Expectación tras hallarse un planeta similar en tamaño y órbita a la Tierra
«Science» informó ayer del hallazgo del planeta HD 137010 b, cuyo tamaño y órbita son parecidos a los de la Tierra. Su estrella es más fría que el Sol, de modo que la temperatura de ese mundo es inferior a la nuestra, en el límite de la zona habitable. Pero no se descarta que esté dentro del mismo, y al estar «cerca» de nosotros, a unos 146 años luz de distancia, no será difícil analizarlo.

Los astrónomos llevan tiempo escrutando planetas lejanos con la esperanza de encontrar pruebas de que no estamos solos en el Universo. Las condiciones para la vida son, sin embargo, muy estrictas, y no son demasiados los hallazgos que alimentan esa ilusión. Se entiende, por tanto, la expectación despertada por HD 137010 b, planeta que tiene casi el tamaño de la Tierra y, con 355 días, una órbita también similar a la nuestra. Y su brillante estrella está a ‘solo’ 146 años luz de distancia, suficientemente cerca como para ser observada con detalle.
Su existencia fue desvelada la semana pasada en la conferencia Rocky Worlds y difundida el miércoles en “The Astrophysical Journal Letters”.
Según explicaban ayer en “Science”, aunque los astrónomos solo han podido observar el planeta una vez, en 2017, con el telescopio espacial Kepler de la NASA, se han asegurado de descartar cualquier posibilidad de error. «Realmente han hecho un trabajo minucioso», afirma en la mencionada publicación científica Stephen Kane, astrofísico planetario de la Universidad de California.
FUERA O DENTRO DE LA ZONA HABITABLE
La estrella de HD 137010 b es una enana K, relativamente brillante, pero unos 1.000°C más fría que el Sol. Por tanto, a pesar de orbitar a una distancia similar a la de la Tierra, el planeta recibe menos energía de su estrella que Marte. Eso lo situaría en el margen helado de la «zona habitable», una región alrededor de una estrella en la que los planetas reciben suficiente luz para que el agua pueda estar en estado líquido en su superficie. Sin embargo, según se indica en el artículo, existe la posibilidad de que el planeta sea más cálido. En concreto, habría un 40% de probabilidades de que orbite más cerca de su estrella, dentro de esa zona habitable.
La primera pista sobre HD 137010 b fue detectada por científicos del proyecto Planet Hunters, que recluta voluntarios para abordar datos de Kepler y de otros telescopios para la búsqueda de planetas.
Alexander Venner, del Instituto Max Planck de Astronomía, que fue quien presentó el hallazgo, explicó que se involucró en el proyecto hace casi una década, y cuando empezó su doctorado recurrió a él para buscar planetas interesantes que seguir. Así se topó con HD 137010 b, de cuya existencia no se percataron los astrónomos profesionales porque los algoritmos que utilizaban asumían que Kepler captaría múltiples tránsitos, no solo uno. «La mejor manera de detectarlo era simplemente mirar», señala.
Entre los exoplanetas conocidos de tamaño similar al de la Tierra que están en la zona habitable la mayoría orbitan muy cerca de estrellas enanas de tipo M, que emiten radiación de alta energía que parece destruir las atmósferas planetarias. Kepler ha encontrado un puñado de planetas rocosos en las zonas habitables de estrellas más tranquilas, pero orbitan alrededor de estrellas demasiado lejanas y tenues para realizar el tipo de observación que podría revelar sus atmósferas y, tal vez algún día, signos de vida en su interior.
Eso no es un problema para HD 137010 b, gracias a su estrella relativamente cercana y brillante, que permitirá hacerle un seguimiento minucioso. Está por ver qué deparará, pero parece que ahora tenemos un motivo para mirar al cielo con un poco más de interés.

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