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La máquina herramienta incrementa la facturación un 9,7% en un año complicado

En un año complicado por la inflación, «enormes» problemas de aprovisionamiento, así como alza de costes de materias primas y energía, el sector de fabricación avanzada y máquina herramienta incrementó la facturación un 9,7% respecto a 2021. Las previsiones son optimistas, aunque con cierta cautela.

Imagen de archivo de la Bienal de Máquina Herramienta en el BEC.
Imagen de archivo de la Bienal de Máquina Herramienta en el BEC. (Oskar MATXIN | FOKU)

El sector de fabricación avanzada y máquinas herramienta alcanzó en el pasado 2022 una cifra de facturación de 1.723,83 millones de euros, lo que supone un incremento del 9,7% en relación a 2021, y espera cerrar 2023 con un crecimiento de la facturación que rondará el 5%, según los datos hechos públicos este jueves por la Asociación Española de Fabricantes de Máquinas-Herramienta, Accesorios, Componentes y Herramientas (AFM).

En un comunicado, el clúster del sector ha explicado que 2022 ha sido un año marcado por la inflación, el alza de costes de materias primas y energía, y los «enormes» problemas de aprovisionamiento, que se vieron agudizados por la guerra en Ucrania, a pesar de lo cual la cartera acumulada a lo largo de 2021 y la «potente entrada» registrada en el propio 2022 han permitido al sector «superar en gran parte tales reveses».

Tras cerrar el pasado año con una facturación de 1.723,83 millones (+9,7%), las previsiones para 2023 son «razonablemente optimistas, teniendo en cuenta las interesantes carteras de pedidos que manejan las empresas del sector». Así, se espera que «probablemente la cifra de facturación al cierre del año tendrá un crecimiento cercano al 5%».

Los dos principales subsectores, arranque y deformación, han crecido de manera similar, tras varios años en los que la deformación ha sufrido sucesivas bajadas arrastrada por la paralización de proyectos en el sector de automoción. La recuperación de actividad de los fabricantes de automóviles y la demanda procedente de los sectores energético, aeronáutico, bienes de equipo y metalmecánica en general han impulsado ambos subsectores.

Exportación al alza

La exportación también crece de manera notable, casi un 10%, llegando a los 1.364,6 millones de euros, «el mejor dato de la historia». También en las exportaciones destaca el crecimiento casi idéntico de arranque y deformación. Los principales destinos de nuestras ventas en el exterior han sido: Italia, Alemania, EEUU, Estado francés y China, seguidos de México, Portugal y Turquía. A destacar la espectacular cifra de ventas alcanzada en Italia, la mayor registrada, merced a los programas de incentivación de la inversión productiva impulsados desde su gobierno

En palabras del presidente de AFM Cluster, José Pérez Berdud, «2022 ha resultado un año verdaderamente complejo. Tras las dudas iniciales, y contra todo pronóstico, el año siguió trascurriendo con paso firme, y mes a mes la actividad industrial de diversos sectores y la demanda de tecnologías de fabricación se ha mantenido robusta. El año ha cerrado con buena actividad y por encima de lo que preveíamos en nueva captación, lo que nos garantiza una arrancada de 2023 interesante».

Optimistas

Las previsiones para el cierre de este año son razonablemente optimistas teniendo en cuenta las interesantes carteras de pedidos que manejan las empresas del sector. Probablemente la cifra de facturación al cierre del año tendrá un crecimiento cercano al 5%.

Aunque alguno de los paneles de prospectiva que manejan habitualmente desde la AFM apuntan a una cierta desaceleración, «parece que se tratará de algo transitorio que se superará con cierta agilidad». Si estas previsiones se cumplen, han avanzado, será la rentabilidad el aspecto a cuidar en estos meses. La «gran batalla» será fabricar los pedidos que tenemos en cartera, a tiempo y de manera eficiente, en un momento en que esto es realmente complicado.

El director general de AFM Cluster, Xabier Ortueta, ha explicado que «debido a las medidas de enfriamiento y control de la inflación, esperamos una ralentización de la economía en 2023, que nos llevará muy probablemente a una caída en la entrada de pedidos. De cualquier modo, y pese a que hemos aprendido que no son buenos tiempos para previsiones, nuestros paneles de prospectiva acotan la duración y la profundidad de dicha caída».

«Aunque cautos –ha añadido Ortueta–, somos moderadamente optimistas y confiamos en que nuestras actuales carteras y nuestro posicionamiento en sectores estratégicos como el de energía, aeroespacial, bienes de equipo o automoción, nos permitan aguantar bien el año. Por otro lado, la necesidad de asegurar las cadenas de suministro y el 'friendshoring', apuntan a nuevas e interesantes inversiones en equipamiento que deberemos aprovechar para seguir creciendo».