James McClean, el jugador que se negó a llevar la «red poppy», regresa a casa
El Derry City es un histórico que antes de los disturbios entre el IRA y los grupos armados unionistas competía en la liga de Irlanda del Norte. Incluso llegó a ganarla. Pero con la intensificación del conflicto, el club decidió abandonar la liga y el estadio fue declarado zona no segura.
Artikulu hau irakurtzeko
erregistratu doan edo harpidetu
Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi
Klikik gabe gelditu zara
En uno de los frentes del enfrentamiento entre católicos y protestantes en Irlanda del Norte, donde los soldados británicos mataron a 14 personas en el Bloody Sunday de 1972 a orillas del río Foyle, compite el Derry City, único equipo del Norte de Irlanda que juega en la liga de la República de Irlanda. Y en este mercado invernal, uno de los jugadores más queridos en la ciudad ha vuelto a casa. Se trata de James McClean.
Brandywell cerrado
Tras la clausura del stadio, el equipo tuvo que disputar sus encuentros en un pueblo cercano a Derry de mayoría unionista, por cierto, y jugar en ligas locales. En 1985 el club consiguió el permiso para jugar en la First División de la República de Irlanda. Cabe destacar que por la localización del estadio, en Bogside, barrio de mayoría nacionalista irlandesa, los aficionados del club eran y son afines a la causa de la unificación de Irlanda.
Desde entonces el Derry City es el único equipo del Norte de Irlanda que disputa sus partidos en la liga de la República de Irlanda. A finales de la década de 1980 ganó su primer y único título de Liga, además de conseguir la Copa en varias ocasiones. No obstante, no todo lo que brilla es oro, y el club, junto a la entrada en el siglo XXI, se ha tenido que enfrentar a varios problemas económicos.
Lo que sí que brilla, en cambio, es la carrera del jugador de Derry James McClean, que tras una larga trayectoria, en este mercado de invierno ha regresado al club de su ciudad natal. Este fichaje ha creado gran expectación en el club y la ciudad, y McClean, tras una exitosa carrera en clubes históricos como el Sunderland, Wigan Athletic y Stoke City, regresa a Brandywell.
Un jugador comprometido con sus orígenes
Más allá de los éxitos deportivos de McClean, el jugador es querido en la ciudad por su compromiso político. Pese a jugar en categorías inferiores con la selección de Irlanda del Norte, una vez hecho como jugador, rechazó vestir de nuevo esa camiseta, y, al contrario, ha disputado 104 partidos con la Selección de la República de Irlanda, siendo capitán en la mayoría de ellos.
Otro ejemplo de su compromiso con la unificación de Irlanda es que se negó a portar en su camiseta del Sunderland la «red poppy», la amapola en recuerdo a los soldados británicos caídos en las guerras mundiales y otros conflictos que realizan todos los años en el mes de noviembre. Entre esos «otros conflictos» que se mencionan, se hace referencia a los soldados británicos caídos en «The Troubles» o en irlandés «na Trioblóidi». Es decir, en el conflicto de Irlanda del Norte.

Según argumentó el propio jugador, la amapola representa para él un significado diferente, ya que los soldados británicos a los que homenajean mataron a 14 civiles en su ciudad; por tanto, explicó que lucirla «sería visto como una falta de respeto». Igualmente, en más de una ocasión, el nuevo jugador del Derry City ha señalado que respeta a quien la lleve, pero que «nunca» se doblegará para comprometer sus convicciones.
Las polémicas son unas cuantas. Otra de las ocasiones en la que McClean dio que hablar fue en una gira por los EEUU con su ex equipo, el West Bromwich Albion. Al inicio de un encuentro amistoso, sonó por megafonía el himno inglés, y el propio McClean se giró y le dio la espalda. Después de este gesto, los problemas crecieron incluso con los propios aficionados del West Brom.
El IRA y la reina Isabel II
En la época del confinamiento, una foto subida por el propio jugador a sus redes sociales causó furor entre los británicos. Aprovechando que sus hijos no podían acudir a clase, McClean decidió darles «una clase de historia». Lo que causó malestar no fue la clase de historia en sí, sino que el jugador apareciese con un pasamontañas frente a sus hijos imitando así a los combatientes del IRA. Más tarde, y ante el revuelo causado, el jugador pidió perdón.
En 2022, unos días después de la muerte de Isabel II, en todos los partidos del fútbol inglés se guardó un minuto de silencio. El jugador entonces del Wigan Athletic, reconocido republicano irlandés, decidió no formar parte del homenaje y se separó de sus compañeros y agachó la cabeza.
Las polémicas no cesaron en Gales
Después de varios años en la dinámica del Wigan, el irlandés firmó por el Wrexham, equipo galés que militaba por aquel entonces en League Two; es decir, en la cuarta categoría del fútbol inglés. El equipo, propiedad de los actores de Hollywood Ryan Reynolds y Rob McElhenney, hizo historia el pasado verano consiguiendo el tercer ascenso consecutivo, liderado entre otros por el capitán McClean. Así, después de tres temporadas casi perfectas, el equipo galés regresó a la Championship 43 años después.
No obstante, hace un año, la directiva invitó al Príncipe William al estadio, y McClean fue otra vez protagonista. Semanas después de la visita, el capitán del equipo cantó juntos a los seguidores del Wrexham «odia al maldito rey», hecho que él mismo confirmó y comentó que no iba a pedir perdón por ello. La última polémica, y por la cual fue sancionado con tres partidos, ocurrió el pasado mes de diciembre en un partido contra el Swansea City. McClean propinó una patada en la cabeza a un jugador contrario cuando este se encontraba en el suelo.
El pasado fin de semana, McClean pisó por última vez el césped del Racecourse Ground, estadio del Wrexham donde los seguidores galeses le despidieron entre aplausos. McClean respondió visiblemente agradecido, y tuvo tiempo también para despedirse de la afición visitante. En este caso, fueron los seguidores del Leicester City quienes tuvieron un enfrentamiento con el jugador irlandés, que dedicó dos peinetas a los foxes.

Vuelta a Bogside
Tras una carrera con varios éxitos deportivos y con la misma convicción que cuando dejó Derry hace 15 años, McClean volverá a vestir los colores del equipo de su ciudad, después de disputar más de 100 partidos con la selección de Irlanda, más de 150 partidos en la Premier League y 237 en Championship. A veces, pese a estar lejos de casa mucho tiempo, los orígenes y los principios no se olvidan, ejemplo de ello es el tatuaje que tiene el jugador en el muslo, donde se puede ver el mítico mural de «You are now entering in free Derry».
Está por ver qué depara la vuelta a casa de un jugador de ya 37 años, pero está claro que el club y la masa social del Derry City tienen algo que celebrar. Porque el rendimiento deportivo es una incógnita, pese a que esta temporada ha disputado 16 encuentros en Championship, pero lo que está claro es que el equipo y la ciudad volverán a contar con un referente, fuera y dentro del campo.
En su regreso a casa, McClean coincidirá en el equipo con su hermano Patrick, quien ha vuelto a casa en este mismo mercado de invierno procedente del Sligo Rovers. Casualidades del sorteo, el Derry City debutará e 6 de febrero en Brandiwell ante el propio Sligo Rovers. Los hermanos McClean volverán a jugar en Bogside y así se cierra una historia deportiva y política.