Mikel INSAUSTI
Zinema kritikaria
CRíTICA: «La conspiración del silencio»

Los juicios de Frankfurt y el encubrimiento del nazismo

El cine alemán está dando ejemplo al mundo de compromiso histórico con el esclarecimiento de la verdad, sin dar por cerrada nunca la investigación sobre la actividad genocida del nazismo, toda vez que siguen saliendo a la luz datos ocultos. La comunidad internacional tuvo su película reparadora con «¿Vencedores o vencidos?», realizada por el cineasta de Hollywood Stanley Kramer en 1961, y en la que se glosaban los juicios de Nuremberg. Pero en Alemania las heridas iban a tardar en cicatrizar más, si es que alguna vez lo han hecho, viendo la expansión actual de movimientos xenófobos como Pegida. Es un momento oportuno por tanto para ver con detenimiento «Im labyrinth des schweigens», que refresca la memoria colectiva alemana en torno a lo que fueron los juicios de Frankfurt en 1958, en medio del interesado proceso amnésico que se dió en la sociedad de posguerra.

La ópera prima en la realización del actor televisivo Giulio Ricciarelli, escrita en colaboración con Elisabeth Bartel, sin necesidad de ajustarse a los hechos al pie de la letra, describe con rigor lo que significó entoncés sentar en el banquillo de los acusados a criminales de guerra y colaboradores de las SS en los campos de exterminio. En su mayoría se trataba de tipos corrientes, de gente que había vuelto a sus oficios anteriores una vez acabada la guerra, reintegrándose en unas vidas familiares de ciudadanos normales. La política de Adenauer y el llamado «milagro económico» se sustentaron en el encubrimiento mediante una compleja red de mentiras, muy difícil de desenmarañar por culpa del silencio cómplice tácitamente pactado.

La ficción de «Im labyrinth des schweigens» reúne a los fiscales que llevaron a cabo las demandas en un solo, presentado como un joven inexperto, el cual encuentra en la reveladora información aportada por un periodista local la oportunidad de dejar atrás pequeños pleitos domésticos y estrenarse con un caso de la máxima entidad, que terminará yéndosele de las manos con Mengele.