Instan al PNV a que se defina sobre el fracking tras apoyar la ley del PP
El apoyo del PNV en Madrid a la reforma de la Ley de Hidrocarburos del Gobierno español, que es entendida como un respaldo al fracking, llevó ayer a EH Bildu y al PSE a demandar a Lakua y a los jeltzales a que de una vez por todas muestren sus cartas en relación a la extracción por fractura hidráulica de gas no convencional, un posicionamiento que están queriendo retrasar hasta después de las elecciones.

El PNV unió el jueves sus votos a PP, Foro Asturias y UPN en el Congreso español para rechazar las enmiendas a la totalidad de la reforma de la Ley de Hidrocarburos presentada por el Gobierno de Rajoy y que es comúnmente entendida por el resto de formaciones como un espaldarazo al fracking.
Durante el debate, el diputado jeltzale Pedro Azpiazu ni siquiera mencionó la palabra fracking y justificó su rechazo a las enmiendas a la totalidad en la confianza que tenía de poder mejorar la ley, aunque no dijo en qué puntos, en base a enmiendas parciales.
Pero la votación del PNV ha sido entendida tanto por EH Bildu como por el PSE como un apoyo de los jeltzales al fracking, una posición que se resisten a defender pública y abiertamente. Mientras hay cargos públicos que, sobre todo en Araba, se oponen a esta técnica de extracción de gas no convencional, el Gobierno de Lakua, a través de la empresa pública SHESA, insiste en la necesidad de abrir dos pozos cerca de la capital para explorar si hay o no gas suficiente en el subsuelo alavés.
«Explorar y explotar»
EH Bildu lleva tiempo sosteniendo la idea de que el Gobierno de Lakua y el PNV no solo quieren explorar las posibilidades del fracking, sino también explotarlas. Así lo recordó ayer su parlamentario Dani Maeztu, afirmando que el apoyo jeltzale a la Ley de Hidrocarburos confirma que «no creen en una transición energética de las energías fósiles a las energías renovables, sino que su apuesta estratégica es la explotación del gas por medio del fracking».
Desde la misma formación, su candidato a diputado general de Araba, Kike Fernández de Pinedo, señaló que el PNV «puso en marcha este plan con Ibarretxe como lehendakari, cuenta con una empresa pública para desarrollarlo y ahora sabemos que quiere aprovechar la oportunidad para hacer negocio. Mientras tanto, dice estar en contra pero recurre a artimañas para retrasar el debate de la ILP que reclama la prohibición del fracking mientras negocia con Rajoy cómo repartirse el pastel».
La reforma de la Ley de Hidrocarburos incluye «incentivos para las comunidades autónomas y entidades locales en los que se desarrollen actividades de exploración, investigación y explotación de hidrocarburos». Además, los propietarios del terreno, sean públicos o privados, recibirían el 1% del valor de la producción anual del yacimiento. Este fue uno de los puntos que alabó del nuevo proyecto el diputado del PNV.
También el PSE, que de promover los pozos cuando estaba en el Gobierno Patxi López ha pasado a mostrarse partidario de la prohibición del fracking, quiere que Lakua y el PNV se definan sobre la materia.
Interpelación del PSE
La parlamentaria Natalia Rojo presentó ayer una interpelación al lehendakari, Iñigo Urkullu, para tratar de saber «¿cuál es la posición del Gobierno Vasco respecto a la explotación del fracking en la CAPV en el marco de la recién aprobada Ley de Hidrocarburos?»
Lo que el PSE desea, según explicó Rojo al anunciar su interpelación, «es una aclaración» de la posición del Ejecutivo», al tiempo que denunció que «a pocos meses de una campaña electoral el Gobierno vasco intenta alargar el tema para no ponerlo blanco sobre negro».
En el Parlamento se está debatiendo una Iniciativa Legislativa Popular, que pide la prohibición del fracking, apoyada por 103.000 firmas, y el PNV ha logrado abrir un periodo de comparecencias y suspender el plazo de enmiendas, para así no tener que definirse al respecto antes de las elecciones municipales y forales de mayo.
Solo jeltzales, Foro Asturias y UPN apoyaron al Gobierno
El proyecto de ley de reforma de la Ley de Hidrocarburos, que crea una mercado único estatal del gas y establece nuevos cánones por explotación y subvenciones para las comunidades donde se ubiquen actividades de extracción de hidrocarburos, superó el jueves su primer examen en el Congreso gracias al PP, PNV, Foro y UPN, que tumbaron las enmiendas de totalidad en el Pleno. PSOE, Izquierda Plural (IU-ICV-CHA) y el resto del Grupo Mixto reclamaron la retirada del proyecto, mientras CiU y UPyD se abstuvieron. La devolución de la ley se justificaba en que recoge un modelo «caducado» y basado en los hidrocarburos en lugar de en las renovables, impulsa además el fracking y no contempla medidas para estimular la competencia en el sector energético o para proteger a los consumidores.
La diputada de Amaiur, Maite Aristegi, denunció que el Gobierno español firma en las conferencias sobre el cambio climático que las reservas fósiles que hay bajo tierra deben quedar ahí para evitar mayores impactos, y después aprueban leyes que favorecen su extracción. Además, señaló que el pago a comunidades y municipios es «una compra de voluntades», mientras utiliza al Tribunal Constitucional para derribar decisiones legítimas de parlamentos autónomos, como el de Nafarroa, que prohíben el fracking.
El diputado PNV Pedro Azpiazu, por su parte, evitó referirse al fracking y se centró en la apuesta realizada desde hace 30 años en la CAV por el gas convencional. Anunció, sin más concreción, que presentará enmiendas parciales al proyecto de ley del PP.
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