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Arriaga Leku: Euterpe, espacio y expolio

El 13 de agosto de 1933, hace 89 años, se inauguró en el Parque de Bilbao el monumento de homenaje al músico Juan Crisóstomo Arriaga (1806-1826), una interpretación en modo evocativo con la escultura de la musa Euterpe (divinidad griega de la armonía musical), obra de ‘Paco Durrio’ (1868-1940).

La escultura de homenaje a Arriaga representa a Euterpe, divinidad griega de la armonía musical. (.)

El monumento al compositor vasco fue retirado del Parque de Bilbao en 1946, al ser sustituido por el dedicado a Casilda de Iturrizar, antes emplazado en la Plaza Elíptica, que con su nominación pasaría desde entonces a ser conocido este recinto de la Villa.

Un año antes, en 1945, se había emplazado en su parte más próxima al Ensanche el Museo de Bellas Artes, cuyos autores, los arquitectos Fernando Urrutia y Gonzalo Cárdenas, proyectaron un edificio en forma de ‘L’ cuyas fachadas traseras propiciaban un ángulo interno abierto. Con objeto de que tuviera una caracterización paisajístia en sintonía con el resto del parque y para enfatizar este rincón arquitectónico, se propuso un recurso compositivo habitual: un estanque rectangular.

Dicho monumento, sin duda uno de los más bellos y de más calidad de Euskal Herria, compuesto por la escultura y un basamento, se situó en el estanque, constituyendo el conjunto un espacio público sublime.. La escultura de Euterpe, su basamento y el estanque constituyen un armónico, único e inseparable espacio monumental. Pertenecen y definen un lugar que podríamos denominar Arriaga Leku.

Ante la manipulación prevista en este espacio por el proyecto de Ampliación y Reforma del Museo de Bellas Artes, ‘Agravitas’ de Norman Foster&Partners y Luis María Uriarte Arkitektura, en realidad de deformación del Museo y su entorno, es adecuada una reflexión y denuncia pública.

El proyecto consiste en una gigantesca construcción rectangular que se sobrepone asimétrica y desproporcionadamente sobre el edificio histórico del Museo con un voladizo de 15 metros sobre un lado del parque. Por su otro extremo, lado este, cubre y cierra completamente con una enorme fachada acristalada de 45,50 metros de anchura y 10,87 de altura el descrito Espacio Arriaga. Un lugar de permanente libre acceso.

El objetivo es convertir este espacio en una sala del Museo, es decir privándolo de su histórico carácter de recogido rincón de uso ciudadano  al aire libre como el resto del parque. Para acceder a este lugar se debería rasgar parte de la fachada trasera y encerrar dentro de este recinto un 64% de la misma de un edificio protegido al máximo nivel. Una mutilación perceptiva, visual, impresentable.

El conjunto escultórico fue inaugurado el 13 de agosto de 1933.

Fundamentos legales

Este espacio constituye el entorno del Museo que goza, lógicamente, de la misma protección que el edificio. A su vez, el Museo figura desde que se catalogó por el Estado (Decreto 474/1962) en el Registro de Bienes Inmuebles del Ministerio de Cultura y obviamente en el registro del Gobierno Vasco.

En el Registro de la Propiedad de Bilbao Número 2, el Museo es solamente el edificio. Y lo mismo figura en el documento Consulta Descriptiva y Gráfica de Datos Catastrales Bienes Inmuebles de la Diputación.

En cuanto al monumento a Arriaga, este despropósito supone adueñarse de un bien cultural de propiedad municipal, y por tanto social, catalogado al máximo nivel e incluido en el Inventario Municipal de Bienes y Derechos del Ayuntamiento de Bilbao (Muebles de carácter Histórico-Artístico o de considerable valor económico con nº de Registro 320800000048). Asimismo, el monumento está singularmente catalogado en el Plan General en su máximo nivel, el A.

Dada la manifiesta y escandalosa negligencia, sino delincuencia cultural, ante este atentado al patrimonio consentido y aprobado por el Departamento de Cultura del Gobierno Vasco, con la complicidad de la Diputación de Bizkaia, quien debe autorizar el proyecto (Ley 6/2019 de Patrimonio Cultural Vasco, art. 3.3 b), no hay otra alternativa  que acudir a la legislación estatal que es competente tal como señala el artículo 149.1.28ª y 149.2 de la Constitución.

De igual modo la Ley 16/1985, de Patrimonio Histórico Español establece en su artículo 4: «A los efectos de la presente Ley se entiende por expoliación toda acción u omisión que ponga en peligro de pérdida o destrucción todos o algunos de los valores de los bienes que integran…».

Por todo ello se ha presentado denuncia ante la Fiscalía de Medio Ambiente, Urbanismo y Patrimonio Histórico, la competente ante delitos contra el patrimonio, la del Estado y la Provincial de Bizkaia, así como ante el Juzgado de Instrucción, al que se ha solicitado la anulación y, como medida cautelar, la paralización de la adjudicación de las obras ante el pretendido inicio en octubre.

La sociedad vasca, la ciudadanía de Bilbao, no puede permanecer indiferente ante esta delincuencia disfrazada de cultura, el hurto de una magistral obra de arte, el monumento a Juan Crisóstomo de Arriaga simbolizado en la musa Euterpe.