Imanol CARRILLO
DONOSTIA

Técnicos de Movistar reciben latigazos por el «esclavismo» que sufren

Un grupo de 17 técnicos de contratas, subcontratas y autónomos de Telefónica-Movistar sufrieron latigazos ante la oficina de Bilbo para representar «la situación de esclavismo» que están sufriendo. En Barcelona, la reunión entre ambas partes terminó con «palabras huecas».

Los técnicos de contratas, subcontratas y autónomos de Telefónica-Movistar de Bizkaia llevaron a cabo ayer una nueva movilización en el día 69º de huelga indefinida para reivindicar unas condiciones laborales «dignas». De esta manera, mientras en Barcelona «Telefónica se volvía a escaquear» en una nueva reunión mantenida con una representación de los trabajadores en huelga, en Bilbo 17 personas desnudas crearon un mosaico y sufrieron latigazos ante la oficina de la multinacional para representar «la situación de esclavismo» que sufren.

Este acto se produjo después de dos reuniones con las contratas que se encuentran presentes en Bizkaia (Elecnor, Confica y Pictel), que se mantuvieron el pasado martes y jueves para conocer la postura de las contratas, aunque el martes ya advirtieron que las mejoras eran «escasas», que estas «no quieren perder ni un céntimo aquí» y que si los técnicos aceptasen esas propuestas «sería volver a trabajar con menos de lo que teníamos hasta ahora».

La huelga se debe al último contrato firmado por Telefónica, que supone una caída del baremo del 25%. Después de la reunión del martes, el portavoz Alain Alonso señaló que «dentro de lo que pueden, las contratas ofrecen algo, pero no llegamos ni a cubrir un 15%».

«Se ha vuelto a escaquear»

La protesta de ayer también coincidía con una nueva y larga reunión que mantuvieron en Barcelona ambas partes, aunque el propio Alain Alonso, presente en la reunión, recalcó a este periódico que «Telefónica se ha vuelto a escaquear. Ha sido una reunión vacía y con palabras huecas». Además, «hizo caso omiso» a los tres temas planteados en el encuentro anterior: «Poner límite a la subcontratación, un nuevo contrato bucle que permita un trabajo digno y compromiso de no represalias contra los huelguistas cuando termine la huelga».

Asimismo, criticó la actitud de la multinacional, ya que «ha mareado la perdiz» intentado hacer ver que «va a arreglar el conflicto con todos los medios», pero «no lo da por escrito», por lo que la huelga sigue «y nos falta esperar la buena voluntad de Telefónica», recalcó Alonso.