El chaval de Rosario vuelve a rescatar su cetro mundial
Messi conquistó su quinto galardón, el único futbolista del mundo que lo ha logrado en tantas ocasiones.

Estaba cantado. Lionel Messi recuperó su cetro como número uno del mundo, galardón que conquista por quinta ocasión, tras dos años de sequía en los que vio cómo su enemigo deportivo, Cristiano Ronaldo, se hacía con el trofeo. A sus 28 años, aquel chaval de Rosario que lo dejó todo para hacerse futbolista en el Barcelona, va camino de convertirse en el mejor jugador de todos los tiempos, a tenor del palmarés que está acumulando.
El argentino regresa a lo más alto gracias a sus números de la pasada campaña, pero sobre todo por el sobresaliente papel protagonizado por el Barça, de la mano de Luis Enrique –el asturiano se llevó el premio al mejor entrenador–, conquistando todos los títulos, a excepción de la Supercopa estatal, en la que se impuso de manera brillante el Athletic. Messi consiguió el 41,33% de los votos, por delante del 27,76 que obtuvo Cristiano Ronaldo y el 7,86 escaso que logró Neymar, llamado a ser el sucesor de los dos colosos futbolísticos del momento.
Mucho más hábil sobre el césped que frente a los micrófonos, la estrella culé acertó a decir que «es mucho más de lo que imaginaba cuando era chiquito, es increíble que sea el quinto. Es un momento muy especial para mí, después de ver dos años desde ahí –en referencia a las butacas del público– cómo lo ganaba Cristiano», asumiendo así la pugna deportiva que mantiene con el portugués.
En un plano más políticamente correcto, Messi agradeció el apoyo recibido de «todos los que me votaron», además de su reconocimiento hacia el «fútbol en general» por «todo lo que me hizo vivir, lo bueno y lo malo, lo que me hizo crecer en la vida». Una pausa de varios segundos dejó clara su emoción por volver a ganar el Balón de Oro, para despedirse con un «muchas gracias por todo».
El crack de Rosario pone así mucha tierra de por medio en la historia de este galardón, si sumamos su versión original hasta 2009 –auspiciada por la revista “France Football”– y la que se celebra desde entonces, tras fusionarse con el premio al Jugador Mundial, que otorgaba la FIFA. Los cinco entorchados de la Pulga casi doblan a los de sus inmediatos perseguidores, Cristiano Ronaldo, Van Basten, Platini y Cruyff, todos ellos con tres. El Barcelona también aumenta su diferencia respecto a otros clubes, pues suma once futbolistas con su camiseta que lo han ganado, por delante de los ocho del Real Madrid, Juventus y Milan. La época dorada de Messi no impide, en todo caso, que alemanes y holandeses sigan siendo las nacionalidades de los futbolistas más premiados con este título.
Carli Lloyd, mejor jugadora
Además de la ya citada victoria de Luis Enrique –no estuvo presente en la gala– como mejor entrenador de fútbol masculino al imponerse a Pep Guardiola y Jorge Sampaoli, el cuadro de ganadores se completó con el Premio Puskas al mejor gol del año, que fue a parar al desconocido futbolista brasileño Wendell Lira, tras ejecutar una preciosa chilena el pasado 11 de marzo en la liga estatal de Goiás.
La estadounidense Carli Lloyd logró el galardón a la mejor jugadora femenina, después de anotar un triplete en la pasada final de la Copa del Mundo contra Japón. Por último, el Premio Fair Play recayó en todos los organismos y clubes de fútbol que trabajan ayudando a los refugiados. El que fuera internacional alemán Gerald Asamoah fue el encargado de recogerlo en el escenario del Kongresshaus de la localidad suiza de Zürich.

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