Maite Ubiria

El cierre de pasos pirenaicos da alas a las patrullas antimigrantes de la ultraderecha

Después de que el Gobierno francés haya decidido cerrar diversos pasos pirenaicos, militantes del grupo de extrema derecha Génération Identitaire han reactivado sus patrullas antimigrantes protagonizando su primera acción en el paso occitano de Portillon.

MIlitantes de Génération Identitaire durante su precedente »misión« en los Alpes. (Romain Lafabregue / AFP)
Militantes de Génération Identitaire durante su precedente «misión« en los Alpes. (Romain Lafabregue / AFP)

En abril de 2018 llevaron su patrullas de acoso a migrantes a los Alpes. Ahora, y tras el cierre de las fronteras ordenado por el Gobierno francés, los militantes de Génération Identitaire se han trasladado a los valles pirenaicos, y concretamente al paso de Portillon (Haute Garonne).

Cabe recordar que el pasado 14 de enero por orden de la Prefectura de Pirineos Atlánticos se cerraron ocho pasos en Euskal Herria y uno más en Bearne.

Por su parte, la Prefectura de Pirineos Orientales se encargó de hacer lo propio con cinco de los pasos que comunican de norte a sur Catalunya y que fueron clausurados el 18 de enero.

En Euskal Herria, la delegación estatal con sede en Pau se escudó en la «amenaza terrorista» para tomar una medida que ha generado numerosos problemas a los vecinos de la zona, al obligarles a realizar recorridos suplementarios para poder cruzar la muga cara a realizar tareas cotidianas esenciales al sur por otros pasos.

Así lo han denunciado tanto alcaldes de los municipios más afectados como el delegado para la cooperación transfronteriza de la Mancomunidad Vasca, Joseba Erremundegi.

EH Bai y EH Bildu, que llevaron a cabo un acto de protesta el 16 de enero en el puente de Santiago, que une Irun y Hendaia, censuraron el «objetivo uniformizador» que tendría esa medida implementada por la Prefectura.

En su calidad de presidente de turno de la Euroregión Euskadi-Navarra-Aquitania, el lehendakari Iñigo Urkullu anunció este martes que enviará una carta al primer ministro francés, Jean Castex, y al presidente español, Pedro Sánchez, para plantearles «si son posibles otras alternativas a esos cierres», ya que esa medida «afecta a la movilidad de una población que hace vida a ambos lados de la frontera».

En 4x4 y con equipación azul

En el caso de Catalunya el principal argumento esgrimido por la Prefectura de Pirineos Orientales fue «mejorar la política contra la migración ilegal».

Y esa segunda «causa» fue la que animó, ya el 15 de enero, a Génération Identitaire a hacer pública una convocatoria, escrita en cuatro lenguas, y que compartió a través de la red de mensajería Telegram, por la que llamaba a acudir a esa acción en Occitania.

El martes, 19 de enero, una treintena de militantes del grupúsculo de ultraderecha se plantaron en el puerto de Portillon, con sus vehículos todo terreno, sus vestimentas deportivas azules y sus eslóganes de «defender a Europa», según describen hoy distintos medios de comunicación hexagonales.

Se desplazaron allí para «apoyar a los guardias de frontera» a la hora de interceptar a «migrantes afro-magrebíes» y exigir, al tiempo, «el cierre total de la frontera», ha explicado la portavoz de esa formación ultra, Thaïs d'Escufon, en declaraciones recogidas por la publicación parisina Marianne.

El acto de propaganda se desarrollaba en un puerto, el de Portillon, en el que unos bloques de cemento y unas barreras señalan que el paso está cerrado, por orden emitida por la Prefectura de Haute-Garonne, desde el 6 de enero.

Su titular, Etienne Guyot, se zafaba de la polémica causada por el acto ultraderechista asegurando que «son acciones puramente simbólicas que, aunque no han generado problemas de orden público, han obligado a movilizar a agentes, que han tenido que dejar de atender temporalmente sus labores de vigilancia de frontera».

Las declaraciones del prefecto llegaban después de que en un comunicado conjunto la presidente de la Región Occitania, Carole Delga, y el presidente departamental Georges Méric, mostraran ya el mismo martes su rechazo a la acción de los identitarios y emplazaran a «poner fin a este acto contra los valores de la República».

Acción más modesta que la «Operación Alpes»

A diferencia de la acción que desplegaron dos años atrás en los Alpes, donde establecieron una barrera humana en los caminos por los que transitan refugiados y hasta se sirvieron de un helicóptero para filmar la operación de acoso a migrantes, esta vez la acción ha sido más modesta, «en razón del contexto sanitario», según los convocantes.

Con sus patrullas, los militantes de Génération Identitaire, buscan los focos y también poner un contrapunto a la solidaridad con los migrantes que se desarrolla, entre otros lugares, en el Valle de La Roya, en la muga franco-italiana, por personas como Cédric Herrou, perseguido en tribunales por defender que «la solidaridad no es delito».

Juzgado por albergar en su casa a migrantes, aunque finalmente absuelto, Harrou daba testimonio de las consecuencias humanitarias de la política contra los migrantes que aplica el Estado francés en un acto convocado en 2018 por Bizi! en Biarritz.

En lo que afecta a Génération Identitaire, los ultraderechistas que desarrollaron la acción en el paso de Echelle (Alpes) fueron absueltos en diciembre de 2020, tras el juicio en apelación llevado a cabo en el Tribunal de Grenoble.

Ello parece haber dado alas al grupúsculo para, adaptando el formato, persistir en sus acciones antimigrantes en los valles pirenaicos.