Emisiones de gases en varias plantas energéticas cerca de Sofía, en Bulgaria. (DIMITAR DILKOFF / AFP)
Emisiones de gases en varias plantas energéticas cerca de Sofía, en Bulgaria. (DIMITAR DILKOFF / AFP)
NAIZ

Alerta climática: la mayor tasa de dióxido de carbono en dos millones de años

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) ha advertido este lunes de que, si se mantiene el actual ritmo de emisiones de gases de efecto invernadero, la temperatura global aumentará 2,7 grados a finales de siglo, muy lejos del límite del 1,5° del Acuerdo de París.

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU (IPCC, por sus siglas en inglés) ha publicado este lunes su sexto Informe de Evaluación (AR6), que se compone de tres partes y de un informe de síntesis.

Este estudio, dirigido a todos los gobiernos, ofrece los últimos datos científicos en materia de cambio climático, hasta qué punto las alteraciones del clima carecen de precedentes y son irreversibles, qué cambios bruscos pueden producirse o qué escenarios de futuro se esperan.

Bajo el título ‘Cambio climático 2021: la base de la ciencia física’, el informe del Grupo de Trabajo I del IPCC, elaborado por 234 autores de 66 países, asume que la reducción de emisiones no tendría efectos discernibles en la temperatura global hasta pasadas unas dos décadas, aunque los beneficios en la contaminación atmosférica se notarían antes, en cuestión de pocos años.

Como novedad a la hora de presentarlo, en esta ocasión se ha incluido un atlas interactivo con los análisis espaciales y temporales sobre el cambio climático observado y el proyectado, con la posibilidad de contemplar los distintos escenarios previstos.

1,10 grados, por ahora

Los expertos del IPCC de Naciones Unidas calculan que la temperatura global ya es 1,10 grados centígrados más alta ahora que en la era preindustrial (1850-1900) y que la actividad humana es la mayor responsable de esa subida, ya que atribuyen 1,07 grados al «factor humano».

El informe considera probable que la actividad humana también haya favorecido cambios en las precipitaciones desde mediados del siglo pasado, así como en la mayor salinidad de las aguas del océano o la reducción de los glaciares.

Según los científicos, la actual concentración en la atmósfera de dióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero, supera las 410 partículas por millón, la mayor tasa de los últimos dos millones de años.

Si se mantiene el actual ritmo de emisiones de gases de efecto invernadero, la temperatura global aumentará 2,7 grados a finales de siglo con respecto a la media de la era preindustrial.

Este aumento –que conllevaría también mayores eventos climáticos extremos tales como sequías, inundaciones y olas de calor– estaría lejos del objetivo de menos de 2 grados fijado por el Acuerdo de París, que recomendaba limitar esa subida a 1,5 grados centígrados.

En el escenario más pesimista, donde las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero se doblaran a mediados de siglo, el aumento podía alcanzar niveles catastróficos de alrededor de 4 grados en 2100.

Cada grado de aumento podría suponer un 7% más de precipitaciones en el mundo, por lo que podría conllevar un aumento de tormentas, inundaciones y otros desastres naturales, advierte el IPCC.

Olas de calor

Las olas de calor extremo, que en época preindustrial ocurrían aproximadamente una vez por década y actualmente ocurren 2,3 veces por década, podrían multiplicarse hasta 9,4 veces (casi una por año) en un escenario con 4 grados más de temperatura.

Por el contrario, en la hipótesis más óptima considerada por el informe, aquella en la que se alcance neutralidad de carbono (emisiones netas cero) a mitad de siglo, el aumento de temperatura sería de 1,5 grados en 2040, 1,6 grados en 2060 e incluso bajaría a 1,4 grados a final de siglo.

El nivel del mar ha subido como media unos 20 centímetros entre 1901 y 2018, pero si anualmente se elevaba unos 1,3 milímetros en las siete primeras décadas del pasado siglo, ahora lo hace unos 3,7 milímetros, advierten los expertos, que señalan que el océano ha sufrido en el último siglo su mayor calentamiento en 3.000 años.

El «innegable» papel humano

En el texto se asevera que el ser humano ha tenido un rol «innegable» en el calentamiento de la atmósfera, el océano y el suelo, y se advierte de que la subida de temperaturas no tiene parangón en los últimos 2.000 años.

El estudio, que aprovecha mejoras en la investigación paleoclimática, muestra que el aumento de temperaturas actual es comparable al del que hasta ahora se considera el periodo más cálido de los últimos 100.000 años, ocurrido hace 6.500, durante el llamado ‘máximo climático del Holoceno’.

En cuanto a los dos últimos milenios, la gráfica muestra una temperatura media global estable en los primeros mil años, donde se produjo el ‘óptimo cálido medieval’ –entre los siglos X y XIV, limitado al Atlántico Norte–, para descender progresivamente en el inicio del segundo milenio (con la Pequeña Edad del Hielo, hasta mediados del siglo XIX) y volver a subir dramáticamente desde mediados del XIX.

El nuevo informe de la principal institución que estudia el cambio climático fue retrasado varios meses debido a la pandemia y es el primero en sus 30 años de historia que el IPCC ha tenido que revisar y aprobar mediante conferencia virtual.

En Europa las temperaturas subirán más rápido

Independientemente de los niveles futuros de calentamiento global, el IPCC da por sentado que las temperaturas subirán en toda Europa a un ritmo mayor a la media mundial.

La frecuencia de las olas de frío y de los días de heladas disminuirá en todos los escenarios de emisiones de gases de efecto invernadero y en todos los horizontes temporales, de forma similar a las observaciones del pasado.

La investigación señala que, a pesar de la «fuerte» variabilidad interna, las tendencias observadas en las temperaturas medias y extremas europeas no pueden explicarse «sin tener en cuenta los factores antropogénicos».

Además, las observaciones presentan un patrón estacional y regional «coherente» con el aumento previsto de las precipitaciones en invierno en el norte de Europa. También se prevé una disminución de las precipitaciones en verano en el Mediterráneo, que se extenderá a las regiones del norte, así como un aumento de las precipitaciones extremas y de las inundaciones pluviales con niveles de calentamiento global superiores a 1,5 grados en todas las regiones, excepto en el Mediterráneo.

El nivel relativo del mar subirá en todas las zonas europeas, excepto en el Báltico, a un ritmo cercano o superior al nivel medio global. Se prevé que los cambios continúen después de 2100, mientras que los fenómenos extremos del nivel del mar serán más frecuentes y más intensos, lo que provocará más inundaciones costeras y las costas arenosas retrocederán a lo largo del siglo XXI.