Naizen alerta del aumento de los delitos de odio y acoso escolar

El primer congreso internacional sobre infancias y adolescencias trans celebrado la pasada semana en Bilbo bajo el auspicio de Naizen ha dejado en evidencia el incremento de los delitos de odio y acoso escolar que se siguen produciendo por motivos de identidad.

El profesor investigador de la UPV-EHU y fundador de Naizen, Aingeru Mayor, durante su intervención en el congreso.
El profesor investigador de la UPV-EHU y fundador de Naizen, Aingeru Mayor, durante su intervención en el congreso. (NAIZEN)

La Asociación de Familias de Menores Transexuales, Naizen, ha organizado este año el primer congreso internacional sobre infancias y adolescencias trans, con el objetivo de comprender esta realidad y poder acompañar a estas personas de la mejor forma posible. En el evento, celebrado los días 5 y 6 de mayo en Bilbo, participaron cerca de 400 profesionales de diferentes ámbitos: investigación, educación, trabajo y educación social, psicología, sexología, psiquiatría, endocrinología, sociología, etc., activistas, familiares y personas interesadas y comprometidas con la situación de las infancias y adolescencias trans.

Las diferentes mesas y conferencias abordaron temas como el estado actual de la investigación, reflexionando sobre qué se puede considerar como evidencia y qué evidencias existen a día de hoy sobre las infancias y adolescencias trans; las diferentes miradas y perspectivas teóricas, el acompañamiento desde los servicios de la salud, el acompañamiento desde el ámbito escolar, consideraciones sobre los cambios de dirección en los tránsitos o las realidades no binarias. Hubo también espacio para las vivencias en primera persona y para escuchar la voz de las asociaciones de familias.

En el transcurso del congreso, la Asociación de Familias de Menores Transexuales advirtió de los «alarmantes retrocesos» que suponen la «negación de derechos» y el incremento de los delitos de odio y acoso escolar por motivos de identidad.

«Empezamos a notar, a raíz del debate creado en torno a la ley trans estatal, que a nivel social hay una involución, que empiezan a extenderse los bulos, a escucharse cosas en las aulas que antes no se escuchaban y a oírse discursos de odio, que se han ido ampliando. Chicos que habían hecho sus tránsitos con toda normalidad empiezan de repente a sufrir acoso e insultos», indicaron los representantes de Naizen, que consideran que esto «genera un caldo de cultivo» que solo se puede erradicar desde la educación. Advirtieron de que los discursos de odio «tienen consecuencias reales en la vida de personas reales» y «a veces estas consecuencias destrozan vidas».

PRIMERA GENERACIÓN

En el transcurso del congreso, el profesor investigador de la UPV-EHU y fundador de Naizen, Aingeru Mayor, destacó que hace tres lustros la transexualidad era «invisible e impensable», y valoró que, a día de hoy, se está ante la primera generación de menores que viven su «infancia con su identidad sexual respetada y acompañada».

Tras apuntar que «la identidad sexual tiene que ver con procesos cognitivos», desde Naizen promueven que los denominados procesos de tránsito repercuten de forma positiva, tanto en la salud mental como en las relaciones familiares y sociales de los menores trans. «El tránsito es un proceso que impacta de forma positiva en la calidad de vida de estos niños y estas niñas y que también impacta positivamente en la vivencia de sus familias».

Por el contrario, señaló que la no aceptación de la identidad genera en estos menores tristeza, depresión, angustia y «expresiones de deseo de morir». Del mismo modo, aseguró que los menores que realizan el tránsito tras el inicio de la pubertad expresan «niveles de sufrimiento más altos».

TRANSFOBIA

La transfobia es precisamente una de las incidencias que más se repitieron el año pasado, según el último informe de Ikusgune, el Observatorio contra la LGTBI+fobia de Gasteiz, en el que se recogen todos los casos de actuaciones LGTBIfóbicas por orientación sexual e identidad de género de los que ha tenido conocimiento en el territorio histórico de Araba.

El observatorio registró durante el año pasado 24 incidencias contra este colectivo, cuatro menos que en 2023, la mayoría relacionadas con discursos de ocio y con actos discriminatorios. El informe destaca que la homofobia supone la mayoría de las incidencias (once) seguida de la transfobia y enebefobia (discriminación hacia personas no binarias) con ocho incidencias.

Se registraron sin embargo «muy pocos casos» de violencia lesbófoba debido, según asegura, a la «invisibilización patriarcal que sufre históricamente este colectivo».

El espacio público es en el que ocurren la mayoría de las incidencias (siete), seguido de las redes sociales, ocio nocturno/hostelería y domicilio familiar.

Ikusgune recuerda que existen recursos y redes para poder detectar y tomar medidas contra estas actitudes y pone en valor que desde la sociedad civil «existe el compromiso» de hacerlas frente en todos los espacios.

Sin embargo, expresa su preocupación por la situación de este colectivo en el panorama internacional, sobre todo por los retrocesos en los derechos de las personas transexuales. Una «ola reaccionaria», asegura, que ha centrado su violencia contra las mujeres trans, «pero que pretende derrumbar todos los derechos feministas conquistados durante las últimas décadas».

«Debemos reconocer que no somos una isla, que estamos viendo cómo muchos discursos nacidos en la esfera tránsfoba y machista de habla inglesa son importados con meses de diferencia» por ciertas asociaciones, de grupos de la derecho y de la ultraderecha y de partidos políticos.

Por ello, asegura, es necesario reforzar las redes tejidas por los movimientos sociales y no permitir discursos de odio en ningún espacio.

 

Ponen el foco en la violencia en redes sociales

El Gobierno español ha denunciado el auge de los discursos de odio y la violencia contra el colectivo LGTBI+, «que encuentran una forma fácil de difusión en internet y en redes sociales» tanto en el Estado español como en el resto del mundo.

Con motivo del Día Internacional contra la LGTBIfobia, que se conmemora el 17 de mayo para visibilizar las violaciones a los derechos de las personas LGTBI+ y para estimular su defensa a nivel global, el Ejecutivo aprobó el martes en el Consejo de Ministros una declaración institucional para reiterar su compromiso con este colectivo.

«El auge de los discursos y la violencia LGTBIfóbicas es una tendencia global que no afecta solo a nuestro país y que amenaza con hacer retroceder los derechos conquistados», se lee en la declaración.

Pese a que la declaración destaca el liderazgo del Estado español en derechos LGTBI+, como el matrimonio igualitario o la autodeterminación del género de las personas trans, y que la sociedad española está comprometida con la diversidad, también reconoce que hay pasos que dar hacia la erradicación de la discriminación y la violencia que atenazan al colectivo.

Según se desprende del informe “Estado del odio: estado LGTBI+”, de 2025, elaborado por la Federación Estatal LGTBI+, y presentado esta semana, la violencia física o verbal a personas LGTBI+ ha aumentado este año más del doble respecto a 2024.

El informe indica que en el último año, un 20,3% de las personas LGTBI+ sufrió acoso, un 25,25% discriminación y un 16,25% agresión física o verbal. Por otro lado, revela que ser joven, trans y, sobre todo, poseer bajos ingresos, pueden ser factores de riesgo ante el odio.

También asegura que un 26,72% de las situaciones de acoso se producen en la calle, un 16,79% en los centros de enseñanza, un 12,98% en el ámbito familiar y un 11,45% en el ámbito laboral. Y que las pequeñas poblaciones son lugares donde se incrementa el odio.