
«En la madrugada del 23 de febrero de 2025 nos despertamos con la noticia del asesinato de Kerman. Pese a que lo ocurrido aquel día lo he contado muchas veces, a falta de cinco días para el primer aniversario, el cuerpo se me encoge, el pelo se me eriza y se me hace un nudo en la garganta. Y pese a que lo hemos dicho con antelación, lo volveré a repetir. El asesinato de Kerman no fue un accidente, ni una reacción defensiva de un portero. Fue un crimen despreciable».
Así ha comenzado Arantzazu Beitia, la madre de Kerman Villate Beitia, muerto a manos de un portero en la antigua sala Mitika de Gasteiz, su intervención ante la Comisión de Instituciones, Gobernanza Pública y Seguridad del Parlamento autonómico, donde ha narrado lo ocurrido aquella noche. Ha dado cuenta de la decisión «arbitraria» tomada por el portero a la hora de impedir el acceso a Kerman, la reunión de personal de seguridad previa a la agresión, y «golpe perfecto» que acabó con la vida de su hijo.
Ha señalado que «el agresor sabía cómo matar. Sabía que podía matar, porque ha sido campeón de España en competiciones de fuerza; y había realizado otras agresiones previas, en la Mitika alguna de ellas, y en más de una ocasión con la ayuda de otro portero». «¿Qué le empujó a realizar tal bestialidad, a utilizar esa violencia? La familia y los amigos no lo sabemos», ha añadido, y ha puesto sobre la mesa la posibilidad de que, además de los porteros y de los clientes, hubiera algún otro «espectador».
«Hay indicios para pensar que en el entorno de la Mitika existía un riesgo superior al habitual aquella madrugada», ha manifestado antes de advertir de que el portero que mató a Kerman «está en la calle». «¿Lo volverá a hacer?», ha preguntado y a continuación ha cedido la palabra al padre de Kerman, Roberto Villate, que ha dado cuenta del tortuoso proceso judicial al que están haciendo frente.
Dos relatos judiciales «radicalmente diferentes»
Ha destacado que los hechos ocurridos han sido valorados «de forma radicalmente diferente» por dos estamentos judiciales. Así, mientras que el juez de instrucción de Gasteiz consideró que existen «indicios sólidos de la comisión de un delito de homicidio o asesinato», la Audiencia Provincial de Araba revocó la decisión, descartando la existencia de dolo homicida.
«Las consecuencias de esta decisión podrían ser muy graves, ya que en la práctica se excluiría el debate de elementos tan importantes como la intencionalidad, y podría llegar a evitar el análisis completo de elementos como el ataque sorpresivo o la alevosía», ha explicado Villate, quien ha incidido en que «una de las cuestiones más preocupantes de esta nueva valoración de los hechos es que la agresión se produjo como respuesta a una ‘insistencia’, pero no se puede estar simultáneamente insistiendo mientras se permanece estático, quieto, mirando hacia otro lado y sin siquiera prestar atención a la presencia del agresor», en alusión a las imágenes captadas por las cámaras de seguridad: «Sugiere una dinámica de provocación-reacción que las imágenes desmientes de forma categórica».
«Esta lectura de los hechos minimiza el elemento sorpresivo del ataque y es solamente sostenida en las declaraciones de los porteros que evidentemente son parte interesada», ha censurado, y ha hecho hincapié en que la interpretación de la Audiencia Provincial «transforma a la víctima en parte activa del conflicto cuando en realidad era ajena a lo que estaba por suceder. Kerman no sabía que iba a ser agredido y no pudo defenderse».
Roberto Villate ha remarcado que «cuando jueces competentes llegan a conclusiones tan distintas sobre unos mismos hechos, la respuesta no puede ser reducir el debate, sino ampliarlo a un juicio con todas las garantías», con un tribunal jurado. Es por ello que han decidido recurrir en casación ante el Tribunal Supremo. «Le pedimos que los hechos puedan juzgarse en un juicio completo en el que se puedan valorar también desde la máxima gravedad, como es desde el homicidio y desde el asesinato».
A este respecto, ha subrayado que si el Tribunal Supremo no corrige el auto de la Audiencia Provincial «iríamos a un juicio en el que podríamos ver ese vídeo y, pese a verse claramente la alevosía, no se podría argumentar. ¿Cómo es posible esto?, ¿cómo es posible que el agresor y su relato sean los que estén condicionando este proceso judicial, por encima de un juez de instrucción que ha hecho un trabajo impecable? Es una situación realmente extraña, paradójica y difícilmente comprensible. Es atroz para la familia».
Roberto Villate: «¿Cómo es posible que el agresor y su relato sean los que estén condicionando este proceso judicial?»
Mensaje directo a las instituciones
La madre y el padre de Kerman también se han referido a la modificación del decreto impulsado por Lakua para endurecer el control sobre los porteros. Han saludado la iniciativa, y ha señalado que, si hubieran adoptado medidas con antelación, tal vez habrían servido para impedir la «impunidad» del agresor. «Tal vez el control no estaría en ese punto, y tal vez Kerman seguiría vivo», ha apuntado Arantzazu Beitia, que ha cuestionado en el papel de las administraciones públicas, encargadas de velar por el cumplimiento de la normativa.
Ha recordado que el Ayuntamiento asumió el compromiso de realizar una investigación sobre lo ocurrido en la Mitika, ya que un agente de la Policía Local había alertado de «factores de riesgo» en dicha discoteca, en concreto de la violencia de los porteros. «Pero a juicio de la familia la investigación interna no fue más que un documento que evitaba cualquier responsabilidad, en el que se calificaban los ataques como delitos leves de agresiones».
Arantzazu Beitia: «A juicio de la familia la investigación interna no fue más que un documento que evitaba cualquier responsabilidad»
Por eso, Villate ha pedido a la Cámara de Gasteiz que establezca herramientas de supervisión del cumplimiento efectivo de la norma, ya que «algo que tan elemental como garantizar que las empresas y el personal que desarrolla la actividad cumpla los requisitos legales exigibles fue ignorado en el caso de Kerman».
«Hubo un incumplimiento generalizado y sistemático de todas las normas por parte de todos agentes implicados. Planes de autoprotección incompletos, autorizaciones para operar inexistentes, pólizas de seguros insuficientes y una Administración local ausente que hoy en día todavía no ha asumido responsabilidad alguna. ¿Por qué esa tolerancia con las agresiones?, ¿por qué esa permisividad con las empresas que gestionaban el local?», ha preguntado.
Cabe recordar que en el atestado realizado por la Ertzaintza tras la muerte Kerman se advierte de que en la Mitika «el control de acceso de los clientes está instalado en el punto ciego de la cámara pasiva, este hecho, dado que es el lugar de inicio de la mayoría de los problemas que pueden existir entre clientes y trabajadores, resulta de interés al equipo instructor, ya que no parece casual». Añade que «esta problemática ya fue detectada y comunicada al juzgado en diligencias de Policía Local de Vitoria [...] dando la sensación de que se busca dificultar la acción policial en el caso de que exista algún incidente como el ocurrido».
«Sin identificar y aceptar los fallos y sin entender que la acción pública debe estar al servicio de los ciudadanos, difícilmente avanzaremos», ha añadido Beitia.
Para finalizar, han solicitado a los parlamentarios que «velen por el adecuado desarrollo del proceso judicial. Kerman tiene derecho a una justicia retributiva y a un reconocimiento social del daño. Por ello pedimos que esta Cámara reafirme el compromiso institucional con la garantía de una justicia efectiva, proporcional y respetuosa con los derechos fundamentales».

Pello Reparaz y Amaia Romero, juntos como ‘dantzaris’ en el último mural de LKN en Madrid

«Las pantallas están agravando las enfermedades mentales y haciéndolas más comunes»

Evacuados los pasajeros del Metro en Leioa tras explotar la batería de un móvil

Buscan en el río Bidasoa a un hombre de Irun de 32 años tras una persecución de la Ertzaintza

