Jon ORMAZABAL
PELOTA | Campeonato de Parejas

Oinatz apura su séptima vida

Bengoetxea VI-Untoria necesitan del triunfo de Berasaluze-Zubieta en Bilbo para no quedar eliminados.

XALA-MERINO II 14

BENGOETXEA-UNTORIA 22

La victoria de la víspera en Zestoa de Artola-Albisu, que los clasificó ya matemáticamente para semifinales, presionaba aún más si cabe a unos Bengoetxea VI-Untoria que llegaban tras el duro mazazo de ver cómo un mal remate del mejor del partido agotaba las siete vidas que el de Leitza y el sustituto de Aretxabaleta parecen tener en este Parejas. Sin embargo, lejos de amilanarse y adoptar una postura conservadora, el indomable Oinatz salió decidido a enredar en cada oportunidad que un sólido Untoria le brindó y obtuvieron un triunfo que los mantiene en competición, a la espera de lo que suceda esta tarde en Bilbo entre Berasaluze-Zubieta y Altuna III-Barriola. Un favor de sus compañeros de empresa les permitiría jugársela en la última jornada ante los vigentes campeones, a los que ni siquiera el 22-17 del día de año nuevo en el Astelena -el primer factor para desempatar entre dos parejas empatadas a puntos es el coeficiente de sus dos duelos directos- les permite el menor respiro o confianza.

Es cierto que una victoria de la pareja de Aspe esta tarde en el Bizkaia dejará a los ganadores de ayer eliminados, pero poco o nada se podrá achacar a la aptitud y la actitud del de Leitza, que ayer volvió a demostrar ser el delantero en mejor momento de forma de este Parejas.

Mayor intensidad

Eléctrico e incisivo, Oinatz Bengoetxea pasó por encima de un Xala que volvió a limitarse a dejar destellos de su innegable clase. Los 20 pelotazos más cruzados por el de Aspe y especialmente las 15 ocasiones más en las que el navarro entró de aire que su rival (55 por 40), son el fiel reflejo de la mayor intensidad en la que se empleó Bengoetxea VI. Cualquier observador externo sin ninguna referencia de la clasificación ni de las 12 jornadas anteriores hubiese necesitado apenas un par de segundos para saber cuál de las dos parejas se jugaba la vida ayer en el Labrit y, como sucede casi siempre, esa mayor necesidad se terminó imponiendo.

Ayer además contó con la inestimable colaboración de un Álvaro Untoria muy mejorado del domingo pasado en Eibar, que no solo aguantó a un David Merino que poco a poco parece recuperar algo de juego, sino que le dominó durante muchas fases del partido. De hecho, fue el de Nájera el que puso a la pareja de Asegarce por delante en el marcador en el comienzo del partido.

Un par de errores suyos propiciaron que Xala-Merino II llegaran a empatar el partido a 8, pero sin ofrecer en ningún momento la impresión de contar con la continuidad necesaria para poder sacar adelante el partido. A lo más que llegaron fue a, con una pelota de bastante más salida, endurecer el peloteo antes de que se produjera la ruptura definitiva en el partido.

No fue, para nada, una decisión demasiado acertada, porque entre un golpe que Merino se dio en su rodilla y los problemas que ambos han arrastrado durante todo el Campeonato, también salieron claramente perdedores en la batalla física.

Oinatz Bengoetxea mantuvo un ritmo alto y la pareja de Aspe se fue descolgando, sin llegar a poner realmente en peligro un punto que, al menos hasta esta tarde, mantiene con vida a Bengoetxea VI-Aretxabaleta.