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El Ayuntamiento de Iruñea convoca un concurso de arquitectura para resignificar Los Caídos

El Ayuntamiento de Iruñea ha convocado un concurso internacional de arquitectura para resignificar Los Caídos. Este concurso deriva del informe de expertos que descartó el derribo del monumento.

Monumento a los Caídos de Iruñea.
Monumento a los Caídos de Iruñea. (Aitor KARASATORRE | FOKU)

El Ayuntamiento de Iruñea ha puesto en marcha el concurso internacional de arquitectura para resignificar y convertir el Monumento a los Caídos en un museo memorial «para la recuperación de la memoria democrática».

Así lo ha anunciado este lunes en la Casa Consistorial Joxe Abaurrea, concejal delegado de Gobierno Estratégico, Urbanismo, Vivienda y Agenda 2030.

De este concurso, se seleccionarán cinco proyectos, que se presentarán a la ciudadanía para que pueda plantear propuestas mediante un proceso participativo que luego serán integradas en el resultado final.

Este concurso viene derivado del informe que elaboró un plantel de expertos sobre el futuro del monumento.

El plazo de entrega será de dos meses, a partir de la publicación del concurso en el Diario Oficial de la Unión Europea y cada propuesta seleccionada contará con 20.000 euros, por lo que, en total, el valor del concurso será como máximo de 100.000 euros.

«Desactivación simbólica»

El edil ha destacado como ideas claves a la hora de desarrollar el proyecto «la desactivación simbólica a través de valores democráticos», por lo que ha sospechado que estará a caballo «entre arquitectura y escultura», así como que se trabaje el espacio público alrededor del edificio y se tome en consideración el paisaje urbano.

Abaurrea ha explicado que con esta medida se cierra la incógnita del concurso de ideas que se inició en 2018 y que nunca llegó a materializarse, una decisión que ha asegurado que «se ha buscado el máximo consenso posible» con el Colegio de Arquitectos y los propios seleccionados en aquel entonces.

«Llegamos al consenso, yo diría mutuo, de que lo mejor para este proyecto era abrir un nuevo concurso. Sobre todo porque las condiciones son muy distintas ahora», ha esgrimido Abaurrea.

Sobre las críticas y rechazo de las asociaciones memorialistas, que demandan el derrumbe del edificio, el concejal ha asegurado que han sido pioneros en el apoyo a las víctimas y que «jurídicamente no es viable» su destrucción.

«Estoy convencido de que al final sí va a haber un reconocimiento de que esto no es una operación de maquillaje, sino una apuesta muy potente por configurar esta ciudad como una ciudad de memoria», ha asegurado.

En este sentido, el concejal ha puesto en valor que un edificio «cuya finalidad era exaltar el fascismo se transformará en un espacio de apropiación ciudadana y democrática para explicar a las nuevas generaciones lo que ocurrió y por qué ocurrió», así como que analizará los nuevos tipos de fascismo actuales. .

En cuanto a los plazos, Abaurrea ha pronosticado que a finales de marzo pueden estar los trabajos revisados por el jurado, luego a lo largo del mes de abril se den a conocer de manera pública y que antes del verano se conozca el proyecto seleccionado, ya con el proceso participativo incluido.