GARA BIRMINGHAM

Los laboristas británicos se presentan como la «esperanza» para las clases populares

El líder de la oposición laborista en Gran Bretaña, Ed Miliband, realizó ayer en Birmingham su primer gran mitin de campaña, a dos meses de las legislativas, con un discurso en el que se consideró portador de la «esperanza» y decididamente orientado hacia las clases populares.

Miliband citó la reducción del déficit público, medidas sobre inmigración y el sistema sanitario, ayudas a los jóvenes y mejora del nivel de vida de las familias como prioridades. Entre los planes que prevé aplicar si llega a Downing Street, destacó políticas económicas para elevar el nivel salarial en Gran Bretaña y mejorar las ayudas sociales para el cuidado de los niños.

«Hoy estamos sentando las bases sobre cómo podemos reemplazar a un Gobierno fallido y cansado, que ha gobernado para unos pocos, por otro que vele verdaderamente por los británicos», indicó.

Insistió en su compromiso de aumentar la capacidad del Sistema Público de Salud con nuevas contrataciones que se sufragarían con la implantación de un impuesto sobre las viviendas de lujo. «Nuestro país se merece un futuro basado en la idea de que Gran Bretaña solo tendrá éxito cuando las familias trabajadoras tengan éxito», afirmó.

Las ajustadas encuestas electorales predicen un complejo escenario político tras los comicios del 7 de mayo que obligará al ganador, ya sea el Partido Conservador o el Laborista, a buscar apoyos para formar Gobierno por segunda legislatura consecutiva.

La ausencia de una mayoría suficiente en la Cámara de los Comunes, lo que en este país se conoce como «hung Parliament» (Parlamento colgado), obligará a los dos partidos mayoritarios a compartir poder con formaciones como los independentistas escoceses, los liberaldemócratas o el eurófobo UKIP.