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La Euroliga mantiene a los equipos rusos, a cambio de jugar como locales en campo neutral

Salvo los partidos entre los equipos rusos, el resto de partidos de Unics Kazan, CSKA de Moscú y Zenit de San Petersburgo se deberán disputar en campo neutral. La competición «condena fuertemente» la ofensiva rusa en Ucrania, pero por ahora no apoya la solicitud de boicot de Zalgiris Kaunas.

El Zenit de San Petersburgo, en su reciente partido en Gasteiz. (Endika PORTILLO / FOKU)

La reunión telemática que ha llevado a cabo la Euroliga este viernes habrá dejado insatisfechos a todos, pero la cpmpetición que rige Jordi Bertomeu ha preferido seguir en sus trece de que el espectáculo debe continuar, por encima de la ofensiva rusa en Ucrania. Ahora bien, el CSKA de Moscú, Unics Kazan y Zenit de San Petersburgo deberán disputar sus partidos como locales en «terreno neutral»; es decir, fuera de la Federación Rusa, a excepción hecha de los duelos que enfrenten a dos combinados del citado país –en referencia a los duelos que el Zenit de San Petersburgo debe jugar ante Unics Kazan el 22 de marzo y frente al CSKA de Moscú el 1 de abril–.

Esta decisión aplica también al Lokomotiv Kuban de Krasnodar, único equipo ruso que permanece en competición en la Eurocup, competición que también gestiona la Euroliga.

La Euroliga ha explicado que toma estas decisiones con el objetivo de «proteger la integridad de la competición» y permitir a los equipos defender sus derechos deportivos, «aislando el deporte de otras acciones políticas» y con «la responsabilidad de proteger la integridad de jugadores, entrenadores y aficionados sin tomar el más mínimo riesgo».

Por el momento, por tanto, los clubes rusos de la Euroliga –y la Eurocup– permanecen en competición, quedándose solo el Zalgiris kaunas lituano, quien este jueves se mostró abiertamente partidario al boicot a los equipos rusos, ejerciendo de portavoz su director general Paulius Motiejunas, quien sugirió «no solo no jugar en Rusia, sino boicotear todos los partidos contra equipos rusos».

En todo caso, sigue suspendidos los partidos que debían jugarse el jueves entre Saski Baskonia y Unics Kazan por un lado, y el que febía enfrntar al Bayern de Múnich con el CSKA de Moscú, así, como los dos partidos que tenía que disputar el Barça en tierras rusas: ante el Zenit de San Petersburgo este viernes y el domingo en la cancha del CSKA de Moscú.

Todavía, por cierto, la Euroliga no ha aclarado dónde se disputarán esos encuentros en «terreno neutral».

«Fuerte condena»

En todo caso, la Euroliga ha consensuado en su resolución una «fuerte condena»  a «cualquier acto de guerra como los que tristemente están sucediendo en Ucrania», ha subrayado en su comunicado oficial.

«Los clubes permanecen unidos en su propósito de usar el poder del baloncesto para unir comunidades. La Euroliga celebra la diversidad, que está muy presente en sus comunidades y en el núcleo de sus equipos», ha indicado asimosmo la organizadora de la principal competición de clubes del baloncesto europeo.

Asimismo, la Euroliga ha asegurado que «continuará analizando la situación, incluidas las normativas impuestas por las autoridades nacionales e internacionales», y que «adoptará los cambios sobre las decisiones anteriores si es necesario».

Reacciones rusas

Previamente a esta reunión entre clubes, los miembros rusos de la Euroliga han elevado diversos escritos y declaraciones oficiales tratando de impedir su expulsión del torneo.

«El baloncesto debiera quedar al margen de la política», ha sido el principal argumento empleado por los clubes rusos, en especial por el Zenit de San Petersburgo que ha remitido un escrito titulado de esta forma, literalmente. «A pesar de nuestras diferencias desde el punto de vista de nuestras preferencias políticas, los clubes europeos estamos unidos por la idea y la visión de desarrollar el baloncesto más allá de las fronteras, independientemente de la situación política. En el espíritu de Voltaire, respetamos los puntos de vista de cada uno de los clubes que participan en la Euroliga y estamos dispuestos a luchar para que se escuchen todas esas voces», han descrito desde el club de la antigua capital de los Zares.

«Los tres clubes rusos se han ganado el derecho con su actuación esta temporada. Estamos seguros de que BC Zenit, CSKA y UNICS están listos para seguir demostrándolo exclusivamente en la cancha de baloncesto. La política se trata de dividir a los pueblos, el deporte se trata de unir a diferentes pueblos en nombre de un entendimiento común», han subrayado.

«Nuestro club tiene jugadores, técnicos y especialistas del Esato español, Grecia, Lituania, Estados Unidis, Ucrania, Moldabia, Polonia, Biuelorrua y Rusia, y estamos unidos por una gran causa común, que es el baloncesto. Todo juntos, nuestras familias y seres queridos estamos pasando por la situación actual y queremos ir más allá hacia nuestros objetivos y propósitos comunes, competir en la cancha con el resto de los clubes de la Euroliga con honestidad y nobleza. Esta es nuestra vida y nuestra pasión: ¡queremos jugar!», han enfatizado.

En parecido tono, el presidente del CSKA, Andrei Vatutin y el entrenador Dimitris Itoudis se han mostrado críticos con la suspensión del partido del jueves ante el Bayern de Múnich.

«Esa fue una situación incómoda para nosotros», dijo el jueves el técnico griego Dimitris Itoudis a la cadena de televisión de su propio clun, CSKA Basket TV,

«Hacemos deporte y los deportes tienen que unir a las personas y da alegría y felicidad. Pero estábamos en una situación incómoda para decirles a los jugadores que el partido se pospone. No teníamos más información. Esperábamos a que pasara algo», declaró.

El presidente del club del Ejército Rojo añadía que «todo iba según el horario normal antes de los partidos fuera de casa. El equipo había completado los preparativos. Para mí, esta es una decisión extraña y sorprendente que no tiene nada que ver con el baloncesto. Está claro que esta decisión es política. Sé que el Bayern estaba listo para jugar, pero debido a ciertos eventos que sucedieron, el equipo regresa a casa».

Declaraciones desde fuera

Evidentemente, la posición rusa es la más incómoda en esta situación, Si ya en la Federación Rusa hubo manifestaciones en contra de la ofensiva militar ordenada por sus gobernantes, en el seno de la Euroliga los conjuntos rusos han vivido horas muy complicadas, y las que les va a tocar seguir viviendo, en cuanto a su continuidad o no en competición, a la espera del transcurso de los acontecimientos a escala política y militar mucho mayor.

Desde fuera, evidentemente, el consenso está siendo mucho mayor. Hasta las figuras más histriónicas como Ergin Ataman, entrenador del Anadolu Efes, tuvo el jueves unas declaraciones instando al fin de las hostilidades que, a diferencia de lo que sucede cuando habla, crearon gran aceptación.

«¡Parad la guerra! Es una guerra inaceptable en la que la gente está muriendo. Inaceptable. Gente inocente, niños. Parad la guerra, por favor», reiteró.

En ese sentido, y sabidas las relaciones cordiales entre el presidente turco Recep Tayyip Erdoğan y Vladimir Putin, el preparador de Anadolu Efes echó un capote sutil a sus colegas rusas, ante la opción de boicot solicitado por Zalgiris y fomentado en parte por el anuncio del abandono de la Liga VTB –la Liga Báltica– del BC Kalev Cramo estonio, en vista de los hechos, no se ha producido al menos en un primer momento.

«No nos quedan partidos en Rusia, pero creo que el deporte debe tener una fuerza unificadora. El deporte no puede dividir. Boicotear a los equipos rusos… No sé. Hay muchos jugadores y entrenadores europeos y estadounidenses que juegan y entrenan en esos equipos. Hay muchos deportistas inocentes como la gente de Ucrania que estuvieron expuestos a este ataque», afirmó Ataman en la rueda de prensa posterior al partido.

En todo caso, la presión contra los clubes rusos sigue siendo importante, sobre todo desde fuera de la Euroliga. La más lógica, en base a los sucesos, ha venido este mismo viernes de la Federación Ucrania de Baloncesto.

En una carta al Secretario General de FIBA, Andreas Zagklis, al presidente de FIBA ​​Europa, Turgay Demirel, y al Director Ejecutivo de FIBA ​​Europa, Kamil Novak, firmada por el presidente de la Federación de Baloncesto de Ucrania, Mykhailo Brodskyi, FBU, ha pedido prohibir la participación de equipos nacionales y clubes de la Federación Rusa de todas las competiciones FIBA –de la cual estarían excluidas la Euroliga y la Eurocup, cabe recordar–.

«Estamos profundamente convencidos de que los representantes de la nación, que trajeron la guerra a Europa, no tienen cabida en ninguna competición deportiva internacional que lleve estos luminosos principios. Le instamos a prohibir la participación de equipos nacionales y clubes de la Federación Rusa en absolutamente todas las competiciones bajo los auspicios de FIBA ​​y FIBA ​​Europa», han escrito.

«Y pedimos a todos los clubes de baloncesto y equipos nacionales europeos que sean solidarios con el pueblo ucranio y se abstengan absolutamente de todos los juegos de baloncesto con clubes y equipos nacionales rusos. ¡Un país que ha declarado la guerra no tiene cabida en la comunidad deportiva internacional!», han culminado desde el FBU.

Fuera de sus fronteras, ha sorprendido la reacción de la Federación Neerlandesa de Baloncesto. Después de que la selección de los Países Bajos y Rusia jugaran en suelo ruso, en Perm, a acasi 1.500 kilómetros al este de Moscú, el partido correspondiente a las «Ventanas FIBA», clasificatorias para el Mundial de 2023.

Desde la Basketball Nederland se han negado a jugar el partido de vuelta, ya en tierras neerlandesas, al tiempo que han explicado el porqué de su participación con absoluta normalidad en el partido jugado en Perm.

«La invasión rusa de Ucrania tuvo lugar después de que la selección absoluta de Holanda llegara a su destino. El equipo estaba preparado para jugar contra Rusia y finalmente decidió hacerlo, después de considerar cuidadosamente todas las opciones disponibles para salvaguardar la seguridad de los jugadores y miembros del cuerpo técnico. Era la mejor solución para la selección que ya estaba en Rusia y que quería volver a casa a salvo», explica el escrito remitido por la Basketball Nederland.

En el Estado español, por su parte, el Sindicato de Jugadores ABP ha solicitado formalmente «echar de competiciones a los equipos rusos que no muestren un rechazo frontal e inequívoco a la ocupación de un país vecino mediante el uso de la fuerza».

«Euroleague y FIBA como organizadores de la competiciones europeas más importantes deben actuar de inmediato y expulsar a los equipos rusos que no muestren un rechazo frontal e inequívoco a la ocupación de un país vecino mediante el uso de la fuerza», indica el sindicato que agrupa a los jugadores que compiten en equipos españoles –jugadores españoles, en su inmensa mayoría, a cuyo interés suele querer responder este organismo–, en un comunicado.

Bajo el punto de vista de la asociación de jugadores, «el deporte no puede mantenerse al margen de los tristes acontecimientos internacionales de esta última semana con la invasión del territorio ucraniano por parte de Rusia» y esa «intolerable agresión» debe «ser contestada por todos los actores» que participan en el baloncesto.