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El relato de los «Sanfermines rotos» de 1978 en 'Egin'

«Sanfermines rotos» rezaba el titular del 9 de julio de 1978 de 'Egin' dando pie a una cobertura especial que se prolongó durante los próximos días y dio cuenta de la muerte de Germán Rodríguez, la de Joseba Barandiaran pocos días después en Donostia, de la protesta masiva y la indignación, la suspensión de los sanfermines de aquel año y el «que se vayan» de 'Ortzi' en el Congreso español.


«Para Sanfermin todos en casa», era la pancarta gigante que adornó aquel 1978 el txupinazo de Iruñea, tal como mostraba la portada de 'Egin' del 7 de julio: «El encierro de varias personas en huelga de hambre para pedir amnistia hizo que se cerrase a cal y canto el Ayuntamiento», el txupinazo se lanzó ese año desde el primer piso, en vez del tradicional segundo. La protesta pedía la amnistía de los presos y la libertad de los encarcelados por la muerte de un Guardia Civil meses antes, «alrededor de la una, tres de los cinco encarcelados (...) salían en libertad provisional», se leía en la portada, «a pesar de los problemas políticos, Pamplona comenzó ayer ese paréntesis festivo en el que la noche se empalma con el día, en espera del acto central de la fiesta: El Encierro», finalizaba la primera.

La portada del fatídico 8 de julio de 1978 relataba «Un siete de julio para los de casa» y se lamentaba de la poca presencia de gente de fuera. «No sé muy bien si la falta de elemento 'foráneo' se debió al mal tiempo», redactaba el cronista de 'Egin', «o a ese rumorcillo que corrió durante todo el día, apuntando la causa de la ausencia a posibles peligros o atentados». Tras «una corrida sosa», «'La Única' ha salido de la plaza con los carteles plegados y formando una manifestación silenciosa reivindicando la libertad de los presos» a la que se añadieron personas de otras peñas a título individual.

Portada del 9 de julio de 1978:

Antetítulo: Brutal intervención de la Policía en la plaza de toros tras un incidente por la demanda de libertad para los presos

Titular: Sanfermines rotos

Sumario: Desalojada la plaza, se extendieron los incidentes por Pamplona dejando un balance de casi cien heridos, varios por bala, uno de los cuales está clínicamente muerto.

Sumario: Centenares de personas rodearon el Gobierno Civil para protestar por la actuación de las fuerzas de orden y rota la fiesta, se extendió un clima de indignación.

Dos fotos completan la información, en una se muestra el ruedo de la plaza de toros de Iruñea donde se ven la pancarta por la amnistía de los presos y a policías actuando contra los mozos. En la segunda se muestran los incidentes frente al Gobierno Civil.

Los hechos servían de arranque en el cuadernillo especial sobre los sanfermines y de la crónica taurina que firmaba Paco Apaolaza con pesar, «Realmente muy pocas ganas le quedan a uno de escribir de toros mientras se oyen las carreras y los gritos de la gente y los botes de humo vuelan por todas partes».

Como era habitual entonces, la última página servía para ampliar la noticia de impacto que trastocaba la pauta prevista para aquel ejemplar. Un impacto que se palpaba en la crónica sin firma que comenzaba de esta manera: «Dantesco y aterrador. Increíble, demencial y lamentable, son adjetivos que corrían de boca en boca ayer una vez que la policía cargara indiscriminadamente y sin previo aviso sobre la multitud congregada en la plaza de toros».

La intervención en la plaza

A continuación, relato de los hechos que «se habían iniciado con la aparición de una pancarta de color verde en el ruedo, con la inscripción en letras blancas que decía 'En San Fermín, todos los presos en casa'». La aparición de la pancarta «provocó disensiones», según el cronista, y así añadía que «en medio de discusiones y enfrentamientos (...) un primer grupo de policías entró por la puerta del callejón, haciendo uso de las porras, mientras un segundo le seguía a los pocos instantes, disparando fundamentalmente botes de humo y algunas pelotas de goma». La respuesta en los tendidos, «desde los que se arrojaron infinidad de almohadillas, panes y alguna botella mientras un sector de la plaza gritaba 'Todos al ruedo'». La plaza «se había convertido en una gran nube de humo. diversos testigos confirmaron a EGIN que un policía había sido visto esgrimiendo una pistola en el ruedo».

Cuatro personas fueron atendidas en la misma plaza por herida de bala, según la crónica, y los incidentes se trasladaron al Gobierno Civil. Las protestas y las intervenciones con fuego real de la Policía Armada se repiten y 'Egin' recaba un primer parte de heridos que habla de 22 personas atendidas en el Hospital de Navarra, seis de ellas por herida de bala y cuatro de gravedad, entre los que se encuentra Germán Rodríguez.


El 11 de julio 'Egin' reproduce la transcripción de la grabación que recoge las comunicaciones internas de la Policía aquella tarde-noche fatídica.

A la par, una delegación de peñas, partidos políticos y sindicatos se reúne con el gobernador civil que afirma estar «hecho trizas» y que «no estaba de acuerdo con la invasión por parte de la Policía Armada de la plaza de toros». Los representantes sociales y políticos denuncian que la entrada en la plaza de toros «había sido algo premeditado».

Los últimos párrafos de la crónica sirven para actualizar el parte de heridos, son 40 personas atendidas en el Hospital de Navarra, 12 en la Clínica Universitaria, 33 en la Residencia Virgen del Camino, 6 de ellos policías, y 3 en la Clínica de San Juan de Dios. Las últimas cuatro líneas confirman el trágico final que se anunciaba en portada: «según datos facilitados en el Hospital, Germán Rodríguez Sainz es considerado clínicamente muerto»

Luto e indignación

Titular principal del 11 de julio: 'La indignación de Pamplona se extendió a toda Euskadi'. En portada se destaca la «impresionante demostración de unidad del pueblo pamplonés en la tristeza por la muerte de Germán Rodríguez»; se añade, subrayado, «y en la condena de la actuación de la policía». Se da cuenta de que «treinta mil personas se manifestaron en silencio por la ciudad» y que «peñas, entidades y organizaciones diversas insistieron en las condiciones para la reanudación de las fiestas». Trascendía que «las peñas no volverían a su actividad sanferminera en tanto no se retiraran las fuerzas del orden de la ciudad. Exigían igualmente la dimisión por escrito del gobernador civil, señor Llano, y la salida de todos los detenidos».

La portada la completaba un reportaje gráfico que firmaban Jotx Pastor, Javier Aliaga y Xabier Santiago, con tres fotografías referidas al funeral y la manifestación en recuerdo de Germán Rodríguez.


'SF78 gogoan'

La misa la ofició Patxi Larrainzar acompañado de Jesús Lizaur. Larrainzar pronunció una homilía emotiva que inició diciendo que «nunca tan pocos han hecho sufrir a tantos. Nunca tan pocos han escarnecido y desafiado a tantos». Seguía, «los navarros tenemos la extraña sensación como si alguien desde la oscuridad nos apuntara la frente con un fusil. Parece como si, aprovechando los trucos de esta irrisoria democracia, alguien quisiera cortarnos el aliento y la andadura, y estuviera interesado en romper la unidad de todos los navarros y todos los vascos y cortar las manos enlazadas. ¿Qué es lo que quieren esos hombres, obscenos pájaros de la noche, sembrando el terror y la confusión?».

Tras denunciar la gravedad de que esta actuación policial sucediese en plenos sanfermines y poner en valor las cualidades de Germán Rodríguez, concluía Larrainzar: «Que todos hagamos eterno su recuerdo, que estemos siempre en camino con el andar ligero, los ojos enfervorizados hacia ese futuro nuevo para todos. Navarra libre o esclava, esta fue su lucha y este su sueño. Que esta sea también nuestra herencia recibida».

El suplemento especial sobre sanfermines de ese mismo 11 de julio daba cuenta de un ejemplo más del terror que produjo la actuación policial al relatar el caso de un americano perseguido por las FOP (Fuerzas de Orden Público): «Durante ocho horas permaneció en la base de la muralla gravemente herido Craig de Thomas, ciudadano americano, que fue perseguido por varios miembros de la policía armada, en la noche del domingo y que, ante la proximidad de los mismos, se arrojó por la muralla. Ocho horas más tarde un grupo de particulares lo recogió». Primeramente se había informado que el americano habría caído al dormirse en las murallas, 'Egin' recababa el testimonio del propio protagonista para desmentir esa primera versión.

Protestas en todo el país

La protesta y condena por la actuación policial en Iruñea ya se había extendido a todo el país. El 12 de julio dos noticias de alcance ocupaban la portada de 'Egin', los sanfermines se suspendían de manera oficial y una ráfaga de metralleta acababa con la vida del joven de Astigarraga Joseba Barandiaran en Donostia.

Al igual que en Iruñea, se conformó una comisión ciudadana para investigar este último suceso, pronto se crearía una tercera tras el «Vandálico asalto de policías a Renteria», según titulaba 'Egin' el 14 de julio, «una compañía especial de Policía Armada integrada por doscientos hombres y procedente de Miranda de Ebro, entró ayer a las dos y media de la tarde por las calles vacías de Renteria destrozando a culatazos las vitrinas de escaparates a la vez que disparaban a las ventanas pelotas de goma y bombas de humo».

Las miradas estaban puestas en el recién creado puesto del ministro de Interior, antes de Gobernación, ostentado por Rodolfo Martín Villa. Entrevistado en TVE, dijo que la actuación de las FOP en Iruñea «podía haber sido desafortunada» pero que «las fiestas estaban amenazadas». Fue preguntado, según recoge 'Egin', sobre «el antagonismo que hay en Euskadi con relación a las FOP. Martin Villa insistió en el cambio de imagen que habían logrado estas fuerzas durante estos dos años» y que en sanfermines «se pretendía retar a la Constitución». El titular de esta pieza era para la respuesta del ministro español sobre la responsabilidades a depurar, «lo nuestro son errores, lo otro son crímenes».

Seguían las protestas en la calle, las comisiones ciudadanas que «buscarán culpables», según la edición del 15 de julio, y las negociaciones para las transferencias al Consejo General Vasco, predecesor del Gobierno de la CAV. Entre ellas la referente a la policía autónoma.

'Egin' lo cuenta en su edición del 20 de julio. Relata una «dura polémica sobre el orden público» y el titular recuerda el día en el que la exigencia de la salida de las ahora Fuerzas de Seguridad del Estado salgan de Euskal Herria llegaba a Madrid: «Ortzi en el Congreso: 'que se vayan'». Tal como recoge el antetítulo de ese día, «Fraga pidió que se revisara la inmunidad parlamentaria del diputado vasco». Francisco Letamendia afirmó en su intervención en la Cámara que «la democratización de las fuerzas de orden público es imposible y pedimos que sean otras fuerzas autóctonas las que, escalonadamente, se ocupen de la seguridad pública. El grito del pueblo vasco es 'que se vayan'».


Portada de 'Egin' del 20 de julio de 1978 y la icónica foto de Ortzi Letamendia en el Congreso español el 8 de noviembre de ese mismo año. 'Egin' da cuenta en portada, también, de un ataque con bomba contra la peña 'Alegría de Iruña' reivindicado por 'Acción Nacional' y que acusaba a la peña de «tener centralizadas las actividades de la marxista-separatista 'Comisión investigadora de peñas', tontos útiles de la maniobra guipuzcoana-vizcaina de invasión de Navarra».