P. CABEZA
BILBO

Cincuenta años de la ley de Moore, diferente a la de Murphy

La ley de Moore cumple cincuenta años. En esencia dice que cada dos años el número de transistores se duplica en un circuito integrado. Parece ajeno al mundo cotidiano, pero gracias a que se cumple los dispositivos que nos rodean aumentan su rendimiento.

La ley de Moore no es tan conocida como la ley de Murphy, aunque ambas fueron formuladas por dos personas preparadas técnicamente. La primera es esencial para entender la evolución de los dispositivos electrónicos que nos rodean y en referencia a su progresión de velocidad. De hecho, si no se cumpliera, a pesar de ser empírica, los ordenadores, consolas, teléfonos móviles, tabletas, cámaras de fotos, teléfonos inteligentes..., serían lentos y aburridos. La segunda sirve para entender por qué si se nos cae una tostada lo hará por el lado de la mermelada.

En 1965, Gordon Moore afirmó que el número de transistores por unidad de superficie en circuitos integrados se duplicaba cada año. Que nadie se asuste, solo decía que todos esos dispositivos tecnológicos mencionados aumentarían su capacidad de operación, de tal modo que duplicarían su rendimiento. En 1975 se vio obligado a reenunciar la propuesta y aumentarla a dos años. La teoría no contaba con ninguna base científica sobre la que agarrarse, pero Moore tuvo razón y pasó tontamente a la historia.

Hoy en día se sigue cumpliendo, pero todo pronostica que dejará de ser cierta en breve, pues salvo un drástico cambio en la tecnología (que en parte se está produciendo) esta no verá cumplirse su principio; entre otras cosas, porque en I+D están más preocupados por la miniaturización que por duplicar velocidades. Los 50 años que ahora cumple la ley vienen a representar los avances conseguidos a lo largo de todo este período de tiempo, pasando del primer procesador del mundo que Intel lanzó, el chip 4004, con solo 2.300 transistores en su interior, a los actuales chip Core i7 que se encuentran presentes en los ordenadores que se utilizan a diario, con 1,4 billones de transistores en su interior. Extrapolable, en su medida, a otros dispositivos. Gordon E. Moore es cofundador de Intel. Nació en San Francisco y tiene 86 años.

El enunciado de la ley de Murphy (Edward A. Murphy Jr, 1918) es más divertida y apareció recogida en un libro por primera vez hace 60 años. Ya saben: «Todo lo que pueda salir mal, pasará»; originalmente: «Si esa persona tiene una forma de cometer un error, lo hará».