M.I.
INVISIBLES

Una víctima de la crisis económica

Dicen que el Festival de Toronto es un buen test para las películas, pero no siempre sucede así, porque “Time Out of Mind” (2014) ganó allí el premio FIPRESCI de la crítica internacional, y luego tuvo una pésima acogida en taquilla, incluso con malas críticas en su estreno estadounidense. La falta de consenso o de objetividad tal vez se deba a que se trata de una película independiente pensada para el lucimiento estelar de Richard Gere, un actor que siempre es sometido a examen por culpa de su etapa de galán romántico, que intenta dejar atrás ya en su madurez.

Gere se pone a prueba a sí mismo al interpretar un papel completamente diferente a todo lo que ha venido haciendo hasta la fecha, e intenta meterse en la piel de un vagabundo. Se le ha acusado de no resultar creíble como un “sin techo”, pero eso equivale tanto como a no entender el personaje, porque en realidad encarna a una víctima de la crisis, alguien que de la noche a la mañana se ve en la calle, convirtiéndose en algo que en realidad no es. El problema procede más bien de que como ficción se parece demasiado a los reportajes y documentales televisivos sobre el tema.