cierta resignación.

Sobre los cambios, que le llevaron a jugar buena parte de la segunda mitad con la dupla San José-Iturraspe en la medular, aclaró que lo hizo porque «íbamos a jugar con dos puntas arriba», lo que propiciaba un 4-4-2. Además, añadió que «Rico acabó muy cansado el miércoles y quería darle un poco de descanso. Es una pieza muy importante para nosotros, estamos contando mucho con él toda la temporada, y le veía jugando ya con la reserva».

Haciendo un análisis de la primera vuelta, Valverde no ocultaba que la situación es «mala» y ponía una «matrícula de honor» al equipo en la previa de Champions, un «aprobado raspado» en la fase de grupos, y un «suspenso claro» en la Liga. Y siguiendo con el ejemplo estudiantil, añadía que «llevamos malas notas hasta el momento, por lo que tenemos que estudiar mucho en la segunda vuelta para dar la vuelta a la situación». Para ello, ponía énfasis en la concentración: «Con la Champions y otras competiciones hemos descuidado la Liga, y tenemos que estar muy concentrados en cada partido para que eso no se vuelva a repetir».

En la otra cara de la moneda, Marcelino se congratulaba de que la del Villarreal «ha sido una primera vuelta extraordinaria. En la pasada temporada sumamos 34 puntos y ahora 35. Además hay que añadir que estamos en una competición más como la Europa League, en la que seguimos vivos, al igual que en la Copa. Estamos muy agradecidos y orgullosos de esta plantilla». Sobre el partido, el entrenador local estimaba que «ha sido un partido complicado. El Athletic es un gran equipo. Los resultados no le salen, pero te obliga a estar al máximo nivel de concentración durante los 90 minutos. Lo hicimos y producto de ello logramos una victoria merecida».