Turrón del duro
Apático partido de los rojiblancos, sorprendidos por un valiente Las Palmas, que pierden una oportunidad de meterse en Europa.

ATHLETIC 2
UD LAS PALMAS 2
El Athletic decepcionó. Sin medias tintas. Por inesperado. Quizá tras el arranque del partido pensó que aquello podía ser como hincarle el diente a una tableta de turrón blando. Fuera eso o fuera que tras el empacho en Vigo la resaca navideña le ha pasado factura, lo cierto es que los rojiblancos desperdiciaron por deméritos propios la oportunidad de ponerse a tiro de sus rivales europeos. La realidad es que apenas hicieron méritos para haber ganado el partido, ante un contrario que hizo un partido valiente y atrevido, y que aprovechó lo que es la peor actuación de la zaga bilbaina esta temporada. Un horror.
La oportunidad para los leones estaba encima de la mesa. Meterse de lleno en la pelea europea, aprovechar para ello los resultados favorables de la jornada y de paso llenar el granero ante lo que está por venir en la Liga, Sevilla, Barcelona... Y lo que se vio en San Mamés fue un Athletic apático, sin iniciativa, falto de casi todo, que por dos veces se puso por delante en el marcador y por dos veces se dejó empatar. Si la razón de parte de tal actuación es que faltaba Beñat e incluso Laporte, nada que objetar. Pero de ahí a lo poco que el equipo ofreció ayer...
Ernesto Valverde apostó de salida por Mikel Rico en lugar de Iturraspe en la medular y si bien el de Arrigorriaga estuvo inmerso en cada disputa de balón con los canarios, al equipo le faltó la fluidez de balón que da el ayer ausente por sanción Beñat, y ese control sobre el juego lo notaron los rojiblancos. Al tran-tran, con un juego poco hilvanado y a borbotones seguramente obligado por la defensa tan adelantada de los canarios, se fueron a vestuarios con ventaja en el marcador gracias a un gol de penalti de Aduriz, pero con la sensación de que el Las Palmas podría haberles dado algún susto y de que ellos podrían haber hecho más. Sin ningún alarde se bastaron para adelantarse en el marcador y solventar las esporádicas acciones de peligro amarillas fruto más por demérito de una defensa que parecía estar de resaca navideña.
Primer partido del año, tarde ventosa y lluviosa, rival de la parte baja de la tabla, un Athletic lanzado tras la victoria en Vigo, y aun así el primer susto se lo llevaron los bilbainos en dos acciones al minuto 3 que tuvo que resolver con acierto Iraizoz. De ahí, a la ocasión de Aduriz que no logró salvar la salida de Javi Varas. Comienzo trepidante que fue un espejismo. Avanzaba el choque de manera anodina, con mucha pelea y poca cabeza, cuando un disparo de Susaeta desde la frontal lo intercepta el brazo de un defensor canario y el colegiado señala los once metros. Aplausos, Aduriz coge carrera, golpea fuerte, colocado abajo cerca del palo y gol. A los de Valverde se les ponía el partido de cara porque Las Palmas no daba la impresión de ser un rival con argumentos para hincarle el diente. Falso.
El problema es que el Athletic de ayer seguía sin meter un cambio de marcha y a pesar de que Etxeita cabeceó un balón al poste, luego el propio defensor sacaría casi bajo palos un testarazo de Araujo, en la enésima jugada al área de los amarillos que la zaga rojiblanca no acertaba a despejar. Y la sensación de que en alguna jugada aislada, tonta, Las Palmas podía dar un susto, pasó. Al poco de la segunda mitad, Vicente Gómez aprovecha una un par de rebotes para fusilar a Iraizoz. Y de rebotes iba la cosa porque por fortuna para el Athletic, a los cuatro minutos los rojiblancos se sobreponían con un buen gol de Williams, que la peleó y la enfiló.
Sin hacer nada, los de Valverde se encontraban de inmediato por delante. Pero iba a ser el rival el que llevara la iniciativa y la pelota durante todo este acto. Insólito en San Mamés. Un equipo bilbaino replegado, agazapado, alejado del balón, ni siquiera supo defender esa ventaja. Haciendo gala de la desastrosa defensa de ayer, De Marcos despeja un balón de cabeza hacia la frontal y allí Tana manda un trallazo a la red de Iraizoz. San Mamés se llevaba las manos a la cabeza porque el cántaro seguía yendo a la fuente y como en el empate, terminó por romperse.
El Athletic y San Mamés esperaban turrón del blando y se toparon con que se lo cambiaron por el duro. Decepción tras el subidón de Vigo, porque nadie se lo esperaba, no ya un tropiezo, sino la pobre imagen del equipo. Y la plaza Champions ahora, a 8 puntos.
«Hemos tenido poco juego y no hemos estado a gusto»
«Es un punto con el que adelantamos un puesto, en ese sentido cumplimos nuestro objetivo pero en el partido no hemos estado a gusto, nos han dominado, no les hemos creado peligro y la realidade es que el empate es justo», fue la doble interpretación que hizo Ernesto Valverde tras lo visto. No fue especialmente crítico con los suyos, pero asumió que no fue el mejor partido. «Sus goles han venido en rechaces, nosotros no nos veíamos dominados pero no éramos los dueños del partido como lo solemos ser. No ha sido de nuestros mejores partidos y al final han merecido el empate», añadió en su balance e insistió en las mismas ideas. «No hemos sido dueños del partido y no nos hemos encontrado a gusto, en el inicio veíamos fácil el pase en profundidad, pero estábamos muy precipitados, no estábamos acertando, tampoco hemos estado muy bien en la presión, no éramos capaces de quitarles el juego. Y poco a poco ellos nos ha ido comiendo el terreno a base de tocar. Nosotros hemos dado un paso atrás y eso no nos va», se lamentó de cómo había ido el encuentro. Sí que dejó claro que «no hemos pensado en el partido del miércoles, si no hubiésemos sacado otra alineación. La realidad es que no hemos sido capaces de dominar el partido y ganarles, y ellos han hecho un buen partido. Hoy hemos tenido poco juego», insistió el técnico rojiblanco para explicar el empate. J.V.
Protagonistas
Iraizoz. Tuvo dos buenas intervenciones nada más comenzar el partido, pero poco pudo hacer en los dos goles, aunque en el primero se le pasó bajo la mano.
De Marcos. Como el resto de la defensa no estuvo muy afortunado ayer y suyo fue el despeje hacia el centro del área que posiblitó el segundo gol canario.
San José. Le tocaba la misión de generar el juego, a falta de Beñat, y eso haciéndolo desde una posición más retrasada, pero tampoco tuvo incidencia más allá de la brega habitual.
Rico. Se fajó con los rivales canarios en cada pelota, en cada balón, en todas las peleas, pero no era un partido fácil para su posición y acabo sustuido pronto.
Williams. Seguramente el mejor ayer, no solo porque marcó, sino porque estuvo enchufado, pero desacertado al tener que tomar decisiones.
Aduriz. Salvo la ejecución del penalti, nada de nada ayer.
Ernesto Valverde no habla de su renovación
«En privado», respondió irónico Ernesto Valverde que le gustaría que se llevaran las gestiones sobre su posible renovación. «Yo siempre estoy muy a gusto en el Athletic», reiteró son su habitual sonrisa, al ser cuestionado sobre las noticias que empiezan a circular de que Urrutia le habría planteado seguir.
Iraizoz, tercer portero con más partidos de león
Iraizoz se conviertió ayer en el tercer portero de la historia del Athletic que llega a los 350 partidos oficiales con la camiseta rojiblanca. Antes que el navarro, que cumple 35 años este año, solo habían llegado a esa cifra dos guardametas referencia en el club: Iribar, que alcanzó los 614, y Carmelo Cedrún, 402.

«Basoez hitz egiten dute, baina basoa suntsitzen dute landaketa sartzeko»

«Dirigiremos Venezuela hasta la transición», proclama Trump

Iban Apaolaza presoa hilik aurkitu dute Aiako Harrian

El robo del año no ha tenido lugar en el Louvre, sino en Spotify
