
Casi todos los nueve estados nucleares, sobre todo EEUU y Rusia, pero también China, Gran Bretaña, Estado francés, India, Pakistán, Corea del Norte e Israel, han continuado acometiendo programas «intensivos» de modernización nuclear el año pasado, actualizando las armas ya existentes y añadiendo versiones nuevas.
Desde el fin de la Guerra Fría, el desmantelamiento gradual de las ojivas retiradas superaba al despliegue de nuevas cabezas nucleares, pero es probable que esa tendencia se revierta en próximos años, ya que el ritmo de destrucción se ha frenado y el despliegue se ha acelerado.
«Vemos una clara tendencia de arsenales nucleares crecientes, una retórica nuclear acentuada y el abandono de los acuerdos de control de armas», escribe en su informe este instituto.
El caso de China
Es particularmente el caso de China que, según estimaciones del instituto, posee aproximadamente 600 ojivas nucleares, tras añadir 100 nuevas cada año entre 2023 y 2024.
«China está aumentando constantemente su poderío nuclear», afirmó el director del SIPRI, Dan Smith, quien añadió que «es posible que alcance las 1000 ojivas en un plazo de siete u ocho años y 1.500 en 2035».
Ello convertiría a China en un actor nuclear «mucho más importante», aunque aún lejos de los arsenales ruso y estadounidense. Entre ambos poseen cerca del 90% del total de armas nucleares. Del inventario total estimado en enero pasado de 12.241 ojivas, unas 9.614 se encontraban en arsenales militares para uso potencial; 3.912 de ellas, desplegadas con misiles y aviones; y unas 2.100, en estado de alerta máxima en misiles balísticos.
El informe analiza el estado de los arsenales país y país y, si en el caso de las potencias occidentales constata más modernización cualitativa que cuantitativa, advierte que India y Pakistán siguen desarrollando nuevos tipos de vectores de armas nucleares y que Corea del Norte está intentando aumentar de medio centenar a noventa sus ojivas, las mismas de las que dispone, sin reconocerlo, Israel.
Inteligencia artificial
El SIPRI advierte de que el peligro de esta nueva carrera nuclear no solo está relacionado solamente con la creciente incertidumbre geopolítica, sino con la aparición de nuevas tecnologías en los campos de la inteligencia artificial, capacidades cibernéticas, defensas contra misiles y tecnología cuántica.
«Es una carrera armamentística altamente tecnológica que se desarrollará tanto en el espacio como en el ciberespacio, ya que el software para controlar y guiar las armas nucleares será un área competitiva», recordó el director del SIPRI, Dan Smith.
El rápido desarrollo de la inteligencia artificial probablemente desempeñará un papel importante, inicialmente como complemento de los humanos. El siguiente paso sería avanzar hacia la automatización total. Es un paso que nunca deberíamos dar, afirmó Smith.
«Si nuestras posibilidades de escapar del peligro de una guerra nuclear quedaran en manos de la inteligencia artificial, creo que nos encontraríamos cerca de los peores escenarios posibles»., alertó.

Lateralidad, un tema desconocido pero crucial en el aprendizaje de las niñas y niños

El bombardeo en Venezuela y el secuestro de Maduro desatan la desinformación en redes sociales

32 combatientes cubanos murieron en el asalto estadounidense en Caracas

54 urteko mendizale bat hilik aurkitu dute Aiako Harrian; Iban Apaolaza presoa da

