Al-Shebab ataca una base keniana de la fuerza africana en el sur de Somalia
La milicia de Al-Shebab atacó ayer una base militar en el sur de Somalia en la que se encuentran fuerzas somalíes y militares kenianos de la misión de la Unión Africana (Amisom) matando a decenas de soldados en combates que duraron horas.
Los yihadistas somalíes de Al-Shebab asaltaron ayer un campamento de soldados somalíes y kenianos de la Amisom, la fuerza de la Unión Africana en el país, causando víctimas mortales. El ataque, que comenzó al amanecer en El Adde, en la región de Gedo, fronteriza con Kenia y Etiopía, fue lanzado por un kamikaze que se hizo explotar para derribar el muro de protección del recinto, antes de que el resto de los milicianos comenzaran el asalto y «parece que iban a penetrar en la base», según el coronel Idris Ahmed, que añadió que «los intensos combates han causado pérdidas, pero no tenemos más detalles».
Otra fuente señaló a Efe que el combate duró horas y que los atacantes se hicieron con vehículos y armas.
Al-Shebab, filial de Al Qaeda, afirmó haber tomado el control de la base y haber matado a más de sesenta soldados kenianos. Al Shebab acostumbra a exagerar los balances de sus operaciones y la Amisom no suele comunicar el número exacto de víctimas entre sus filas. Fuentes del Gobierno regional citadas por medios locales indicaban que había al menos 40 fallecidos.
Horas después, el coronel David Obonyo, portavoz del Ejército keniano, indicó que se habían intensificado las operaciones contra la milicia de Al-Shebab para controlar la situación en El-Adde y en sus alrededores», sin precisar si los combates continuaban. Se trata del tercer ataque de gran envergadura del grupo yihadista contra una base de la Amisom en el sur somalí en seis meses. El pasado junio atacaron una base burundesa en Lego, y después un campamento ugandés en Janale, dos localidades en la región de Basse-Shabelle. Según testigos, llegaron a apoderarse temporalmente de las posiciones atacadas. En ambas ocasiones la Amisom admitió bajas sin dar un balance de muertos, mientras Al-Shebab habló de al menos 50 soldados muertos en cada ataque.
Los ataques muestran la dificultad de la fuerza africana para mantener las zonas recuperadas recientemente y permiten a los yihadistas mostrar éxitos militares tras haber sido expulsados de Mogadiscio y perder sus principales bastiones, aunque aún controlan zonas rurales.

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