Tristeza invernal
Si algo caracteriza a las estaciones del año -y le confiere su particular encanto- es que nos ofrecen un abanico de condiciones ambientales increíblemente variado. La luz, las temperaturas, los olores, los colores, los paisajes... cambian, cada año con matices diferentes, y todo ello condicionado por la situación meteorológica de cada momento. Un despliegue de medios con el que tiene que convivir forzosamente nuestro estado de ánimo.
La primavera es la responsable de la aparición de un mayor número de depresiones, de estados melancólicos y de lo que se conoce como astenia primaveral. El verano está más relacionado con un aumento de las manías y con un estado de ánimo más eufórico y exagerado. El otoño es la época en que suelen aumentar las depresiones y los trastornos de pánico pueden ocasionar angustias y miedos desproporcionados.
El invierno es el reino de la escasez de luz. Y eso, según los expertos, rompe la relación de equilibrio que existe en nuestro organismo entre los ritmos circadianos (adaptaciones a los cambios estacionales), el nivel de serotonina (un neurotransmisor) y la secreción de melatonina (una hormona). Un desequilibrio que puede generar una «alteración afectiva estacional», un síntoma depresivo que afecta al 20% de la población.
En definitiva, que el invierno nos pone tristes. En diferente medida, por supuesto, según sean las condiciones meteorológicas -la dureza- del que nos esté tocando vivir. Algunas personas se deprimen y pierden el interés por actividades de las que antes disfrutaban; otras necesitan dormir un mayor número de horas; hay quienes necesitan ingerir más alimentos...
Estas reacciones tienden a desaparecer con el siguiente cambio de estación y el aumento de horas de luz. Mientras tanto, podemos gestionar mejor nuestro tránsito por el invierno «persiguiendo» al sol en la medida de lo posible, organizando bien nuestras horas de sueño, manteniendo una dieta saludable, hidratándonos adecuadamente, haciendo ejercicio, planeando cosas -a corto y medio plazo- que nos emocionen y disfrutando de la naturaleza siempre que podamos.

Buscan testigos que pudieron ver a «Basajaun» con vida en Bilbo

El giro del PNV da aire al PSE y evita pedir responsabilidades al Estado
Es sencillo: siempre queremos que gane nuestro equipo, y en todo caso un vasco
17 de marzo, huelga general
