Un Sadar al cien por cien de su capacidad espera ver la primera victoria casera rojilla

Un Sadar que ya puede ser ocupado en su plenitud espera que frente al Rayo –sábado, 14.00, Movistar LaLiga– se produzca la primera victoria casera rojilla de la presente temporada, que se resiste después de haber jugado cuatro jornadas en el feudo iruindarra.

Osasuna y Rayo firmaron tablas en su último encuentro en El Sadar, que fue en febrero de 2018, ambos en Segunda. (Iñigo URIZ/FOKU)
Osasuna y Rayo firmaron tablas en su último encuentro en El Sadar, que fue en febrero de 2018, ambos en Segunda. (Iñigo URIZ/FOKU)

Osasuna confía en que el hecho de que en El Sadar se puedan ocupar todas las localidades sea un aliciente añadido para sumar su primer triunfo casero de la actual campaña, un resultado que se está haciendo esperar más de lo debido, después de empatar con Espanyol y Celta, y perder ante el Valencia y Betis.

La escuadra navarra ha ofrecido hasta ahora una imagen ciclotímica, sostenida en la clasificación por el sobresaliente rendimiento foráneo que ha protagonizado, firmando nada menos que tres triples consecutivos –Cádiz, Alavés y Mallorca– y repitiendo el récord logrado en Primera en la 2005-06.

No es extraño, pues, que los pupilos de Jagoba Arrasate quieran cuanto antes darle una alegría a sus incondicionales, máxime si estos abarrotan las gradas del estado iruindarra. Para ello, deberán mejorar algunas de las facetas trascendentales del juego, máxime teniendo en cuenta que enfrente estará un adversario que, lejos de acusar el ascenso de categoría, está ofreciendo una productividad extraordinaria.

Este Osasuna que fabrica y muerde arriba no está desplegando la misma consistencia a la hora de defender la portería propia, de ahí que los rivales le estén generando más ocasiones de las debidas, fruto de la desconexión que en algunas fases de los partidos está ofreciendo el equipo.

Mantener la concentración y atar en corto al contrario se antojan como medidas imprescindibles para que los anfitriones no vuelvan a padecer un nuevo disgusto ante un Rayo lanzado que ocupa puestos de Europa League gracias a su gran momento de juego y resultados.

Los rojillos no podrán contar una jornadas más con Budimir, quien sigue con sus problemas de pubalgia, una situación que apunta a que se va a prolongar en el tiempo. El ariete croata está centrado en trabajo específico para recuperarse de dicha dolencia, dejando de lado el que es propiamente de campo, por lo que su vuelta se antoja todavía lejana.

La principal duda es si Arrasate podrá contar con Aridane, que tuvo que retirarse en la segunda parte frente al Mallorca y que ha estado entre algodones durante toda la semana. El técnico vizcaino no ha dado la lista definitiva, a la espera de si en las próximas horas mejora el estado del majorero.

También tiene dolencias musculares Ramalho, otra de las incógnitas de la convocatoria, en la que sí va a entrar Kike Barja, la cara de la enfermería, después de haber completado con total normalidad los entrenamientos de la presente semana. Podría incluso disponer de minutos si así lo cree conveniente el míster rojillo.

Arrasate: «Partido igualado y abierto»

«Estamos muy ilusionados por ver El Sadar lleno, es un motivo más para ganar y está claro que, con todos, somos mejores, aunque también se trata de gestionar correctamente todas esas emociones», ha asegurado un Jagoba Arrasate contento por que se hayan levantado las restricciones de aforo del estadio rojillo.

Incidiendo en ello, el preparador de Berriatua ha señalado que «se trata de un contexto diferente, con un Graderío Sur retumbando», aunque matizando que a ese apoyo desde la grada habrá que acompañarlo con un juego en el que «siga habiendo efectividad y defendiendo mejor».

Así, ha admitido que en Mallorca «nos hicieron muchas ocasiones» y que el equipo se desconecta en algunas fases de los partidos, si bien tras la victoria ante los bermellones, «quizás se resaltó más lo malo que lo bueno que hicimos, ya que el Mallorca llevaba mucho tiempo sin perder en casa, pese a que había tenido rivales difíciles enfrente».

En todo caso, tiene claro que «encajando menos, estaremos más cerca de ganar», un mensaje que ha transmitido a los suyos para que se empleen de una manera más explícita en la contención. «En determinados momentos, los encuentros nos han pedido una mejor interpretación de los minutos, parando el partido cuando sea necesario», algo que sus pupilos no lo han hecho, complicándose la vida.

Si no se corrigen esas deficiencias, el Rayo le va a crear muchos problemas, tal y como ha avisado Arrasate. «Creo que va a ser un partido igualado, abierto, de toma y daca», frente a un rival «que tiene la capacidad para adaptarse y dispone de muchos registros».

Del mismo modo, también ha elogiado el buen hacer de su técnico, Andoni Iraola. «De futbolista era más listo que el hambre y ahora igual de entrenador. Sus equipos mejoran conforme avanza la temporada, es un técnico joven, moderno y seguro que va a tener éxito en esta profesión», le ha vaticinado.