Nagore BELASTEGI
ARRASATE
Entrevue
CARLOS GARCÍA
COORDINADOR DE LA ESCUELA POLITÉCNICA DE MONDRAGON UNIBERTSITATEA

«No es que crea que se van a necesitar ingenieros, es que se los quitan los unos a los otros»

Bilbotarra de 46 años, decidió estudiar ingeniería en Arrasate porque le interesaba el cooperativismo. Terminó la carrera en Nantes, donde también se doctoró mientras trabajaba de profesor en la Universidad de Mondragón, donde pasó a formar parte del equipo de coordinación liderado por Bixente Atxa. Cuando este fue nombrado rector, Carlos García tomó el puesto de coordinador general.

Hace pocos meses que Carlos García es el coordinador general de la Escuela Politécnica de Mondragon Unibertsitatea, pero lleva desde 1998 trabajando en ella. Es por eso que se mueve como si estuviera en su casa. Tras la entrevista no dudó en mostrarnos las aulas donde los alumnos apuran los últimos días para completar sus proyectos de fin de curso. El ambiente estaba animado en aquellos talleres en los que los grupos creaban sus prototipos.

Ahora que, dicen, remite la crisis, las empresas necesitan más profesionales. ¿Es hora de que vuelvan quienes se fueron?

Yo no creo que se esté yendo gente con perfil ingenieril. Los últimos datos que tenemos son de 2010, no hay más recientes, pero analizando esos, de nuestros egresados los que trabajan en el extranjero no llegarán ni al 5% y, dentro de ese grupo, una parte están vinculados a empresas vascas. Buena parte de los que se van es para completar sus estudios y tienen intención de volver.

Y cuando vuelven, ¿tienen salida? ¿qué piden las empresas?

Nuestros egresados de perfil especializado siempre han tenido muy buena aceptación, así que ahora que vamos mejorando es aún mayor. A poco que mejoren las cosas, harán falta ingenieros especializados en ámbitos tradicionales como mecánica o electrónica, en otros no tan tradicionales como informática o diseño industrial, o especializados en grados más recientes como cotecnología en procesos de fabricación o biomédica.

Es más, no es que creamos que se van a necesitar, es que se los están quitando los unos a los otros. Solo para cubrir todas las jubilaciones que habrá en perfiles técnicos van a hacer falta un montón de profesionales, pero es que además cada vez vamos a necesitar personal más cualificado, desde el personal técnico más próximo a la máquina hasta el especializado, que son quienes ayudarán a la empresa a estar en la cresta de la ola.

A mí continuamente me llegan mensajes del tipo «necesitamos uno que sepa mucho de comportamiento de materiales, que sepa modelizar, que tenga experimentación…», y eso hay. Yo te puedo dar una base y lo podemos formar conjuntamente con la empresa. Ese mecanismo se va a desarrollar con los años. Por ejemplo, con una persona que haya hecho un grado generalista, a partir de ahí comenzamos a especializarla en un master mientras lo alterna con la empresa, y muchas veces incluso puede hacer una tesis doctoral sobre las tecnologías propias de la empresa acompañado por la universidad.

¿Es obligatoria esa especialización con masters y doctorados?

Yo creo que tiene que haber gente de todos los perfiles: de ciclos formativos, de grados generalistas... y es necesario que haya perfiles más especializados. Si en Euskal Herria queremos mantener el nivel de vida relativamente alto que tenemos, la clave va a estar en que sigamos teniendo una industria potente y competitiva. Para eso tiene que tener profesionales bien formados, porque cada vez más nos va a tocar trabajar con nichos de mercado. Vamos a tener que estar a punta de lanza si queremos mantenernos y competir con los mejores, y eso se hace teniendo perfiles especializados, aunque también es necesaria una base de apoyo.

¿Qué opinión le merece el discutido plan 3+2?

No creo que se pueda formar a un ingeniero, ni siquiera generalista, en tres años. Creo que en ingeniería no va a ser viable pasar de los cuatro años actuales a los tres. Me quedo con lo que tenemos ahora en vigor.

Con Bolonia han cambiado bastantes cosas; ha cambiado el modelo de aprendizaje. Antes un profesor daba clase a cien alumnos y dos o tres veces al año había un examen donde te la jugabas. Nosotros, incluso antes de Bolonia, lanzamos un cambio con el nuevo siglo, que es el proyecto Mendeberri, que buscaba un nuevo modelo educativo que se ha adaptado muy bien a Bolonia. Nosotros cogimos como referencia Aalborg (Dinamarca) y lo adaptamos a nuestras circunstancias.

Ahora no se trabajan tanto los contenidos, sino más las competencias, como el trabajo en equipo o la capacidad de análisis, y con una metodología mucho más participativa, con proyectos semestrales, con un seguimiento casi personalizado.

Este sistema requiere más trabajo por parte de alumnos y profesores, pero las tasas de éxito suben. Incorporamos al mercado laboral mejores ingenieros y socialmente no se queda en el camino gente que podría aportar muchas cosas.

¿Qué nivel tienen las ingenierías en Euskal Herria respecto al resto de Europa?

Nuestras referencias siempre han sido Gran Bretaña, Francia y Alemania. Muchos de los que ahora somos profesores aquí hemos estudiado en alguno de esos países. Nuestros chavales siguen yendo a estudiar al extranjero y les miden con los parámetros de esa universidad, y la integración es buena en cuanto a formación técnica. Normalmente tienen buenos resultados. Y no creo que sea exclusivo de MU; el sistema universitario vasco forma buenos profesionales, y no solo ingenieros, sino de cualquier titulación.

Comenta que vino a estudiar a Arrasate porque le gustaba el cooperativismo. ¿De qué manera se transmite?

Miramos más allá del movimiento cooperativista. Preparamos jóvenes cara al trabajo en cooperación, porque ese modelo puede darse en una cooperativa pero también hay otros modelos empresariales que funcionan bien. Un 75% de egresados no trabaja en una cooperativa y aún así llevan esa predisposición para trabajar en equipo.

Yo sí creo en el modelo cooperativista. Aunque en ocasiones ha estado en cuestión, tiene una ventaja muy grande y es que asegura la involucración de todos en el proyecto.

MU acoge en julio el Congreso Mundial de Aprendizaje Basado en Problemas y Proyectos...

Que seamos los que acogen el congreso en esta edición es algo significativo porque supone que estamos en la liga de los mejores en metodologías activas de aprendizaje en ingeniería. En abril estuve en un congreso de directores de ingenierías de Europa y allí había representantes de un montón de países, y hay gente realmente buena.