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Asociaciones vecinales saludan el Plan Bilbao Aurrera pero exigen más medidas de índole social

La Federación de Asociaciones Vecinales de Bilbo saluda el plan consensuado para afrontar los efectos de la crisis provocada por la covid-19, aunque reclaman hacer hincapié en la medidas de índole social, situando en el centro a las personas y su salud.

Las asociaciones vecinales han valorado el Plan Bilbao Aurrera».
Las asociaciones vecinales han valorado el Plan Bilbao Aurrera».

La Federación de Asociaciones Vecinales de Bilbo considera «necesario y a grandes rasgos positivo» el nuevo 'Plan Bilbao Aurrera' de medidas extraordinarias, dotado de 15,1 millones de euros, con el fin hacer frente a los efectos de la crisis generada por la covid-19.

A pesar de ello, observan que se han priorizado las medidas para la reactivación económica y el empleo, con un 65% del presupuesto, en detrimento de la cohesión social, con un 28%. Para la Federación de AAVV, lo prioritario «ha de ser la salud y la inversión social que pueda acabar con la pauperización de las condiciones vitales agravadas por la pandemia y su crisis económica». «Las ayudas deben ser extraordinarias, situando en su centro a las personas y su salud, frente a la defensa de otros intereses», manifiestan.

En relación con la colaboración público-privada, aboga por un control público «para evitar la privatización de servicios».

Es reseñable, a su juicio, que el 'Plan Bilbao Aurrera' no incluya un refuerzo del Servicio de Atención Domiciliaria (SAD), ya que esta crisis ha dejado clara la necesidad que tienen muchas personas mayores de tener cuidados y acompañamiento diario, lo que entienden «a nivel municipal garantizan las trabajadoras del SAD».

«Preocupante»

En lo referente al alojamiento de personas sin hogar, advierten de que su situación de vulnerabilidad no se limita únicamente a este periodo de pandemia, por lo que consideran «preocupante» que cuando finalice la vigencia del Plan estas personas se vean obligadas a volver a la calle.

Apuntan a que lo mismo sucede con las medidas relativas a la atención a familias en riesgo de desahucio, «que a pesar de ser acuciantes durante el periodo de pandemia, se trata de medidas que debieran trascender a éste, ya que los desahucios responden a un problema estructural de acceso al derecho a la vivienda, derivado de la especulación inmobiliaria y de la falta de flexibilidad en los requisitos de acceso a la vivienda pública».

Además, la Federación de Asociaciones Vecinales destaca que las medidas principales para la reactivación económica, tanto los bonos de consumo como las supresiones de las tasas municipales, no se ejercen de forma equitativa, ya que el impacto de la pandemia no afecta de la misma forma a las grandes superficies que al pequeño comercio.