Natxo MATXIN
segunda

Hollando la cumbre, pero por vías diferentes y sensaciones distintas

Osasuna y Alavés están casi en lo más alto de la tabla, pero dejando percepciones contrapuestas tras jugarse la decimoquinta jornada.

De sobresaliente debe calificarse la temporada que están protagonizando tanto Osasuna como Alavés en la categoría de plata. Sobrepasado el primer tercio de Campeonato, ambas escuadras solo se ven superadas por un Córdoba que recuperó el liderato tras el tropiezo de los rojillos en casa del pasado sábado ante el Alcorcón. La diferencia entre navarros y albiazules es que estos últimos parecen ir cada vez a más, mientras que los primeros siguen sembrando dudas en su juego.

Solo eso se les puede reprochar a los de Enrique Martín, quien, guste o no su propuesta futbolística, ha sabido recuperar un vestuario anímicamente desgastado por el mal ejercicio del año pasado y ha introducido savia nueva para que lo deportivo mitigue en parte la mala situación institucional que vive la entidad osasunista.

Ello no puede ocultar que el equipo está sufriendo más de un altibajo, como viene dejando patente en las últimas jornadas. El Alcorcón volvió a desnudar a un equipo al que le cuesta mucho llevar el dominio, que sufre si no le pone la suficiente intensidad para llegar el primero a los balones y que reduce a la estrategia muchas de sus opciones para conseguir perforar la portería contraria.

La reciente historia en la élite futbolística, la delicada coyuntura económica que vive el club y los buenos resultados e imagen de los primeros partidos quizás han desatado una desmesurada expectación que no se corresponde con una plantilla a la que hay que darle tiempo a madurar. Y también Martín deberá ser consciente de manejar esa posible ansiedad entre sus pupilos por marcarse un objetivo que a principios de campaña ni se mencionaba.

En cierto modo, el Alavés, que también comenzó la liga dejando destellos de buen fútbol, se ha ido acomodando a un juego más acorde a la austeridad de la categoría. El haberse llevado palos en forma de resultados negativos y pérdida de puntos por exhibir un estilo ambicioso, no exento de riesgos, le ha ido, por decirlo de alguna manera, espabilando con el transcurrir de las jornadas.

Las victorias babazorras por la mínima de las últimas tres jornadas sin haber encajado corroboran esa dinámica de disminuir peligros en meta propia, lo que, combinado con una eficacia demoledora, le ha llevado al Alavés a coquetear por segunda semana consecutiva con los puestos directos de ascenso.

Continuar la racha en Zorrilla

Podría incluso ocupar alguno de ellos matemáticamente este próximo fin de semana si continúa con la racha victoriosa ante un Valladolid en horas bajas y que está acusando sensibles ausencias. Zorrilla no es una plaza sencilla de asaltar, pero con la premisa de seguir compactos atrás ya se tendrá mucho ganado para sumar los tres puntos.

Algo de esa puntería y olfato goleador le vendrían muy bien al Bilbao Athletic para intentar salir de su comprometida situación. Los de Cuco Ziganda continúan empatados con el colista Almería y necesitan un triunfo como el comer para poder respirar y, de paso, evitar que los rivales que se encuentran por encima suya abran una brecha que luego pueda ser insalvable. Nada sería peor para los cachorros que quedar descolgados en el fondo de la tabla.

Indar Gorri denuncia la retirada de su pancarta

Indar Gorri ha denunciado que este pasado sábado, coincidiendo con el Osasuna-Alcorcón, efectivos de la Policía española retiraron una pancarta de dicho colectivo –en ella se recordaba el año de su fundación, 1987– que, paradójicamente, ya había sido desplegada en Zorrilla una semana antes y que contaba con el permiso de la junta directiva para hacerlo también en El Sadar.

Según se recoge en el blog de Indar Gorri, esos mismos agentes «amenazaron» a algunos aficionados que portaban banderas con el rostro del Che Guevara y también a otro hincha que vestía una camiseta con el lema «Jimmy vive», en referencia al seguidor del Deportivo que resultó muerto tras darle una paliza y arrojarle al río Manzanares varios ultras del Frente Atlético.

Indar Gorri recordó que hace quince días también les fue retirada otra pancarta «por considerar que estaba realizada con un material que no era ignífugo», pero pone en cuestión que otras rotulaciones publicitarias que operarios del club extienden por el campo estén realizadas con un material «que seguramente no recomendaría el cuerpo de bomberos para la confección de sus uniformes de trabajo». Criticó, asimismo, que toda esta «campaña represiva» se esté llevando a cabo «sin que la dirección del club haga nada por defender los derechos de los socios».

Por otro lado, la recogida de alimentos promovida por Indar Gorri, Peña Lizarra y Egurre Taldea en los prolegómenos del encuentro contra el equipo alfarero concluyó con un balance de más de dos toneladas de víveres –2.200 kilos– entregados. Dichos alimentos tendrán como destino llenar la despensa del comedor social iruindarra París 365. N.M.