Natxo MATXIN
Champions League

Benfica y Atlético confían en ser inspirados por la luz

A los anfitriones les basta con un empate después de ganar 1-2 a finales de septiembre en El Calderón. Los colchoneros buscarán la victoria partiendo de su seguridad defensiva, con solo dos goles encajados.

El Estadio de la Luz lisboeta acogerá uno de los encuentros más interesantes de la última jornada de la fase de grupos de Champions. Benfica y Atlético de Madrid se disputan el primer puesto del grupo C que ambos han dominado con mano de hierro. Los lusos ya dejaron constancia de su pegada en el Calderón, donde un gran Gaitán –objeto de deseo de los colchoneros– lideró a los suyos con un gol y una asistencia.

Los de Simeone, que necesitan ganar sí o sí tras ese resultado adverso en su estadio, se acogen a su seguridad defensi- va –solo han encajado dos dianas, las que le infligió el rival de esta tarde-noche–, únicamente igualada por los actuales subcampeones del torneo, la Juventus. Falta les hará si el partido discurre por los mismos derroteros que el disputado a finales de septiembre, marcado por un constante ida y vuelta que encanta al graderío, pero encrespa a los entrenadores.

Las águilas, que fueron campeones continentales en 1961 y 1962, consiguieron remontar hasta dos goles de diferencia frente al Astana en la quinta jornada, lo que les permite llegar al envite con los factores a favor de jugar en su campo y bastarles el empate. Su técnico, Rui Vitoria, recupera para la causa al exatlético Silvio, quien se produjo un esguince de tobillo precisamente contra los kazajos.

El Atlético tratará de olvidarse del maleficio del escenario –hace algo más de año y medio perdió ahí una Champions que tenía ganada– y prolongar la línea de regularidad que le ha permitido encadenar seis victorias consecutivas en los últimos encuentros disputados. La continuidad de Saúl Ñíguez –con Vietto y Óliver en la recámara– dentro del once tipo colchonero podría ser la mayor novedad, toda vez que son conocidas las bajas seguras de los lesionados Tiago y Jackson Martínez.

«Das Auto» se la juega

El otro enfrentamiento con más chicha del día es el que se jugará en el Volskwagen Arena entre el anfitrión Wolfsburgo y un Manchester United en horas ba- jas –no pudo pasar del empate a cero en su estadio en la última jornada de la Premier–, ambos con el objetivo incompatible de conseguir la victoria. Una derrota de los ingleses, combinada con el presumible triunfo del PSV sobre el CSKA, les apearía del torneo europeo, lo que sería un duro mazazo para la confianza de los propietarios del club británico en Van Gaal.

Claro que lo mismo cabría decir de los alemanes, a quienes la derrota podría dejarles fuera y el empate solo les garantiza en principio la clasificación, pero no el primer puesto, pues ahí entraría en juego el gol average general, caso de victoria holandesa. Ni que decir tiene que el choque también respira su cierta vertiente comercial, ahora que la empresa automovilística no pasa precisamente por su mejor momento en cuanto a imagen. “Das Auto” necesita seguir carburando en las carreteras, pero también en un deporte de gran repercusión mediática.

El Sevilla persigue un casi imposible

El Sevilla del hondarribiarra Unai Emery intentará clasificarse para la Europa League en una combinación en la que debe ganar a la Juventus, uno de los conjuntos ahora mismo más sólidos en el panorama continental y que se juega el primer puesto, a la par que esperar que el Borussia Mönchengladbach caiga en el estadio del Manchester City, quien también aspira al liderato del D.

Es la última bala que le queda en la recámara a una escuadra hispalense que, pese a que quedó encuadrada en el denonimado grupo de la muerte, no ha cumplido con unas expectativas deportivas que ahora aspira a recuperar volviendo a participar en la competición continental que ha ganado en sus dos últimas ediciones.

En cuanto al A, salvo sorpresa mayúscula, tanto Real Madrid como PSG están llamados a mantener sus respectivas posiciones, con el club parisino como uno de los rivales menos deseados por los cabezas de grupo de cara al sorteo de octavos. N.M.