GARA COPENHAGUE
Atentados en Copenhague

La Policía mata al supuesto autor de los ataques, un danés vigilado

La Policía mató al supuesto autor de los atentados del pasado sábado contra un centro cultural y una sinagoga en Copenhague que dejaron sendas víctimas mortales. Las fuerzas de seguridad lo identificaron como un ciudadano danés que acababa de salir de prisión y conocido por los organismos de inteligencia daneses. Además, subrayaron la posibilidad de que actuara por mimetismo con los atentados del mes pasado en París

Tras los atentados de Copenhague contra una conferencia sobre islamismo y una sinagoga, con dos personas muertas en cada uno de ellos, la Policía mató horas después a un joven del que aseguró era el autor de los ataques.

Durante las primeras horas, la Policía solo señaló que era originario de la capital danesa y conocido «por actividades criminales relacionadas con violaciones de las leyes de armas y actos violentos», además de en el ambiente de las bandas de delincuentes de Copenhague.

Medios daneses lo identificaron más tarde como Omar Abdel Hamid El Hussein. Según la televisión pública DR, el joven, abatido tras una persecución policial de varias horas, había salido de prisión hace dos semanas tras cumplir una parte de la condena por un ataque con cuchillo en otoño de 2013.

En su investigación la Policía trabaja sobre la hipótesis de que actuó imitando los atentados del mes pasado en París contra el semanario satírico «Charlie Hebdo» en París.

El sospechoso estaba en el punto de mira de los servicios de inteligencia y, según un portavoz del Servicio de Seguridad e Inteligencia Danés (PET), Jens Madsen, «podía estar inspirado por la propaganda islamista del Estado Islámico y otras organizaciones terroristas».

Según la Policía, en el primer ataque, el sábado hacia las 15.00, tiroteó un centro cultural donde se desarrollaba una conferencia sobre «islamismo, blasfemia y libertad de expresión». Un hombre murió y tres policías que custodiaban la sala resultaron heridos. El fallecido era el documentalista Finn Norgaard, según confirmo el director del Instituto Nacional de Cine de Dinamarca, Henrik Bo Nielsen.

Según la versión policial, el sospechoso sería también el autor de los disparos ocho horas más tarde contra la sinagoga de Copenhague, en la que hirió a un civil -que murió más tarde- y a dos policías. El muerto, de 37 años, se encargaba de vigilar el acceso al templo, donde se celebraba un acto religioso.

El relato policial señala que, tras el atentado en el centro cultural, el sospechoso huyó en un coche que abandonó a tres kilómetros del lugar y, desde allí, tomó un taxi al complejo de MjØlnerparken, en el barrio de NØrrebro. En esa zona los agentes encontraron ropas y un arma automática que se cree pudieron ser usadas en el primer atentado, aunque faltaban las pruebas técnicas para asegurarlo con total certeza. Tras permanecer allí unos veinte minutos, abandonó el lugar y reapareció ocho horas después en la sinagoga, en el centro de la ciudad. El hombre fue abatido poco antes de las 4.00 GMT en el barrio de NØrrebro, en el que la Policía vigilaba una vivienda donde sospechaba que se ocultaría.

Detenciones en un cibercafé

Pero además, la operación continuó ayer con un amplio despliegue de policías fuertemente armados. En un cibercafé cercano a citado barrio fueron detenidas al menos dos personas, según medios locales. También se registraron varias viviendas.

La primera ministra danesa, Helle Thorning-Schmidt, afirmó que «nadie puede atacar impunemente a la sociedad danesa, libre y democrática». Las similitudes entre los atentados de Copenhague y el de París fueron puestas de relieve casi inmediatamente, en primer lugar por la Policía.

«Estoy sorprendido por el mimetismo de la secuencia, primero un ataque contra el símbolo de la libertad de expresión, luego un ataque contra judíos y después un enfrentamiento con los policías», afirmó también el ministro francés de Asuntos Exteriores, Laurent Fabius.

Paralelismos

Si en París el objeto del atentado fue el semanario satírico «Charlie Hebdo», amenazado por haber publicado caricaturas de Mahoma, entre los invitados a la conferencia atacada en Copenhague, se encontraba Lars Vilks, un dibujante sueco también amenazado tras haber caricaturizado al profeta del islam.

«Es la misma intención que con «Charlie Hebdo», salvo que no han conseguido entrar», insistió el embajador francés en Dinamarca, François Zimeray, presente en el debate.

Y si el 9 de enero en París otro asaltante atacó un comercio judío, en el caso de Copenhague, el siguiente atentado tuvo lugar en una sinagoga.

Y el resultado de la muerte del tirador por disparos de la Policía tras la persecución, es también similar al del caso francés. «El modo de operar parece similar, los objetivos también; se puede pensar que se trata del mismo tipo de yihad individual», señaló a France Presse una fuente cercana a las fuerzas de élite, pero que, a la vez, adviertió del riesgo de simplificar.

«Hay similitudes», admite Jean-Charles Brisard, experto en cuestiones ligadas al yihadismo, «pero se mantienen tendencias observadas hace años, como objetivos de alto valor simbólico», que sustituyen a los ataques indiscriminados y «armas cada vez menos sofisticadas» en lugar de explosivos «con los que los terroristas son cautelosos porque están más controlados por los servicios de inteligencia». A su juicio, la similitud de este tipo de ataques obedece a que «requieren mucha menos preparación que los que se han perpetrado en el pasado», lo que hace que sean más difíciles de detectar. En el caso francés, los autores se reclamaban parte de movimientos yihadistas -Al Qaeda o el Estado Islámico- y no se excluían viajes a Siria. En el caso de Dinamarca los servicios de inteligencia no tenían constancia de viajes a Siria o Irak. Dinamarca es uno de los países con mayor número de combatientes despalzados a Siria en proporción a su población.

Según la fuente próxima a las fuerzas de élite, el riesgo de imitación «es un temor real de los servicios antiterroristas. Además es la intención de las organizaciones yihadistas. A tenor de sus vídeos de propaganda, quieren que las personas se reconozcan en acciones como los atentados de París y las reproduzcan.».

Ataques anteriores

Aunque se habló de mimetismo con París, yihadistas occidentales han actuado con anterioridad, como el francés Mehdi Nemmouche que mató a cuatro personas en el museo judío de Bruselas en mayo, el canadiense Michael Zehaf-Bibeau, que mató a un militar en Ottawa en octubre, o Man Haron Monis, autor en diciembre de una toma de rehenes en Sidney con tres muertos, incluido el atacante.

Charlie Hebdo

«Todos nos sentimos daneses esta noche», declaró Patrick Pelloux, cronista de «Charlie Hebdo». «Es horrible porque es un mes después de los atentados en París, vuelve a salir toda la tristeza».

Netanyahu aprovecha para alentar el sionismo y pedir una emigración masiva

Como ya hizo con los atentados de París, el primer ministro israelí, Bejamin Netanyahu, volvió a aprovechar los ataques de Copenhague para promover la causa sionista e instar a los judíos europeos a instalarse en Palestina. «Están matando judíos en Europa otra vez simplemente por el hecho de ser judíos», afirmó Netanyahu, que aseguró que «se espera que continúe la ola de ataques contra los judíos de Europa y debemos estar preparados». «Los judíos necesitan protección estén donde estén, pero os digo: Israel es vuestro hogar», añadió. Así, el primer ministro indicó que Israel está preparado para una gran oleada de inmigración europea. «Estamos preparando y exhortando a la inmigración masiva desde Europa. Israel está aquí e Israel es su hogar», insistió. Ayer mismo el Consejo de Ministros israelí tenía previsto estudiar un plan financiado con 180 millones de shekels (40,6 millones de euros) para fomentar la la inmigración de judíos a Palestina, en particular de belgas, ucranianos y franceses, según confirmó Netanyahu.

El ministro de Asuntos Exteriores israelí, Avigdor Liberman, también se refirió al atentado de Dinamarca y lo consideró una prueba de que Israel y los judíos son las primeras víctimas del terrorismo porque están en el «frente» de Occidente y el «mundo libre». Lieberman demandó a la comunidad internacional que no se limite a declaraciones y manifestaciones y pidió «una guerra devastadora contra el terrorismo islámico y sus causas»

Según un informe gubernamental, más de 11.000 judíos franceses se interesaron el pasado mes de enero por emigrar a Israel, como consecuencia del atentado. GARA

Anulado un desfile en Alemania por «amenaza de atentado»

La ciudad alemana de Braunschweig anuló el desfile de carnaval previsto para ayer por «una amenaza concreta de ataque islamista», según la Policía. El desfile fue suspendido por informaciones de «fuentes dignas de la confianza de la seguridad del Estado», explicó el comunicado policial. «La Policía pide a todos sus visitantes no acudir al itinerario del desfile o simplemente no viajar a Braunschweig», añadió. Michael Pientka, uno de los responsables policiales indicó a la cadena alemana NDR, que no había relación entre los ataques de Copenhague con la citada amenaza. Según los organizadores, los festejos de Braunschweig, constituyen el desfile más importante del norte de Alemania durante los carnavales, y se esperaba la llegada de 250.000 visitantes. La decisión de anularlo fue adoptada por el alcalde, Ulrich Markurth y el presidente del desfile, Gerhard Baller.

El carnaval de Colonia, el más importante de Alemania y escenario habitual de sátiras políticas, prohibió una pancarta de apoyo a los dibujantes del semanario francés «Charlie Hebdo» por razones de seguridad. El comité del carnaval dijo apoyar el mensaje y defender la libertad de expresión pero había recibido «mensajes de preocupación a nivel local», que había tomado en serio, a pesar de que la Policía no había informado sobre ninguna amenaza. El ministro de Interior, Thomas de Maizière, calificó de «invariablemente alto» el peligro de que en Alemania se registren atentados como los de Dinamarca y aseguró que las fuerzas de seguridad siguen «con absoluta precisión» cualquier información en ese sentido. GARA