Miren SÁENZ
ATLETISMO | Campeonatos de Europa en pista cubierta

Lavillenie y Maslak ponen de pie al pabellón con récords del torneo

El pertiguista gana su cuarto oro con 6,04 pero se le resiste la plusmarca, mientras el checo se impone en el 400 sin récord europeo.

El pertiguista Renaud Lavillenie y el cuatrocentista Pavel Maslak compartieron la atención y el reconocimiento de los asistentes del O2 de Praga con destacadas actuaciones que pusieron de pie a la afición. Un público que trataba de empujarles hasta sus objetivos más ambiciosos, el francés a por la plusmarca mundial y el checo hasta la europea pero al final ambos se quedaron en buenos récords del torneo.

Y con otros reconocimientos, porque Lavillenie se convirtió ayer en el primer atleta en conseguir su cuarta medalla de oro en un Campeonato de Europa de pista cubierta. Parece fácil pero no lo es y menos en una disciplina tan técnica, tan psicológica y tan difícil. Porque ser el mejor en Turín'2009, París'2011, Goteborg'2013 y Praga'2015, aunque sea en una competición menor, además de condiciones y talento requiere continuidad y constancia pero sobre todo no menospreciar un campeonato porque sea en pista cubierta y ponerle la pasión del galo.

Y es que el francés de 28 años es campeón olímpico, triple campeón europeo al aire libre y plusmarquista, precisamente el único saltador que se ha elevado hasta los 6,16 metros tras ocupar el lugar del legendario Bubka cuando superó su plusmarca por un centímetro. Solo le falta el título mundial al aire libre que espera lograr en agosto en el Nido de Beijing.

Ayer ganó a lo Isinbayeva, con dos saltos: 5,75 y 5,90. Después se fue a por el récord del campeonato, unos 6,04 que le depararon su primer nulo y alcanzó a la segunda. Entonces se puso a gritar de alegría sobre la colchoneta. Y de allí salió el mejor Lavillenie, el mismo que ha sorteado en 14 ocasiones los seis metros, y se fue a por el récord mundial pidiendo 6,17. Tres nulos, el segundo muy cerca aunque con la rodilla derecha terminara derribando el listón. Bastante antes se habían quedado sus acompañantes en el podio, el ruso Aleksandr Gripich y el polaco Piotr Lisek que fueron plata y bronce, ambos con 5,85.

Pavel Maslak no pudo con el récord europeo del alemán Thomas Schönlebe, que en 1988 corrió en 45.05, e incluso se quedó a seis centésimas de su mejor registro pero el estadio se cayó igual puesto que le vio ganar el primer oro para el país anfitrión con una superioridad notable. El fue el otro gran protagonista.

Volviendo a los saltos, el triplista Nelson Evora volvió a lo mas alto. Este portugués nacido en Cabo Verde hace 30 años aprovechó su última oportunidad para establecer esos 17,21 que le permitieron adornar el oro, pero también fue el dueño del segundo mejor salto con 17,15. Campeón olímpico en 2008 y mundial en 2007, llegaba con la mejor marca de los participantes y se impuso al castellonense Pablo Torrijos que batió el récord de España (17,04 m) y al rumano Marian Oprea, otro de los grandes de la disciplina que fue subcampeón olímpico en Atenas 2004.

En la longitud Ivana Spanovic se esmeró con la marca. Un tercer salto de 6,98 metros le daba el récord de Serbia y el oro tras un par de bronces hace un año en el Mundial indoor y en Moscú'2013. La alemana Sosthene Taroum Moguenara (6,83 m) fue segunda mientras la rumana Florentina Marincu batió el récord junior continental con unos 6,79 que a sus 18 años le dieron el bronce.

En la final de salto de altura atletas por encima de los dos metros se atrancaron en 1,97. La líder mundial del año Kamila Licwinko, que llegaba con 2,02, o la anterior campeona Ruth Beitia fueron el mejor ejemplo de la escabechina, terminando tercera y quinta en un concurso con bastante suspense. Ganó la rusa Kuchina seguida de la italiana Trost, cuando ambas superaron el trauma y el 1,97, que cambió los pronósticos.

Dafne Schippers, a reinar en los 60

Dafne Schippers demostró ayer en su primera comparecencia en el 02 de Praga que ha viajado hasta la capital checa para seguir explorando el territorio de la velocidad y colgándose medallas. La heptatleta holandesa, que el pasado verano se llevó del Europeo de Zúrich'2014 el doblete en 100 y 200 metros, ha bajado otro escalón para pelear por el de 60.

Acostumbrada a bregarse en distintas disciplinas por su experiencia en la combinada, Schippers pasó a las semifinales de hoy con la mejor marca de las participantes (7.07) y rebajó su registro personal como unas cuantas de las asistentes y eso que las series de los 60 fueron la primera prueba de la mañana. Porque la alemana Verena Sailer y la británica Dina Asher-Smith, ambas empatadas a 7.10, también mejoraron los suyos y son las otras aspirantes a medalla, sin olvidar a la eterna Ivet Lalova, la búlgara habitual en las finales del sprint y que pese a sus 30 años es en estos campeonatos en donde acostumbra a lucirse. Pasó con 7.26 pero seguro que guardó para hoy algo en la recámara. Casualmente la prueba más corta de la velocidad comenzó con disgusto griego. En la primera serie femenina Yeoryia Kokloni, plata en el Europeo de 2005, fue descalificada por salida falsa y en la primera ronda masculina su compatriota Efthímios Steryioulis corrió la misma suerte. Los británicos Richard Kilty y Chijindu Ujah calcaron su registro en su primera aparición. (6.57), al igual que los siguientes mejores, los alemanes Lucas Jakubczyk y Julian Reus, ambos empatados en 6.62. M.S.