Trámites
Andan pensando en qué trámites parlamentarios se pueden realizar en esta situación de espera. Tampoco queda claro que los ministerios y el gobierno en general tenga tasado su campo de acción en su modo de “en funciones”. El caos institucional llega a no saber si lo que está haciendo el cuñado de Urdangarin es correcto, pero claro tiene de interlocutor a Patxi López que no tiene ni idea de nada que no sea poner la cara y cobrar a fin de mes. La situación entra en la imprevisión absoluta. Si le proponen al señor de las corrupciones don Mariano Rajoy intentar el trámite de su nombramiento como presidente y se niega, ¿se le podrá acusar de desobediencia al jefe del Estado? Está hecho un radical antisistema.
Lo que sí hemos visto y no sabemos si entra dentro de las atribuciones de un gobierno en funciones es el nombramiento de la candidata a hacer el ridículo en Estocolmo concursando en Eurovisión. Hicieron un trámite muy hortera, desganado, fuera de toda posibilidad de enganche de telespectadores con ese simulacro de votar a los que se presentaban para ser llevados al desolladero televisivo. Audiencia mínima y eso que existen frikis eurovisivos que no se pierden ni siquiera ese tormento que presentó, con oficio, Anne Igartiburu y que demostró que TVE no está para mucho.
Un trámite que se convierte en representativo de una televisión de bandera y que deja constancia de la urgencia en que lleguen los cambios a RTVE para que al menos se siembre una mínima ilusión. Es todo tan burocrático, tan penoso, que provoca rechazo. Y esta mierda de semi-gala fue un punto de inflexión. Si no quieren ir Eurovisión, ¿por qué van? Año tras año van quemando artistas, se gastan unos presupuestos sin un objetivo claro. Este año que es de Cervantes, se presentan en inglés. Con un par.

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