J. BASTERRA BILBO

Las empresas vascas incrementan en un 48,8% los contratos de formación entre 2013-14

El análisis Randstad sobre los contratos de formación confirma que, aunque todavía su uso no está muy generalizado, en los últimos dos años han dado un fuerte empujón en esa carrera por mantener la temporalidad y los bajos salarios para las nuevas contrataciones.

Así, entre 2008 y 2014 este tipo de contratación aumentó en Hego Euskal Herria en un 29,34% hasta representar 3.037 contratos de trabajo, es decir se firmaron 12 cada día laborable del año pasado. Sin embargo, los datos de Randstad referidos al bienio 2013 a 2014 confirman que en la CAV se han relanzado en un 48,9%, aunque en Nafarroa, se quedaron en un incremento modesto del 2,2%.

En el Estado español se firmaron en total 139.864 contratos de formación el año pasado, frente a los 78.989 contratos de 2008.

Según el estudio, «este modelo de contratación se ha multiplicado por cuatro entre los profesionales con estudios superiores, lo que demuestra, en parte, que un mayor nivel formativo facilita el acceso al mercado laboral», aunque la realidad que no se esgrime de forma clara es que este tipo de contratación permite la contratación temporal hasta tres años, con un salario reducido, similar o inferior al SMI.

«La variación en Euskadi la sitúa como la quinta comunidad autónoma que menos ha crecido desde 2008», indica el estudio. Gipuzkoa es «la única que registra un aumento de contratos de formación, ya que ha duplicado sus cifras en el periodo analizado, con un crecimiento del 111%», mientras que Araba y Bizkaia «experimentaron un descenso del 4% y 2%, respectivamente», lo que las coloca entre las que menos contratos de este tipo realizaron en el Estado español.

El contrato de formación tiene por objetivo la cualificación profesional «alternando la actividad laboral con la formación para el empleo». La duración de este modelo tiene un mínimo de 6 meses y un máximo de 2 años, salvo determinados convenios que permiten que alcance los 36 meses.

Por último, el 68% de los contratos de formación firmados en 2014 corresponden a trabajadores con estudios de secundaria o estudios superiores. Desde 2013 se contrata más a mujeres que a hombres.