
En el acto de puesta en marcha oficial de la incineradora que tuvo lugar el pasado viernes en Zubieta, el presidente de GHK, José Ignacio Asensio, y el diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano, dieron por acabado el conflicto por los residuos en el herrialde y anunciaron el inicio de una nueva era.
Sin embargo, tal y como anunció la pasada semana, GuraSOS ha acudido a la Fiscalía de la Audiencia Provincial de Gipuzkoa para presentar la documentación que pone en cuestión la validez de las licencias de la incineradora y la homologación de sus hornos. En la denuncia, a la que NAIZ ha tenido acceso, se destaca que está acreditado que la incineradora «está en funcionamiento sin constar con la preceptiva acta de puesta en marcha de las instalaciones o unidad de valorización emitida por la autoridad competente de Industria».
Junto a ello, la denuncia de GuraSOS asegura que «los servicios técnicos de Industria han advertido deficiencias graves de seguridad industrial en dichas instalaciones con riesgo evidente para la vida de las personas que permanecen a día de hoy sin subsanar».
La denuncia de GuraSOS añade que «la instalación viene funcionando ilícitamente desde hace meses sin contar con las oportunas autorizaciones, habiendo quemado en tales circunstancias más de cien mil toneladas de residudos» y destaca que «durante ese periodo de funcionamiento se han producido dos accidentes industriales graves con riesgo para las personas», en uno de los cuales se quemó el transformador que fue enviado a Alemania para su reparación y que ya se encuentra en Zubieta, así como «un grave accidente químico» que se está investigando por los daños medioambientales que causó.
A la denuncia se han adjuntado documentos que acreditan las solicitudes de paralización de las instalaciones de la incineradora de Zubieta presentadas por GuraSOS a la Administración y a las que han hecho caso omiso.
Asimismo, se señala que el informe elaborado por Industria se concluye que «la instalación adolece de una serie de defectos graves», que «no cumple las normas reglamentarias y del referido incumplimiento se deriva un riesgo grave».
Según la valoración de GuraSOS, lo sucedido en la incineradora de Zubieta podría ser constitutivo de hasta una decena de delitos, entre los que cita la prevaricación, la falseded de documento o la usurpación de funciones públicas. Junto a ello, destaca que puede haber un riesgo real para la seguridad de las personas.

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