GARA PORT-VILA

El presidente de Vanuatu pide ayuda para reconstruir «todo» tras el paso del ciclón

El presidente de Vanuatu, Baldwin Lonsdale, pidió a la comunidad internacional ayuda humanitaria para hacer frente a la catástrofe provocada por el ciclón Pam. El balance oficial era de 24 muertos.

El presidente de Vanuatu, Baldwin Lonsdale, pidió ayer a la comunidad internacional ayuda urgente para «reconstruir todo» en el país tras el paso del ciclón Pam, al tiempo que las organizaciones humanitarias intentaban asistir, con grandes dificultades, a los habitantes.

«Las necesidades humanitarias son inmediatas, lo necesitamos ahora mismo», remarcó antes de regresar a su país desde Sendai (Japón), donde participó en una reunión de la ONU sobre prevención de catástrofes. «A largo plazo necesitamos apoyo financiero y ayuda para empezar a reconstruir nuestras infraestructuras, tenemos que reconstruir todo», resaltó. Culpó al cambio climático del poder destructor de este ciclón, que calificó de «monstruo».

Vanuatu es una de las islas del Pacífico Sur cuyo territorio, que se eleva ligeramente por encima del mar, se ve amenazado por las consecuencias del cambio climático como la subida del nivel de los océanos.

Las organizaciones no gubernamentales temen ahora una propagación de enfermedades infecciosas. «La primera urgencia era el ciclón. La segunda serán las enfermedades, si el agua potable y las condiciones de higiene son insuficientes», añadió Colette, que cifró en 100.000 las personas sin hogar. El portavoz de CARE International, Tom Perry, declaró a la Australian Broadcasting Corporation que «es difícil ver una vivienda» sin daños en la capital, donde el 90% de las viviendas quedaron destruidas.

«Los vientos eran increíblemente fuertes, arrancaban techos, destruían casas y perjudicaron hospitales y escuelas. Son innumerables los hogares que han sido sacudidos y hay comunidades se han quedado en ruinas», relató Alice Clements, uno de los miembros de UNICEF que se encontraba en la capital, Port Vila, cuando golpeó la tormenta.

Las primeras inspecciones aéreas en las islas más remotas del archipiélago, como Tanna, donde viven unas 29.000 personas, revelan que la zona ha quedado en ruinas, según la jefa de la oficina regional de la Cruz Roja, Aurelia Balpe.

«El follaje está completamente destruido y muchos árboles arrancados de raíz. Todas las estructuras de techos ondulados de cinc están destruidas y las estructuras de cemento se han quedado sin tejados», dijo.

Save the Children alerta de que 75.000 niños necesitan ayuda

El director de Save the Children en Vanuatu, Tom Skirrow, advirtió que hasta 75.000 niños podrían necesitar con urgencia agua, alimentos y refugio. «Muchos niños y sus familias están en una situación extremadamente vulnerable porque han perdido sus hogares y sus medios de vida. Mantener a los niños seguros es tan importante como asegurar que están alimentados y tienen un lugar donde refugiarse», destacó. La ONG enviará sobre el terreno a siete especialistas en desastres incluyendo expertos en salud, alojamiento, saneamiento y comunicación. «Estamos preocupados por su salud, nutrición, escolaridad y recuperación», agregó la representante de UNICEF Pacífico, Isabelle Austin. GARA