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Beirut

Cae otra parte de los silos de Beirut en el segundo aniversario de la trágica explosión

Las ruinas de los silos del puerto de Beirut, consideradas un símbolo de la explosión que este jueves hace dos años causó más de 200 muertos y 6.500 heridos, han vuelto a sufrir un colapso parcial en medio de la llegada de cientos de personas a la zona para conmemorar el aniversario de la tragedia.

Momento en que ha colapsado parte de los silos del puerto de Beirut.
Momento en que ha colapsado parte de los silos del puerto de Beirut. (DPA | EUROPA PRESS)

Una nube de polvo se ha elevado de los restos de los graneros del puerto de la capital libanesa a la hora estipulada para que confluyesen frente a ellos tres marchas populares que demandan justicia para las víctimas de la explosión y cuando varios participantes se encontraban ya en el área, como ha podido constatar la agencia Efe.

Una de las comitivas, que había partido poco antes de la sede de la Brigada de Bomberos en Karantina, cercana al puerto, se encontraba a apenas unos cientos de metros del lugar y ha mantenido su rumbo impasible ante el derrumbe.

Activistas y familiares de las víctimas de la explosión en el puerto de Beirut de 2020 han realizado una protesta este jueves. (Ibrahim AMRO | AFP)

Las autoridades habían instado a los ciudadanos a cubrirse con mascarillas y meterse en lugares cerrados ante la posibilidad de derrumbe total o parcial de los graneros, además de evacuar «inmediatamente» las zonas a un radio de 500 metros.

Tres semanas de incendios

Los prolongados incendios que ha sufrido la estructura en las últimas tres semanas, debido a la fermentación de restos de trigo almacenados allí antes de la tragedia de 2020, ya provocaron otro derrumbe parcial en esos gigantescos almacenes el pasado domingo, por lo que han crecido las críticas al Gobierno por su pasividad ante el fuego.

Según la versión oficial, echar agua favorecería el proceso de fermentación del grano al crear más humedad, mientras que tratar de retirar las 3.000 toneladas de trigo y maíz aún presentes en los silos sería demasiado peligroso para los equipos por la amenaza de derrumbe.

Los vestigios de los enormes graneros, que ayudaron a parapetar la parte oeste de Beirut de la onda expansiva, se han convertido en un recordatorio permanente del desastre, visible desde buena parte de la urbe y también en un símbolo de este por ser la única estructura que quedó parcialmente en pie en la denominada zona cero.