
El exministro de Economía y exvicepresidente del Gobierno de José María Aznar y exdirector gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) Rodrigo Rato ha sido condenado por la Audiencia Provincial de Madrid a una pena de 4 años, 9 meses y 1 día de cárcel por tres delitos contra la Hacienda Pública, blanqueo de capitales y corrupción entre particulares en el marco de la causa sobre el incremento ilícito de su patrimonio.
El fallo queda muy lejos de la petición de la Fiscalía Anticorrupción, que atribuía a Rato once delitos fiscales, blanqueo de capitales y corrupción en los negocios, y pedía para él 63 años de cárcel y 42,4 millones de euros de multa, además de una indemnización de 7,75 millones para la Agencia Tributaria.
Además de la pena de cárcel, Rato ha sido condenado a multas por un total de más de 2 millones de euros, y deberá abonar a la Hacienda Pública la cantidad de 568.413 euros.
Respecto de los delitos fiscales, la Sala absuelve a Rato de los relativos a los ejercicios 2005, 2007, 2008, 2009, 2010, 2011, 2012 y 2015, pero le condena por lo relativo a dónde estaba su residencia fiscal durante su mandato como director gerente del FMI, ya que la Audiencia considera que seguía manteniéndola en el Estado español –pese a que la sede del organismo está en Washington–, donde estaba obligado a presentar sus declaraciones fiscales.
En la sentencia, de 1.232 folios, difundida por las agencias españolas, el tribunal, presidido por la magistrada Angela Acevedo, apunta también las «dilaciones indebidas» por el tiempo que ha durado el proceso, iniciado en 2015, circunstancia considerada como «muy cualificada» por lo que respecta al delito de corrupción y que comporta una rebaja de pena.
El propio Rato se ha acercado a la sede de la Audiencia de Madrid a recoger su sentencia, dado que la notificación era personal y no se le puede sustituir. A la llegada, tras ser preguntado qué esperaba de esa resolución ha respondido a los periodistas «que lo pasen ustedes bien». A su salida, tras conocer el fallo, ha declinado atender a los medios, aunque más tarde ha emitido un comunicado en el que ha calificado la sentencia de «injusta y falta de base jurídica» y ha anunciado que recurrirá.
Con esta condena, fuentes de su defensa adelantan a Europa Press que previsiblemente no ingresará en prisión porque ninguno de los delitos superan los 2 años de prisión y todo lo investigado es anterior a la reforma de 2015.
Otro condenado y absueltos
Además de a Rato, el tribunal también condena a Alberto Portuondo –considerado por la Fiscalía testaferro de Rato– por el delito de corrupción entre particulares cometido conjuntamente con el exministro, al imponer ambos la elección de las agencias Publicis y Zenith para que fueran contratadas por Bankia para campañas publicitarias, a fin de cobrar una comisión de esas empresas.
El tribunal impone a Portuondo una pena de tres meses y un día de prisión y una multa de la mitad de la comisión recibida, la cual era, para los dos, de un total de 2.022.154'52 euros, acordando, además, el comiso de dicha cantidad.
La Audiencia absuelve en cambio al resto de los acusados por este delito, tanto a los empleados de Publicis y Zenith y a estas sociedades, como a Teresa Arellano o José Manuel Fernández Norniella, personas de confianza de Rodrigo Rato que trabajaban en Bankia, por entender que los mismos no participaron en el acto corrupto.
Resultan también absueltos Santiago Alarcó –excuñado de Rato–, respecto del delito de blanqueo de capitales del que se le acusaba, Ramiro Sánchez de Lerín –exdirectivo de Telefónica–, quien lo estaba en relación con el contrato de Telefónica, sin que se declare por lo tanto la responsabilidad civil de esta entidad.
En cuanto a Miguel Ángel Montero, otro de los presuntos testaferros que llevó un tiempo la sociedad Kradonara, el tribunal también le absuelve por entender que no tuvo participación en el delito de corrupción entre particulares, y que no podía ser acusado de ningún delito fiscal. Tampoco se condena a Plazas Abogados, por no considerar acreditada su participación en los hechos enjuiciados.
Ya fue condenado en otra causa
Rato ya fue condenado en octubre de 2018 por el Tribunal Supremo español, junto a otros exdirectivos de Bankia, a cuatro años y medio de cárcel por un delito continuado de apropiación indebida por el uso fraudulento de las conocidas como tarjetas ‘black’.
También estuvo procesado en la causa abierta por la salida a Bolsa de Bankia, en la que fue absuelto primero por la Audiencia Nacional y más tarde por el Supremo.

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