«Marwan Barghouti representa la esperanza»
Orgulloso de sus padres, Arab Barghouti lleva por el mundo la campaña «Free Marwan. Free Palestine», que reclama la liberación de quien representa la esperanza del pueblo palestino. Por eso asegura que «el objetivo del Gobierno israelí es terminar con cualquier esperanza de un Estado, de la unidad y de un futuro prometedor para el pueblo palestino y él representa eso».

Cuando le propuso matrimonio, Marwan Barghouti le prometió a su esposa, Fadwa, que quizá no construiría una casa y dedicaría su vida a la resistencia palestina, pero también que vivirían una vida pacífica y normal juntos una vez que Palestina fuera libre y terminara la ocupación. Ella respondió que «Palestina no es solo tuya; es de todos nosotros. Y te apoyaré en la lucha por la libertad de nuestro pueblo».
Y esa ha sido su vida. Marwan ha pasado 30 de sus 67 años en prisión, convertido en un icono mundial de las resistencia del pueblo palestino y de la lucha de los prisioneros políticos que le ha valido el apoyo masivo de la población de Palestina. Por eso Israel lo ha perseguido con especial crueldad. Lleva los últimos 24 años encarcelado y, los dos últimos, aislado y maltratado. Aún quedan casi 10.000 rehenes palestinos en manos de Israel.
Fadwa y su hijo Arab continúan esa lucha y esta es la voz que extiende por todo el mundo la campaña por su liberación Free Marwan. Free Palestine. Hablamos con él en el despacho de EH Bildu antes de que se reúna con los grupos parlamentarios del Congreso español y con Amnistía Internacional, y unos días antes de que llevara su mensaje al Primavera Sound, de la mano del grupo irlandés Kneecap, o al Berlin's Citadel Music Festival, con Massive Attack, algunas de las etapas de la intensa campaña.
Arab se muestra orgulloso de sus padres, aunque apenas haya compartido la vida con Marwan Barghouti, y de la responsabilidad de representar su causa. Relata las agresiones que sufre y la esperanza que representa para la unidad y el futuro del pueblo palestino. Aunque denuncia el silencio de los líderes internacionales, prioriza la necesidad de forjar alianzas en todo el mundo y confía en que las nuevas generaciones cambiarán la complicidad del mundo occidental.
¿Cómo se encuentra Marwan Barghouti? En este preciso momento, mi padre no se encuentra bien físicamente. En los últimos dos años y medio ha estado en aislamiento. La situación en prisión es un verdadero infierno, y ha sido blanco del servicio penitenciario israelí y del Gobierno israelí. Ha sido torturado, le fracturaron varias costillas y ha sufrido otras lesiones debido a las múltiples agresiones. Las últimas fueron hace solo unas semanas, porque se trata de una tortura continua. Creo que es muy importante preguntarnos por qué; y es porque él es una fuente de esperanza. Es alguien que representa un futuro prometedor para el pueblo palestino, y el actual Gobierno israelí quiere acabar con esa esperanza. Por eso el pueblo palestino lo ve como un líder al que seguir.
¿A pesar de estas continuas agresiones, mantiene un buen estado psicológico? Cuando el abogado vio a mi padre, me dijo que vio a una persona muy fuerte. Vio a alguien mentalmente íntegro. Es alguien que ha luchado por los derechos palestinos durante más de 50 años. Ha pasado más de 30 años de su vida en prisión, así que no creo que puedan doblegarlo, pero, por supuesto, estamos preocupados por su salud. Es una de las personas más fuertes que he conocido. Siempre está de buen humor; nunca he oído a mi padre quejarse; siempre sonríe, siempre es positivo y nunca lo mueve el odio. Mi padre se guía por un propósito muy claro: que los niños palestinos vivan en paz y seguridad. Ha luchado por ello toda su vida y sé que en este preciso momento, mientras hablamos, solo piensa en cómo impulsar más iniciativas para detener el sufrimiento del pueblo palestino, especialmente en Gaza, donde se produce el genocidio, pero también en Cisjordania, entre los palestinos dentro de Israel que viven bajo discriminación y entre los palestinos de la diáspora que no han podido regresar a su tierra natal durante décadas.

¿Cuándo fue la última vez que recibió una visita de usted, de algún familiar o de su abogado? Llevo cuatro años sin poder visitar a mi padre. Mi madre fue la última de la familia en verlo, hace tres años y medio. El abogado lo vio por última vez hace dos semanas y media [la entrevista se realizó el 2 de junio]. A veces lo visita cada dos meses, a veces cada tres, depende, pero, lamentablemente, cada vez que va se entera de la tortura continua que sufre, y es una vergüenza que ningún líder mundial se pronuncie sobre el trato inhumano que recibe, ni sobre el trato inhumano que reciben los líderes políticos palestinos.
En cada canje de prisioneros, Israel siempre rechaza incluirlo. Durante años, nunca lo han aceptado. No es porque sea una amenaza para la seguridad. Nunca lo ha sido. Es porque es una amenaza política para los objetivos del actual Gobierno israelí. Su objetivo es acabar con la esperanza de un Estado palestino y él representa esa esperanza. Representa una esperanza para unificar a todo el pueblo palestino y crear un futuro político mejor. Este es un Gobierno que no quiere la paz y han sido muy claros al respecto, y por eso siguen insistiendo en mantenerlo en prisión, a pesar de que liberaron a muchos prisioneros con cadena perpetua, pero siguen insistiendo en mantenerlo porque conocen su influencia.
Lleva los últimos 24 años en prisión, pero mantiene la popularidad del pueblo. En las últimas votaciones internas del partido, Fatah obtuvo 1.823 votos de 2.500 delegados, la mayor cantidad de entre todos los candidatos. El más votado fue él. También obtuvo la mayoría de los votos en 2016. Sí, creo que esto es una prueba de lo que busca el pueblo palestino, buscamos líderes dispuestos a sacrificarse por la causa y creo que mi padre representa eso. Como dije, anhelamos la unidad como palestinos y él también la representa. El pueblo palestino busca líderes que realmente se preocupen por nosotros. Por eso apreciamos a los que están dispuestos a sacrificarse.
¿Cómo va la campaña internacional por su liberación? Va muy bien. La campaña se llama “Liberen a Marwan. Liberen Palestina” porque queremos que la gente entienda que esto no se trata solo de Marwan Barghouti, la persona. Se trata de Palestina. Se trata de todos los presos políticos palestinos. Y, cuando decimos «Liberen a Marwan», nos referimos a construir un futuro político palestino representado por un liderazgo unificado, respetado por el pueblo palestino. Y eso es exactamente lo que representa mi padre. Mi padre tiene un doctorado en Ciencias Políticas y ha trabajado en política toda su vida. Encarna la historia palestina desde joven. Fue a prisión por primera vez a los 15 años, luego a los 18, y en los 80 se convirtió en un joven líder y jefe del consejo estudiantil de su universidad, la universidad más grande de Palestina. Fue exiliado en 1987 y regresó con los Acuerdos de Oslo en 1994. Fue elegido como el miembro más joven del Parlamento palestino en 1996. Y apoyó la paz, negoció con los israelíes, les dijo que quería sostener el proceso de paz, pero a finales de los 90 los líderes palestinos entendieron que habían sido engañados en los Acuerdos de Oslo y que los israelíes no se habían comprometido con el acuerdo. En lugar de disminuir, aumentó el número de puestos de control y de las tierras que robaron de Cisjordania. Se suponía que tendríamos nuestra fecha de independencia para 1999, pero para entonces todo se estaba desmoronando. Ahí es donde comenzó la segunda Intifada y mi padre vio que era su deber liderarla. Fue allí donde ganó popularidad. Intentaron asesinarlo tres veces y, al no lograrlo, lo secuestraron en Ramalah y lo mantuvieron en prisión porque querían silenciar la voz del liderazgo palestino, pero no sabían que el encarcelamiento de mi padre le daría una plataforma aún más potente para su actividad política.
De hecho, Marwan Barghouti ha llevado a cabo una intensa actividad política y también educativa que en la actual situación Israel ha hecho imposible. ¿Desde cuándo no puede hacerlo? Desde el 7 de octubre. Desde entonces ha sido imposible hacer ningún movimiento político ni declaración política. Cuando mi padre fue a prisión pasó de 2002 a 2006 en aislamiento. Luego convirtió su prisión en una universidad y graduó a 450 palestinos con licenciaturas y a 200 con maestrías, porque es un educador. Cree firmemente en la educación; es parte de su naturaleza. También impulsó el documento de los presos en 2006, un documento trascendental que reunió a todas las facciones palestinas, incluyendo Hamas, la Yihad Islámica y el Frente Popular de Liberación de Palestina. Todos firmaron el documento, que sentó las bases de la visión política en la que todos los palestinos coincidimos. Se convirtió en la piedra angular del siguiente gobierno de unidad en Palestina, antes de que, lamentablemente, se produjera la división en 2007.

Él siempre ha abogado por la unidad. Ha luchado contra la corrupción en la Autoridad Palestina y en cualquier lugar de Palestina; es un gran defensor de la educación y de los derechos de las mujeres. Siempre aborda abiertamente los principales problemas palestinos. Pero después del 7 de octubre, como digo, lo pusieron en aislamiento. Querían silenciarlo. Por eso mismo esta campaña es tan importante: para dar voz a su persona, para que la gente sepa de qué se trata Marwan Barghouti. Y por eso estamos trabajando en un libro que se traducirá a muchos idiomas la próxima primavera, para que la gente pueda entenderlo, escucharle a él, quién es, cuál fue su historia de infancia, de dónde vino, su experiencia en prisión, cuál es su visión política.
A la vez que se desarrolla la campaña por su liberación, se está extendiendo otra campaña contra él por parte de la Hasbara, la propaganda sionista, contra su reputación. Además, debe usted luchar también contra esto. Sí, mi padre ha estado pasando por lo que llamamos «asesinato de la reputación». Es una campaña de desprestigio y difamación. Durante más de 20 años hemos tenido que luchar contra esto porque el Gobierno israelí quiere mostrarle al mundo que es un terrorista. Pero «terrorista» es una palabra colonial. Es una palabra que se le impuso a Nelson Mandela, a Bobby Sands, a todas las leyendas de Irlanda, Sudáfrica, Argelia, a todos los pueblos oprimidos y colonizados. Así que, honestamente, no significa nada. Mi padre simplemente es alguien que cree en los derechos de su pueblo y trabajó muy duro por ellos. Y es muy claro en su postura en contra de atacar a civiles; está en contra de los actos que puedan dañar a personas inocentes. Pero el Gobierno israelí quería etiquetarlo como alguien que apoyaba el terrorismo, que es exactamente lo que pasó con Mandela.
Su situación es un ejemplo del abuso y tortura que sufren los presos palestinos en general. El “New York Times” publicó un extenso reportaje sobre la violencia sexual dentro de las cárceles. Más de 100 palestinos han sido asesinados en prisión. Hablamos de personas que mueren de hambre, de palizas... Creo que la gente no comprende lo terrible que es la situación en las cárceles israelíes. Porque el responsable de las cárceles es Itamar Ben Gvir, y Ben Gvir, todos lo sabemos, es un terrorista convicto. Por eso estoy profundamente frustrado, porque la comunidad internacional siempre culpa al pueblo palestino por nuestra resistencia, pero nunca explica por qué resistimos. Resistimos porque sufrimos opresión a diario. Nos enfrentamos a ministros y gobiernos fascistas, como Ben Gvir, Smotrich y Netanyahu. Son criminales de guerra que cometieron un genocidio.
Ben Gvir amenazó personalmente a Marwan Barghouti. Sí, fue a su celda y lo amenazó frente al mundo entero. En mi opinión, Ben Gvir es un fiel reflejo del Gobierno israelí y mi padre es un fiel reflejo de la lucha palestina. De eso trataban esas imágenes. Alguien que es un matón, alguien que piensa que puede cometer injusticias sin rendir cuentas, y luego está alguien que, aunque débil, se mantiene firme con el orgullo de su pueblo, porque él siempre ha sido alguien que carga con el dolor y el sufrimiento de su gente.

Muchas veces se habla de Ben Givr y Smotrich como la parte radical del Gobierno, pero es el Estado israelí el que realmente actúa así, no un ministro más radical. Sí, estoy totalmente de acuerdo. Creo que es un problema seguir diciendo que el problema es Ben Givr, Netanyahu o Smotrich. El problema es Israel como Estado. Deshumanizan al pueblo palestino a diario y es un gran problema al que nos enfrentamos cada día. Si vives en Cisjordania, donde yo vivo, no puedes ir de ciudad en ciudad sin puestos de control, sin terrorismo de colonos, sin violencia... Y ni hablar, por supuesto, de nuestra gente en Gaza, que está sufriendo un genocidio.
¿Cómo vive un hombre, una mujer, un niño, el día a día en Cisjordania? Hay ataques diarios a aldeas en Cisjordania. Muchos palestinos han perdido la vida en los últimos dos años y medio a manos de los colonos. E incluso antes del 7 de octubre, solo en 2023, cientos de palestinos fueron asesinados por Israel, entre ellos 80 niños, cuando no había atentados del 7 de octubre y Hamas no estaba en Cisjordania. Así que no tienen excusa, pero siguen matando porque hay colonos ilegales en nuestra tierra, que la roban, que matan a nuestra gente, que roban nuestras ovejas y todo lo que poseen los agricultores, bajo la protección del Ejército israelí. Esta no es una vida que se pueda vivir. Y cada vez que el pueblo palestino expresa su frustración, su rechazo a lo que está sucediendo, cuando nos defendemos, los medios occidentales, los líderes occidentales, nos tachan de terroristas. Es un círculo vicioso. En este momento, el Gobierno israelí está intentando hacer colapsar la Autoridad Palestina y esto sería otro desastre porque los empleados no están cobrando. No hay dinero. Nos han robado el 70% de nuestros impuestos en los últimos dos años.
Es una situación que es aún menos difundida que la de Gaza. Como palestino, no sabes por dónde empezar cuando se trata del sufrimiento del pueblo palestino. ¿Empiezas con el genocidio en Gaza, el terrorismo de los colonos en Cisjordania o por la discriminación y el racismo contra los palestinos en Israel? Es que hay tanto que abarcar: apartheid, limpieza étnica, genocidio, ocupación, etc. Todos los crímenes imaginables se están cometiendo contra el pueblo palestino.
¿Cuál es la situación de los residentes en los campos de refugiados, de dónde expulsaron a 40.000 personas? ¿Dónde viven? Van a las ciudades a intentar encontrar refugios y no tienen ayuda porque ni siquiera quieren que las organizaciones ayuden a los refugiados palestinos. Quieren desacreditar a la Unrwa porque representa a los refugiados palestinos.
¿Cuál es el papel de la Autoridad Palestina en esta situación? Lamentablemente, es muy débil. No tiene dinero. No tiene poder político. Por eso pedimos elecciones para la Autoridad Palestina, para que haya una renovación del sistema político, una renovación de las personas que lo integran. No hemos tenido elecciones en más de veinte años, lo cual es una vergüenza. Necesita elecciones lo antes posible para que podamos tener una mejor representación política.

Antes hemos hablado del silencio de los líderes mundiales ante la situación de su padre. ¿Cómo ve la postura de los gobiernos del mundo, de la comunidad internacional y de los europeos, concretamente? Cuando decimos europeos, debemos diferenciar entre distintos países. No se puede comparar a España con Alemania en lo que respecta a Palestina. No se puede comparar a Eslovenia con Hungría, aunque Hungría está mejorando, pero creo que la Unión Europea es cómplice de lo que está sucediendo en Palestina. Y todos lo sabemos, no es ningún secreto. Australia es cómplice; el Reino Unido es cómplice; Estados Unidos es cómplice. Pero en lugar de quejarnos, como palestinos, necesitamos construir relaciones. Necesitamos forjar alianzas con la comunidad internacional para que entiendan que en Palestina hay un verdadero socio para la paz y que el problema no son los palestinos. El problema son los israelíes en lo que respecta a una solución a largo plazo. Y la única manera de presionar al Gobierno israelí es mediante el aislamiento y las sanciones. No hay otra forma de abordarlo. Vimos lo que sucedió con el gobierno del apartheid en Sudáfrica y esta es la única manera de lidiar con un régimen tan opresivo que comete todos estos crímenes.
Francesca Albanese dijo recientemente que la sociedad occidental se está «israelizando», en términos de represión de las protestas y de la solidaridad con Palestina o del trato a los presos. ¿Está llegando a esto la influencia de Israel? Creo que deberían centrarse en lo contrario: eliminar todo lo relacionado con el Estado de Israel. Creo que en veinte o treinta años, Israel será un ejemplo de opresión, un ejemplo de injusticia. Y, al igual que aprendimos de los genocidios que ocurrieron históricamente en Ruanda, en el Holocausto y en tantos otros lugares, la nueva generación pondrá a Israel como ejemplo de opresión. Necesitamos aprender a no imitar a Israel. Tengo mucha esperanza en la generación joven de Europa, porque aprende por sí misma, no sigue a los medios de comunicación tradicionales y, con suerte, llegarán al poder en diez, quince o veinte años y cambiarán la complicidad del mundo occidental en la opresión contra los palestinos, pero también contra Sudán, Congo, Líbano y todos los pueblos oprimidos del mundo.
Personalmente, no ha podido tener a un padre cercano y, aunque ha estado muy presente en su vida, obviamente, no ha estado físicamente. ¿Cómo lo ha vivido como hijo? No es fácil y de verdad desearía estar solo en esto, pero hay 10.000 familias palestinas que están pasando por el mismo sufrimiento, así que tenemos una comunidad, compartimos nuestro sufrimiento. No ha sido fácil, por supuesto. Tenía 11 años cuando mi padre fue a prisión. Pero tuve la bendición de tener una gran madre que fue un gran ejemplo. Y ella fundó esta campaña. Ella hizo todo esto, ella era su voz y ella es la razón por la que mi padre sigue siendo conocido y reconocido a nivel nacional e internacional. Y la verdad es que es fácil quejarse, pero lo difícil es recordarme a mí mismo que tengo el privilegio de tener unos padres tan maravillosos. Este es el mayor honor de mi vida y una gran responsabilidad representar a mi padre y su noble causa. Mi padre sacrificó su vida por la causa palestina y siempre nos inculcó los principios de libertad, paz, amor, la importancia de la educación y la ambición por un futuro mejor. Así que creo que sí, estuvo lleno de sufrimiento, de dolor, de momentos difíciles, momentos en los que no pudimos lidiar con la realidad de que mi padre fuera torturado en prisión. Pero, al mismo tiempo, siempre recuerdo lo agradecido que estoy de tener un padre tan increíble y poderoso.





