Las imitaciones chinas y sus defectos
La industria china es conocida por hacer imitaciones baratas de conocidas marcas internacionales, lo que podría verse como una metáfora de su peculiar asimilación de la cultura occidental, en cuanto reflejo ampliado de sus defectos de origen. Para mí esto queda muy claro en el caso de los carteles chinos de “El despertar de la fuerza”. Parecen iguales, pero no lo son, porque introducen pequeñas y sutiles variaciones dignas de estudio.
En Hollywood han aireado las diferencias del cartel, para hacer ver que los chinos son más racistas. Todo porque el tamaño del actor afroamericano John Boyega aparece reducido, viéndose relegado además a una posición inferior, mientras ascienden en orden de importancia los veteranos y más conocidos Harrison Ford (Han Solo) y Carrie Fisher (Princesa Leia).
No deja de ser irónico que las protestas vengan de donde vengan, a sabiendas de que es precisamente en Hollywood el lugar en el que se manejan las estadísticas a la hora de aplicar los porcentajes de audiencia a los elencos de las películas. Por proceder de una minoría étnica, el protagonista no puede ser afroamericano en las películas de gran reparto, a lo sumo coprotagonista o secundario con papel destacado. La china es una mala copia.

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