Iñaki TELLERIA

Eurocopa con más selecciones y, de nuevo, sin Euskal Herria

La Eurocopa de selecciones de fútbol se disputará este próximo año del día 10 de junio al 10 de julio. De los 16 participantes habituales en las fases finales de los últimos años se ha pasado a los 24 de esta edición. Como no podía ser de otra forma en un evento organizado por la UEFA –en el punto de mira de la justicia como la FIFA– manda su tendencia al gigantismo para aumentar la recaudación, pero ni siquiera esto beneficia los deseos de los ciudadanos vascos de que sus selecciones puedan competir.

La Eurocopa 2016 se jugará en el Estado francés y tendrá por anfitriona a la selección que entrena el labortano Didier Deschamps. Las sedes de los parti- dos serán nueve: París (con los campos del Stade de France y el del distrito de Saint-Denis), Burdeos, Lens, Lille, Lyon, Marsella, Niza, Toulouse y Saint-Etienne. Estas ciudades acogerán a 24 selecciones de las cuales cuatro –Islandia, Gales, Irlanda del Norte y Albania– disputarán por primera vez la fase final de una Eurocopa y tres –Inglaterra y también Irlanda del Norte y Gales– no tienen Estado propio.

Lo de tener Estado propio suele ser algo recurrente para tratar de acallar a quienes reclaman la oficialidad de la selección vasca, con el argumento de que quienes no lo tienen son únicamente las encuadradas en Gran Bretaña y que lo son por tratarse de los inventores del fútbol. Sin embargo, Islas Feroe no tienen Estado –dependen de Dinamarca– y Gibraltar –la última selección que ha sido aceptada por la UEFA– , en lo que parece más que otra cosa el último intento de Gran Bretaña de meter el dedo en el ojo de España. Por no hablar de ciudades-estado como Malta, Andorra, San Marino o Luxemburgo. Luego está también el ejemplo de Israel, que ni siquiera está en lo que se conoce por continente europeo. Misterios de la política, que no de la geografía, la FIFA coloca a Israel en Europa, al amparo de la UEFA, y a Palestina en Asia.

En cuanto a la independencia, en la UEFA impera más el pragmatismo que las vísceras por lo que acoge prácticamente de forma inmediata a cada nación que la va alcanzado. Por ejemplo, República Checa y Eslovaquia lo son desde 1993, Montenegro desde 1992 y Croacia, Georgia, Letonia, Moldavia, Macedonia y Ucrania desde 1991. Con lo que es de suponer que no debería haber problema en ir sumando nuevos países y menos aún si hablamos de países ricos, como el de los vascos, y de amplia tradición futbolera, aunque éste parece ser el factor que menos importa.

En cuanto a la entidad o peso geográfico o demográfico de las selecciones debutantes en la Eurocopa, Gales viene a tener casi los mismos kilómetros cuadrados (20.779) que Euskal Herria (20.947) y también casi el mismo número de habitantes (3.063.456 y 3.124.259); en cuanto a Islandia, toda ella tiene menos vecinos (330.610) que Bilbo (346.574); por su parte, Irlanda del Norte es bastante más pequeña (14.130 kilómetros cuadrados) que Euskal Herria y tiene algo más de la mitad de sus habitantes (1.840.498); y, finalmente está Albania, que tiene un número similar de ciudadanos (3.000.664) y es un poco más grande (28.7748 km2).

La riqueza de los ciudadanos

En caso de que el peso de las naciones presentes en la UEFA se midiera en función de los habitantes, además de algunas de las antes citadas, por debajo de Euskal Herria tendríamos también a Eslovenia, Montenegro, Letonia o Macedonia.

Más sangrante aún sería si la referencia fuera el PIB (Producto Interior Bruto) o renta per cápita, es decir la riqueza, donde Euskal Herria, según los últimos datos del observatorio Gaindegia y la Oficina Europea de Estadística (Eurostat), estaría a la altura de Dinamarca, Bélgica, Estado francés, Alemania, Gran Bretaña, Holanda, Austria, Eslovaquia e Islandia y muy por delante de República Checa, Croacia, Italia, Polonia, Portugal, Rumanía o Hungría, todas estas clasificadas para la fase final de la Eurocopa.

Dada la inmoralidad y querencia por el dinero de los estamentos del fútbol, no es descartable que el factor crematístico termine siendo el único válido en algún día no muy lejano. Sin embargo, el umbral de entrada a la UEFA, y por tanto a jugar como selección propia, no puede ser la riqueza, lo que sería tan injusto como lo que ocurre actualmente con la imposibilidad de que juegue la Euskal Selekzioa. Además, es mejor no dar ideas con el caso del PIB porque hay que reconocer que el organismo europeo parece más preocupado en hacer negocio que en velar por extender los valores deportivos y el fútbol como espectáculo. Precisamente por ese motivo, varios de sus máximos dirigentes, con su presidente, Michel Platini, a la cabeza, están siendo investigados por corrupción, con ramificaciones que se extienden a la FIFA, es decir, a los cinco continentes.

Mejorar el volumen de negocio es precisamente lo que ha llevado a este organismo a ampliar el número de selecciones participantes en la fase final. En esta edición serán 24, solo en 1964, la segunda vez que se celebraba, hubo más, 29, y es que por aquel entonces no tenían claro como consolidar la competición. Posteriormente, de 1968 a 1992, fueron ocho selecciones las participantes con lo que se jugaban directamente los cuartos de final. Luego, desde 1996, en Inglaterra, hasta la última edición, en 2012, organizada por Polonia y Ucrania, fueron 16.

En toda esta última etapa, bajo los mandatos del sueco Lennart Johansson y el francés Platini, la UEFA ha puesto en prác- tica su política economicista más desatada en base a los derechos televisivos y a la rentabilización de la mercadotecnia. La fábula de la gallina de los huevos de oro mantiene en este deporte toda su vigencia.

Nivel deportivo

Pero quizás sea en el nivel deportivo donde Euiskal Herria sale mejor parada. El fútbol vasco cuenta con tres equipos –Athletic, Real y Eibar– en la Primera División de una de las ligas más potentes, sino la más, del mundo, y con otros dos –Osasuna y Alavés– llamando a sus puertas; con jugadores internacionales en todas las categorías, algunos de ellos en las filas de equipos de la talla de Bayern de Munich, Arsenal o Chelsea; con miles de federados e instalaciones deportivas de primer nivel mundial por toda la geografía.