A.K.
DONOSTIA

Muere Xabier Sáenz de Gorbea, una de las mayores referencias del arte en Bizkaia

Uno de los mayores impulsores del arte en Bizkaia, Xabier Sáenz de Gorbea participó en la creación de la actual facultad de Bellas Artes de la UPV, fundó la galería Windsor y comisarió decenas de exposiciones.

El 20 de noviembre de 2014 se inauguraba la última exposición comisariada por Xabier Sáenz de Gorbea. La muestra dedicada al desaparecido escultor Nestor Basterretxea supondría una de sus últimas apariciones públicas, en un acto en el que estuvieron presentes familiares y amigos del artista bermeano. Fue en el Koldo Mitxelena de Donostia.

Sáenz de Gorbea, nacido en Getxo en 1951, fallecía ayer a consecuencia de una grave enfermedad. Tenía 64 años. Y con él se va uno de los mayores impulsores del arte en Bizkaia y también en Euskal Herria. Cursó sus estudios en Barcelona, donde se licenció en Historia del Arte. A su regreso a Bizkaia, se convirtió en uno de los artífices de la creación de la actual facultad de Bellas Artes de la UPV-EHU, que en su día se conoció como la Escuela de Bellas Artes. Ahí arrancó una etapa de más de 30 años dedicada a la docencia, con una «pasión» que muy pocos pueden igualar, según aseguraba ayer a este diario Ismael Manterola, también profesor en la misma facultad. «Por sus manos habrán pasado miles de estudiantes», añadía.

«Era un apasionado. A cualquier lugar que viajaba lo hacía pensando en sus clases, en sus alumnos. Viajaba solamente para eso, para traer información y para informar a sus alumnos de las últimas tendencias. Venecia, Arco... Tenía muy presente que un artista debía estar continuamente recibiendo información», detallaba Manterola. A su juicio, fue una de las bases de la facultad, incluso había gente que acudía a sus clases como oyente sin estar matriculados para no perder detalle de la información que manejaba.

Windsor

Junto a su hermano Roberto, Xabier Sáenz de Gorbea fue cofundador de la galería Windsor de Bilbo en 1971, tras recibirlo en herencia de la mano de su padre. «La familia Sáenz de Gorbea ha sido siempre una referencia en el mundo del arte».

En la década de los 70 participó en varios movimientos artísticos del territorio. Incluso fue uno de los impuloses de Arteder, la primera feria de arte que se realizó en Euskal Herria. «Una especie de Arco vasco, pero mucho antes de que Arco existiera».

Manterola destaca su generosidad en cuanto a labores de comisariado y catalogación en las muestras de numerosos artistas. «Escribía textos para todo aquel que solicitaba su colaboración», sobre todo con los artistas emergentes. «Casi seguro, la mayoría de estudiantes de la facultad de Bellas Artes habrá realizado su primera exposición de la mano de Sáenz de Gorbea. En ese sentido, su labor fue importantísima. Recorría los talleres de la facultad para observar las obras que habían creado los alumnos, y hacía una selección entre ellos», explicaba.

Fue habitual colaborador del diario “Deia”, aunque también ofreció su voz a Radio Euskadi e intervino en varios documentales sobre el arte vasco realizados para ETB.

El Gobierno de Lakua le encargó la labor de renovar los premios Gure Artea, que él mismo recibió en el año 2012. «Tenía un poco de alergia al lado institucional, pero aceptaba ese tipo de solicitudes cuando le pedían ayuda, también a la hora de participar en diferentes jurados», aseguraba Manterola. Saénz de Gorbea rechazó presentar una tesis para lograr una plaza fija en la UPV, «nunca quiso ser funcionario»; su sitio ya estaba afincado en la docencia, junto a los artistas más jóvenes.