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Bilbao Basket trata de superar su «pájara» ganando al Obradoiro en Santiago

Jaume Ponsarnau ha desvelado que Ludde Hakanson ha estado jugando pese a estar tocado a cuenta de los problemas físicos que han limitado a Nikola Radicevic. También ha achacado este mal momento a distraer la atención sobre otros objetivos que no son la permanencia.

Emir Sulejmanovic en el duelo de la primera vuelta ante Obradoiro.
Emir Sulejmanovic en el duelo de la primera vuelta ante Obradoiro. (A. ARRIZABALAGA | ACB PHOTO)

En la víspera de jugar, este sábado a partir de las 20.45, en la pista del Obradoiro, el entrenador de Surne Bilbao Basket, Jaume Ponsarnau, ha subrayado que «la receta para superar la pájara» que atraviesa su equipo en las últimas semanas, en las que ha perdido cinco de sus siete últimos partidos, con el corolario de la dura derrota europea del martes en Murcia, es «actitud y baloncesto».

«En lo mental pocas cosas nos quedan por hacer más que buscar en el propio baloncesto la forma de corregirlo. Tenemos jugadores a los que se les nota mucho la frustración y eso lo estamos intentando atacar. Estamos encontrando defensas ante las que la inspiración es importante y ahora tenemos menos jugadores inspirados», ha admitido el preparador catalán.

Para Ponsarnau la explicación a partidos como el de Murcia es que la «frustración» que genera a algunos «jugar mal» provoca que «pierdan actitud e implicación».

«Tenemos que entender que es lógico que juguemos mal porque los otros equipos hacen todo lo posible para que juguemos mal y nosotros en estos momentos no tenemos el máximo de fuerza e inspiración para jugar bien. Pero a pesar de eso, tenemos que jugar con la máxima actitud», ha recalcado el técnico targarino.

Esa aparente frustración ha empezado a calar por un lado cuando los rivales han empezado a apretar más las tuercas en defensa, bien por sus intereses, bien por el cuidado que despiertan los hombres de negro, y al mismo tiempo, Ponsarnau ha expuerto que cuando se han fijado otros desafíos diferentes al de la permanencia, como entrar en la Copa o superar fases en Europa, «no» la han «metido».

«La cruda realidad es que no somos tan buenos como para asumir estos retos, pero tenemos la ambición de poder hacerlo. Tenemos que recuperar nuestro nivel competitivo y la receta es actitud y baloncesto. Debemos ser resilientes y hacer el esfuerzo de adaptarnos a lo que nos planteen», ha insistido.

A estos problemas se ha sumado que «en el tema físico», ya que, según ha comentado el entrenador bilbaino, han tenido «problemas en la gestión de los bases» porque «Ludde –Hakanson– ha estado jugando lesionado» y Nikola Radicevic «no está jugando aún con el tono competitivo necesario» tras recuperarse del edema óseo que le dejó fuera varias semanas.

«Niko ha entrenado mucho menos que el resto de compañeros y esto nos ha llevado a que forcemos un poco más a Ludde y ahora el chasis de Ludde va con dificultades», ha explicado Ponsarnau.

Optimista, pese a todo

A pesar de los pesares, y descontando ya las horas de afrontar la visita al siempre difícil Fontes do Sar,  Jaume Ponsarnau no ha querido limitar su alocución semanal a un rosario de lamentos, y ha querido aderezar su comparecencia con un mensaje optimista.

«Ya nos hemos levantando unas cuentas veces y nos volveremos a levantar, que nadie tenga ninguna duda», ha afirmado un Posnarnau que afronta la visita a la cancha del Obradoiro, un rival del que ha dicho que está «en racha y con confianza porque ha encontrado la propuesta para ser competitivo».

En el histórico de choques entre ambos equipos, hay una ventaja mínima del Obradoiro (13-12) y victoria vizcaina en el último choque en Fontes do Sar la temporada pasada (91-96), con actuaciones destacadas de cuatro jugadores que, en principio, volverán a verse las caras: Thomas Scrubb (11, 11 y 26), Kassius Robertson (25), Hakanson (22) y Jeff Withey (15, 8, 2 tapones y 21). en el último encuentro de Miribilla, Kassius Robertson fue el principal activo de la victoria galaica por 77-80.

Habrá que ver, eso sí, sí Kassius Robertson puede o no jugar, ya que es duda hasta última hora. El escolta canadiense Kassius Robertson no ha podido entrenarse a lo largo de la semana con sus compañeros por un virus estomacal.

«Le afectó bastante, con malestar en el estómago, en la cabeza y mucho dolor muscular. No ha entrenado en toda la semana, así que tendremos que esperar a los próximos días para saber si se puede recuperar», afirmó el jueves el técnico Moncho Fernández.

El base francés Leo Westermann y el capitán Álvaro Muñoz también se han visto afectados por el virus, aunque en ambos casos es más optimista de cara a su participación en el partido. Con todo, las únicas bajas seguras del Obradoiro son el ala-pívot croata Dragan Bender y el escolta estadounidense Marcus Paige.

Volviendo a Ponsarnau, confirmó que la expedición no regresará a Bilbo tras el partido de Santiago y volará directamente a Tenerife para preparar en la isla el encuentro de la tercera jornada del Top 16 de la FIBA BCL frente al Lenovo Tenerife de Txus Vidorreta, partido que se disputará el martes día 7 a las 20.30 –horario de Euskal Herria–.

«Lo hacemos también para garantizar descanso y en lo mental intentaremos buscar exigencias y retos en cosas simples que nos ayuden a recuperar nuestro nivel de competitividad», ha indicado a este respecto Jaume Ponsarnau.